Aparece un diseño para una Xbox One sin lector que Microsoft lanzaría en 2019. La polémica está servida

Con el equipo de hardware de Microsoft puesto manos a la obra con el proyecto Scarlett, parece que el próximo año si que tendremos nuevo hardware para Xbox One. Y es que se ha filtrado en vídeo un diseño de una Xbox One sin lector de Bluray que aparecería en 2019 con la función “disco a digital“.

El objetivo de Microsoft sería ofrecer una máquina solo digital, abaratando su precio en 100$ para llegar a costar 200$ o menos. Como decimos, no solo no llegará sin lector, si no que los usuarios que lo soliciten, podrán cambiar sus copias físicas por descargas digitales en las tiendas adheridas (como Microsoft Store). Con este sistema, Microsoft pretende dar soporte a los usuarios que quieran cambiarse al formato digital y que tengan una buena colección en formato físico, conservando así sus juegos en formato digital.

Todo este asunto es bastante polémico, pues son muchos los usuarios que siguen comprando discos, y que no ven con buenos ojos que Microsoft lance este tipo de producto al mercado. Con esto no quiere decir que los de Redmond pretendan sustituir el hardware actual de las consolas por estas máquinas 100% digital, sino simplemente dar una opción más económica y con un diseño que permita hacer una consola más pequeña o con otra distribución más eficiente.

Pero no podemos dejar de pensar, al menos yo, que Microsoft pretende sondear el mercado para comprobar si la nueva generación (aunque según ellos ya no habrá generaciones) con Xbox Scarlet se vendería mejor sin lector de discos físicos. Sin duda lo comprobarán y tomarán decisiones, ya sea para eliminar del todo los lectores bluray o bien ofrecer dos o tres opciones de hardware para los usuarios (una consola más potente con lector, y otras dos más destinadas al streaming con xCloud y más económicas).

Como opinión personal, soy un gran defensor del formato digital, pero del buen formato digital, con precios mucho más reducidos (equiparándose a Steam) en ofertas e incluso lanzamientos. Cada vez este formato va ganando más terreno al formato físico, que en esta generación e incluso a finales de la anterior de Xbox 360 fue perdiendo el glamour que lo hacían ser mi elección personal. Cajas vacías, llenas de aire, sin manuales y sin la posibilidad (dado el tamaño de los juegos actuales y la lentitud de lectura de los bluray) de insertar el disco y ponernos a jugar, hicieron que me pasara de forma progresiva e incluso total ahora mismo al juego digital.

No cabe duda de que hay muchísimos usuarios que sigan prefiriendo comprar juegos en disco, por poder tocarlos, tener la caja con su ilustración de portada y contra portada, jugar sin conexión e incluso por el mero hecho del ritual de reservar el juego e ir a la tienda de turno a por el. Para ellos seguirán existiendo (por ahora y según vaya el mercado) modelos de Xbox tradicionales, y Microsoft no se olvidará de ellos. Pero Xbox Game Pass y el juego en la nube puede hacer que más de uno se pase al digital si consiguen unificar tiendas, bajar precios y ser competitivos en servicios.