Tras una trilogía gloriosa en la anterior gen y un estrepitoso fracaso en la actual, el futuro de la saga permanece en un enigmático letargo. Analizamos las claves de dónde está y cómo podría volver

Todo el mundo conoce Mass Effect. Es de esas sagas que han dejado una impronta tan grande en la última década que, aunque no hayas jugado ninguno seguro que has oído hablar de ellos.

No es inmerecido. La trilogía del comandante Shepard en la pasada generación de consolas (de 2007 a 2012), nacida en Xbox 360 en exclusiva para Microsoft y cambiada después a las manos de EA, causó no sólo un gran impacto en los jugadores amantes de la ciencia ficción, el rol o las grandes aventuras en general, sino que creó una comunidad de fans (una legión más bien) tan fiel y devota (puede que menor en número, pero igual en entrega y pasión) como las de Star Wars o El Señor de los Anillos.

Tras los cambios en el estudio creador, Bioware, que derivaron en varios sub-estudios, encargándose el principal del inminente Anthem y dejando a uno más “secundario” el desarrollo de Mass Effect Andromeda y el fracaso de esta última entrega (que a todas luces debía ser la primera entrega de una nueva saga) había motivos para pensar que Mass Effect ha muerto… pero también sigue habiendo razones para pensar lo contrario.

No voy a entrar en una disquisición puramente personal sobre si el batacazo de Andrómeda fue o no merecido. No es el objetivo de este artículo deciros que a mí me gusta muchísimo y que a vosotros también os debería de gustar; “cada jugador un mundo”, como digo siempre. ¿Se hicieron bien las cosas con el juego desde Bioware y EA? Rotundamente no; hubo muchos errores de coordinación y planteamientos. Se dejó el juego en manos de un equipo más pequeño, con menos medios y con un motor para ellos nuevo, el Frosbite de EA, que no dominaban. Se inició el desarrollo del juego con un planteamiento (con planetas procedurales a lo No Man´s Sky) y cuando se decide que no funciona y hay que hacer borrón y cuenta nueva, ya no hay tiempo para pulir el nuevo desarrollo…

… y ahora la otra parte, ¿merecía ser condenado al fuego de los desastres absolutos? Para nada, sigue siendo un fantástico juego de aventuras, una space opéra divertidísima, enorme y con momentos, paisajes y personajes fantásticos.

Pero no se puede obviar: la IP se ha resentido. Y EA no es de las compañias a las que tiembla el pulso a la hora de enterrar lo que no ven rentable (que se lo digan a Dead Space, con un caso parecido al de Mass Effect: su última entrega no funcionó tan bien y hala, a la hoguera la IP)…

Así que en esas estamos. Todas las esperanzas de la compañía están puestas en Anthem y ya está anunciado un nuevo Dragon Age, la otra gran saga de la Bioware moderna que, esta sí, aún mantiene el punch (Dragon Age Inquisition, su última entrega, también tiene sus críticos; pero el juego vendió muy bien e incluso ganó premios).

¿Y Mass Effect? ¿Volverá?

Personalmente creo que sí. Es una marca ya, más que una IP. Hay, como decía antes, una larga legión de fans que siguen rejugando una y otra vez la trilogía del comandante Shepard, releyendo sus comics y novelas e incluso publicando libros tan interesantes como el reciente “Mass Effect: De Caronte a la Galaxia” de Paz Boris, donde se desgrana toda la gestación de la saga y se desmontan, por cierto, varios falsos mitos sobre ella (recomendadísima lectura si sois fans de la trilogía o de los videojuegos en general).

Y lo más importante, no se ha dejado de hablar de Mass Effect nunca. Siendo absolutamente pragmáticos, poniéndonos en el pellejo de EA, no creo que dejen pasar la oportunidad de volver a la Vía Láctea con una nueva saga más conectada a la trilogía que Andromeda (un Andromeda 2, por desgracia, lo descarto casi completamente. Una pena, porque todo quedó tan abierto como en el primer Mass Effect de 2007; claramente la idea era continuar… pero habrá que “hacerse el cuerpo”).

Lo bueno de la ciencia-ficción es que nos da mucho margen para la fantasía. No sería difícil un Mass Effect 4. Hay dos millones de forma de continuar. La incógnita es si EA querrá, si Bioware le pondrá ganas (recientes tuits y declaraciones de Casey Hudson, “papá” de Mass Effect,  que tras un período de ausencia de un par de años ha vuelto a la compañía, así lo hacen ver) invitan al optimismo.

Habla el corazón… pero también la fría cabeza. Habrá un nuevo Mass Effect.