Esencia Castlevania por todos los costados en uno de los mejores juegos que podréis encontrar en esta generación

Me he atrevido a analizar este Dead Cells a sabiendas que lo mío no son los roguelike, pues tengo una profunda animadversión a la “muerte permanente”. Pero es que una vez lo empiezas, no puedes dejar de jugar.

Motion Twin ha creado un roguelike-metroidvania (o roguevania) de los que infunden afición en casi cualquier jugador, aunque no esté acostumbrado al género como es mi caso. Estos genios han creado un título muy bien equilibrado, con muy buenas ideas y un combate muy divertido, rápido y variado. Clásico desarrollo de niveles con un diseño 2D muy bien estructurado que invita a explorar, a tomar caminos oscuros y peligrosos en busca de recompensas y misiones a las que luego podremos volver cuando obtengamos ciertos poderes y recursos.

Pero ¿Qué es Dead Cells?

En Dead Cells somos un experimento de alquimia que ha salido mal; un puñado de células que necesita un cuerpo vacío para vivir. Con esta premisa, tenemos que descubrir qué ha pasado en una isla supuestamente maldita que está constantemente cambiando. Pero lo extraño es que cada vez que muramos, que serán muchísimas veces antes de cogerle el tranquillo e ir adquiriendo ítems permanentes, apareceremos al comienzo viaje de nuevo, sin nada más que otro cuerpo muerto que ocupar dándole vida, una espada oxidada y las burlas de un misterioso ser qué nos recordará que hemos conseguido hasta ahora.

La historia en sí, aún intentado ir por la senda del humor, no es que te haga sentir muy intrigado por lo que hay detrás de este misterioso paraje y la capacidad para revivir los cuerpos muertos. Sin embargo, este punto no le resta interés para jugar horas y horas, motivándote en cada carrera para superar los diferentes niveles y mazmorras.

Sin puntos de control, sin puntos de guardado y vuelta a empezar

Como buen roguelike, y ya hemos dicho que puede que sea el mejor de esta generación, al morir perderemos todo lo adquirido y volveremos al principio. Toca volver a empezar y tendremos que aprender nuevas formas de combate o exploración más táctica para superar los 11 niveles de una sola tacada. Puede sonar difícil de conseguir, y es que es así, pero la curva de dificultad es proporcional, haciéndose el juego más asequible cuanto más avances, tal y como ocurre en Slain: Back From Hell.

Cada nivel o mazmorra tiene multitud de enemigos bien diferenciados y con ataques propios, pero no estaremos indefensos, ya que contaremos con un armamento extenso que elegir, poderes mágicos, trampas, armas cuerpo a cuerpo, escudos de defensa, armas a distancia, y cada una con sus propias habilidades especiales, como sangrado, envenenamiento, congelación, fuego y mucho más.

Ya depende de cada uno cómo afrontar cada sala, mazmorra o parte de los niveles, pues ya decimos que no es nada fácil. La jugabilidad es muy ágil, rápida y divertida, con un set de movimientos propios de cada equipamiento, un salto con un poderoso pisotón que igual aturde como deshace en pedazos a los enemigos, aunque también podemos planificar una estrategia más defensiva o pasar inadvertido sorteando a los enemigos y trampas.

El premio por combatir y explorar es muy gratificante, ya que obtendremos oro para comprar diferentes armas y objetos, células que servirán para desbloquear permanentemente útiles que seguirán ahí cuando muramos, planos de armas y utilidades que habrá que canjear para hacernos la vida mucho más fácil. Así, cuanto más amases y mejores objetos lleves contigo, siempre y cuando se adapten a tu forma de afrontar la carrera, más fácil se hará el camino. Esto es así porque pronto aprenderás los patrones de los enemigos que irás encontrando, pero eso sí, no te confíes, porque cualquier mindundi no-muerto puede acabar contigo.

En la variedad de enemigos del juego, hay que tener especial cuidado con los llamados Élite, que normalmente tienen más vitalidad y resistencia, así que o bien evita la confrontación si tu vida está en un bajo nivel, o bien no te ves capaz de hacer frente al peligroso rival y echar a perder todo lo que hayamos avanzado. Otro cantar son los jefes finales, que aunque tengan un patrón fácil de reconocer, no tengo que recordar a estas alturas que si morimos nos iremos al comienzo de nuevo. Y son muy grandes, lo que al menos a mí me puso bastante nervioso al primer encontronazo y su consecuente fracaso estrepitoso.

