Si el hardware no permite una retrocompatibilidad rápida, los esfuerzos se duplican

Hay cosas que uno interioriza y lo asimila como parte del hardware o la política de una compañía. Que los juegos de Xbox One sean retrocompatibles con Series X es una concepto que desde hace mucho tiempo lo tenemos en cuenta. Es algo que ya no nos sorprende y que usamos a nuestro favor para saber si nos compensa comprar (o no) una máquina nueva o un juego antiguo. O simplemente para ahorrarse un dinero en un título que ya tenemos en nuestra biblioteca.

Ayer leí un tweet que me dejó algo confundido. Se trataba de The Division 2, uno de los mejores juegos de la actual generación y que ha propiciado muchísimas horas de diversión. Pues bien, Ubisoft en ese mensaje decía que su título sería retrocompatible con Series X y PS5. Algo que en principio nosotros ni deberíamos tener en consideración debido a la naturaleza de Series X y su manera de entender los videojuegos con el resto de dispositivos de Microsoft. Pero claro, hay más consolas…

Algo que debería ser automático, como se suele decir “a golpe de click”, se convierte en una tarea más complicada cuando la arquitectura no está preparada para ello. Ya requiere más procesos, rodeos y resolución de problemas para que el juego funcione perfectamente como producto retrocompatible. Eso se traduce en tiempo, y el tiempo es oro. No es que Ubisoft ande falto de recursos o de personal, pero el tiempo dedicado a esas gestiones impiden que estén trabajando en otros aspectos del propio juego.

Todos hemos visto el resultado de joyas clásicas como Ninja Gaiden 2 y su funcionamiento en Xbox One X. Las mejoras infundidas, la subida de resolución y la fluidez que vemos en el título de Team Ninja (y en otros tantos juegos) parece magia. Un cambio espectacular que es propiciado por una consola pensada para ello. Otro ejemplo más reciente lo encontramos con Ori and the Will of the Wisps, donde aparte de conseguir los ansiados 4K, conseguimos una tasa de frames de 120 fps. Una pasada sin un coste exagerado.

Sabiendo todo eso, ¿Os imagináis esas mejoras en The Division 2? Es algo que sería muy factible si el tiempo disponible para realizar los cambios se emplearan en eso y no en otros menesteres, como forzar su retrocompatibilidad. Mejoras de optimización, nuevos añadidos, opciones de juego, escenarios más cuidados… sería un sinfín de características las que se podrían tocar, pero que se quedan en el limbo por dar prioridad a otras funciones que no nos atañen. Está claro que Ubisoft vela por su economía y verá más factible y sustancial lanzar su juego en PS5, pero eso no quita que sea contraproducente para los usuarios de Series X y el allanamiento de camino que tiene su consolas en términos de retrocompatibilidad.

Espero que este hecho no sea la tónica habitual, sinceramente. Me parece bien que las empresas trabajen en parches para mejorar su experiencia jugable de cara a la next-gen o que realicen versiones remasterizadas u optimizadas en sus obras, pero si Sony ha optado por no hacer uso de la retrocompatibilidad de una manera natural y sencilla, no debería entorpecer a terceros, como es el caso de Xbox Series X. Como dije antes, el tiempo es oro, y más en estas épocas tan extrañas que nos están tocando vivir.

1 Comentario

  1. Que no se note a favor de quien vais.

    Si no hay mejoraa por los juegos en series x o ps5, no echeis la culpa ps5 si no a las desarolladoras que no van a hacer dichas mejoras.

    Sony ya ha dicho que se pensó ps5 con la retro de ps4 en mente y para poder usar los jugos de ps4 sin problemas.

    Pero oye, queda muy bonito echar la culpa a Sony.

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