Uno de los primeros títulos en permitir la destrucción de escenarios a gran escala te espera catálogo de Xbox Game Pass.

Mi relación con EA a lo largo de los años ha tenido sus altibajos, como imagino que la mayoría de vosotros. Es innegable que son una de las compañías más grandes en el mundo de los videojuegos, pero su producción es bastante inconsistente (¿hace falta que os hablemos de Anthem?). Esto es, por supuesto, uno de los riesgos de ser un gigante de la industria. En el pasado, han estado detrás de algunas franquicias muy potentes que han continuado a lo largo de los años, pero de vez en cuando aparece un juego independiente de la nada (como por ejemplo, Sea of Solitude), que resulta ser una agradable sorpresa para los que buscamos algo más que entregas genéricas.

Black, lanzado en 2006 para Xbox, fue uno de esos juegos. Recuerdo que por aquellos años las revistas especializadas de papel hablaban bastante de este nuevo juego, así que sin dudarlo fue uno de aquellos de los muchos que cayeron en mi añorada Xbox. No sabía muy bien qué esperar, salvo más allá de lo leído, pero recuerdo que me llamó la atención desde que supe de él por primera vez. Y sí, el llamativo arte de la caratula fue uno de esos motivos.

En este título asumías el papel del agente de operaciones encubiertas Jack Kellar, que estaba siendo sometido a un desagradable interrogatorio a manos de un individuo que buscaba descubrir más sobre el pasado de Jack. Jack era un miembro del “Escuadrón Táctico BLACK” que operaba con total autoridad y de forma totalmente independiente. Fueron creados para proteger a los EE.UU. de amenazas nacionales y extranjeras, así que os podéis imaginar el tipo de información a la que nuestro protagonista había tenido acceso.

El juego tenía un aire de película hollywoodiense de gran presupuesto y se desarrollaba en Rusia, reviviendo las misiones de Jack mientras su captor intentaba extraer la información clave que necesitaba. Black era un FPS centrado en la destrucción de los escenarios, unido a una historia que era contada principalmente por el propio protagonista.

En cierto sentido, se trataba de una historia directa, bastante sencilla y basada en elementos de la realidad. Los detalles nos aparecían en la interfaz eran mínimos. Sólo podíamos llevar dos armas principales a la vez y las misiones estaban estructuradas de forma clásica y claramente definidas, revelándose gradualmente más del pasado de Jack después de cada una.

Para los que buscan un reto, Black cambiaba los objetivos de las misiones dependiendo de la dificultad en la que estuvieras jugando. Por ejemplo, si intentabas probar con los modos más difíciles, teníamos que completar tareas adicionales, como la recopilación de información o la destrucción de ciertas partes del entorno.

Otra forma en la que Black ofrecía un componente de rejugabilidad era en la recompensa por completar la campaña en las dificultades más difíciles. La munición infinita y el lanzagranadas estaban disponibles si nos pasábamos el juego en un modo alto de dificultad, pero una vez conseguidos se conservaban de forma permanente, lo que permitía volver a jugar el juego equipado con una gran potencia de fuego.

El juego fue bien recibido por la crítica y los jugadores; de hecho se llevó unos cuantos premios importantes de la época. En definitiva, la experiencia fue muy parecida a la de jugar a una de nuestras películas de acción favoritas. A pesar de la sólida campaña para un jugador, Black carece de un modo multijugador, lo que resultó también decepcionante para aquellos ávidos de partidas en el LIVE.

Nunca hubo una secuela directa, pero Codemasters lanzó un “sucesor espiritual” del original unos cinco años después. El juego, Bodycount, se inspiraba en el original, pero no continuaba ninguna de las tramas de la historia ni volvía a ver a ningún personaje de Black.

Por suerte, actualmente Black está disponible para Xbox One y Xbox Series X|S gracias a la retrocompatibilidad, así como mejorado para Xbox One X. Puedes comprarlo por 9,99€ o acceder a él a través de EA Play de forma gratuita, lo que hoy en día significa que también está disponible automáticamente a través de Game Pass Ultimate.

Black fue una gran aventura para un solo jugador, un poco corta eso sí, pero que sigue siendo igual de disfrutable que hace 16 años. Y estando en Xbox Game Pass, no hay excusas para probar cosas nuevas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.