id Software nos brinda la oportunidad de jugar las tres primeras entregas numeradas de Doom. Por suerte para un servidor, puedo volver a revivir lo bueno y lo malo de Doom 3.

Renovarse o morir en el intento. Es lo que debieron pensar id Software cuando lanzaron Doom 3, la esperadísima nueva entrega que dio un cambio radical a su propuesta, lo que generó mucha polémica en su momento. Tachado por algunos grupos como la oveja negra de la familia, he de reconocer que en mi caso disfruté bastante de todo lo que proponía. Su acción frenética contra hordas de demonios cambió su ritmo hacia algo más pausado que abogaba por el miedo y la tensión por no saber qué se escondía la oscuridad. Hoy, 16 años después de su estreno, volvemos a Marte para desenmascarar los misterios y los interrogantes que esconden las instalaciones de la UAC, rememorando todo lo bueno y lo malo que este shooter en primera persona nos brindó. Cuidado mientras lees el análisis, un Cacodemon puede aparecer de cualquier esquina…

Sin duda, Doom 3 es atípico desde sus comienzos. Nos encontramos con la primera entrega donde no disparamos una bala hasta que no pasan 15 minutos. Esto es debido al gran enfoque narrativo que posee el juego, encarnando al mítico Marine Espacial, mucho mas “humanizado” que en anteriores (y posteriores) entregas, y con la misión de descubrir qué está pasando en las instalaciones que posee la UAC en el planeta rojo. Cabe decir que pese a sus inicios lentos, donde prima mas la cautela y medir los pasos ante el peligro oculto, luego el propio juego va tomando ritmo hasta desembocar en el festival de balas y vísceras que todos conocemos. Además, esta revisión de Doom 3 posee sus dos expansiones llamadas Resurrection of Evil y Lost Mission, que nos asegurarán otro buen puñado de horas enfrentándonos contra poseídos y demonios.

Muchas veces la nostalgia juega en nuestra contra, o mejor dicho, hace que reimaginemos partes de un juego a nuestro favor. Gráficamente me llevé una mala impresión nada mas comenzar a jugar. Me esperaba algo mejor, un diseño mas elaborado de escenarios y personajes, aunque por suerte esa sensación se diluyó con el tiempo o simplemente, el shock inicial negativo se disipó. No es un remaster ni un remake, sigue presentando texturas de desfasada calidad, y se nota que es un juego de hace dos generaciones. Además, bajo mi perspectiva, los juegos en 3D envejecen peor que los diseñados en 2D, y a las pruebas con la franquicia me remito, con un Doom y Doom 2 que siguen manteniendo el tipo pasen los años que pasen. Pero esa traba no quita que tenga su propia personalidad, que te introduzca en un mundo de pasillos, de escapadas agobiantes a la superficie del planeta vecino y con encuentro en el mismo infierno dignos de mención.

La nostalgia, como he dicho, juega en nuestra contra y otro aspecto que pensaba que estaba mejor cuidado era el sistema de combate. Para ser más exactos, me chirría la contundencia de las armas. En una época gloriosa para el shooter en primera persona con la salida de Halo 2, Half-Life 2, Farcry, The Chronicles of Riddick, etc., esperaba algo mas de id Software. Esa contundencia de las armas de fuego que ahora podemos corroborar en obras como Rage, la nueva iteración de Doom del 2016, o incluso Fallout 4 no la encontramos en Doom 3. Todo es muy ágil, versátil y tendremos un buen de arsenal de “juguetitos” para matar a los enemigos (tanto nuevos como viejos conocidos) pero se echa en falta algo mas de presencia en los disparos. Puede que no sean las armas como tal, sino la física de impactos hacia los enemigos…o puede que sean las dos cosas. Por cierto, esta versión bebe en algunos aspectos de la edición de Doom 3 BFG Edition que salió posteriormente en Xbox 360 y PS4. Lo corroboramos gracias a la implementación de la linterna en las armas, ya que en la entrega primigenia del juego la linterna no iba ligada a nuestra pistola, y el titulo te obligaba a intercambiar ambos ítems, generando una sensación de agobio mucho mayor.

Respecto al aspecto sonoro, pese haber transcurrido un buen puñado de años, el resultado sigue siendo excelente en líneas generales. Al ser un juego tan lúgubre, requiere tener bien presentes los pasos, ruidos o cualquier señal que nos pueda alertar de la presencia de un enemigo. Para no perder la inmersión, el juego viene completamente traducido y doblado al castellano… aunque puede no gustar a todo el mundo. Es una opinión completamente personal y no es culpa del juego como tal, pero entre los actores de doblaje protagonistas se encuentra Tomás Rubio, quien acaparó muchos de los juegos de la generación, con un resultado polémico cuanto menos.

 
 

Conclusión

Pese a todos los años que han pasado, Doom 3 puede seguir levantando ampollas entre los jugadores. Algunos lo verán como una renovación necesaria de la franquicia, otros como un cambio de ruta erróneo y habrá quienes piensen que fueron los fetiches y deseos de John Carmack por hacer algo diferente. Sea lo que sea, lo cierto es que hay que contemplar el juego con otra perspectiva, una visión mas tranquila, inquietante y basada en el miedo hacia lo desconocido. Nada del Doom frenético de los inicios o los finales, este es distinto. Lástima que para esta salida en consolas de actual generación no hayan metido mano al apartado visual, ya que un buen remozado gráfico hubiera posicionado a Doom 3 como una de las mejores apuestas en shooters en primera persona para este 2019. Y lo digo completamente convencido.

Doom 3

9.99€
8

Gráficos

6.5/10

Sonido

8.5/10

Jugabilidad

8.5/10

Duración/Diversión

8.5/10

Pros

  • Inmersión total entre los pasillos
  • Textos y voces en español
  • Viene con las dos expansiones

Cons

  • Gráficamente podrían haber retocado cositas
  • Las armas no son contundentes
  • Podrían haber hecho un pack con la trilogía original de Doom

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