Cada vez que superamos un nivel y cambiamos de paraje, vamos a pasar por unos comerciantes donde canjear las células que llevemos con nosotros, gastándolas para los planos y objetos que conservaremos siempre (excepto las armas), otro mercader que nos proporciona pergaminos extra para subir de nivel nuestras características principales, que son Brutalidad, Magia y Vitalidad. Las cuales nos darán la capacidad de hacer más daño tanto con los ataques físicos como con los mágicos, recuperar antes de tiempo otras habilidades y útiles que iremos recogiendo, como granadas, torretas y hechizos, y ganar en barra de vitalidad. Por último, una gran vasija que nos rellenará la vida que hayamos perdido y hayamos desbloqueado el vial de vitalidad que conseguimos en el primer comerciante, podremos llenarla al mismo tiempo e ir más preparados hasta la próxima parada.

Siempre hay ganas de echar unas horitas más

No te preocupes si no acabas el juego en una carrera, es muy difícil aunque no imposible, y seguro que como le ha ocurrido a un servidor, aún habiendo acabado este texto, siempre habrá hueco para echar unas horitas a esta maravilla. Por tanto, podréis deducir por mis palabras, que Dead Cells es muy muy rejugable, ya que cada sesión es diferente en la isla maldita que cambia a cada instante.

No puedo si no recomendar encarecidamente que no sucumbáis a la desesperación, pues el juego os va a premiar si sois constantes y aprendéis de los errores, o bien combináis varias estrategias a la hora de afrontar los peligros. El título premia eso mismo, la perseverancia, la habilidad adquirida y lo demás surge de forma natural. Es el mismo Dead Cells el que te va a llamar subliminalmente a que juegues un ‘ratito más’, otro intento más pero ‘prueba de esta forma en esta ocasión’. Sin duda un trabajo excepcional de Motion Twin a la hora de diseñar cada mecánica, cada sistema de habilidades, y la curva muy bien ajustada en la dificultad.

Impecable apartado audiovisual

Estamos en la época de los 4K, los detalles en Ultra HD, y las técnicas más vistosas en cuanto a texturas, sombras e iluminación. Pero gracias a títulos como este, donde el píxel-art alcanza la excelencia combinando unas animaciones fantásticas, colores vívidos y unos diseños excepcionales. Además, si esto lo aderezan con una iluminación deliciosa y un diseño de escenarios y sprites tan vistosos que me han llegado a embobar y distraer muy satisfactoriamente, podemos decir que es una maravilla técnica.

Pero eso no es todo, ya que cada parte del juego está viva, y como ejemplo los enemigos, que al destrozarlos sueltan multitud de partículas, se convierten en pequeñas criaturas que siguen vivas y en movimiento, o bien efectos de luz espectaculares.

Y el colofón de este despliegue técnico es el sonido y la banda sonora, que como muchos decimos: la música en un videojuego es su alma, su esencia y lo que te hará meterte de lleno en el juego. Temas muy bien trabajados y variados que suman mucho más a la experiencia, y que sin duda vais a tararear en cualquier momento de la aventura.

¿Qué conclusión saco de todo esto?

Pese a mis escepticismo inicial, Dead Cells ha conquistado mi corazoncito gamer, recordando épocas de los videojuegos que nunca hemos olvidado y siempre recordamos con nostalgia, cariño y orgullo.

Puedo decir a boca llena que podemos tener delante por un precio irresistible, el mejor juego de plataformas de acción roguelike, no sé si de la historia, no me compete a mi dar semejante título, pero probablemente el mejor de esta generación.

Muchísima variedad de enemigos, armas, ítems y habilidades, con un sistema de juego ejecutado de manera magistral por Motion Twin, que sin duda va a dar mucho que hablar si siguen por este maravilloso camino.

Este análisis ha sido realizado en Xbox One X, que aunque no tiene versión mejorada se ve y se siente muy estable y magnífico en todos sus apartados.

Dead Cells

24.99€
9.8

Gráficos

9.5/10

Sonido

10.0/10

Jugabilidad

9.5/10

Diversión / Duracion

10.0/10

Pros

  • jugabilidad y mecánicas excepcionales
  • Pixel-art de los que impresionan
  • La banda sonora es magnífica
  • De lo mejor en el género

Cons

  • La historia no es para tirar cohetes