Análisis de Waking para Xbox One

Esta semana tengo una propuesta más onírica y abstracta que contaros. Pues Waking, de TinyBuild, es un juego que quiere explorar el mundo del subconsciente en una aventura por recuperar lo que hemos perdido y conseguir despertar de un coma. Si, esta propuesta busca tocar la fibra sensible, y curiosa, del jugador mientras nos mueve por los recuerdos del paciente en coma. Entre decisiones y desafío deberemos hallar la luz al final del tunel. La memoria, los recuerdos y la mente humana en general son construcciones muy complejas.

Waking advierte en su pantalla de inicio que podría ser un juego denso o cargante para gente sensible o con depresión. Con este aviso nos posiciona en la mente, que a su vez es la cárcel, de nuestro protagonista. Para llegar a despertar del coma en el que estamos atrapados deberemos reconstruir nuestro palacio mental. Pues es complicado despertar si ni siquiera sabemos quien o que somos. Este proceso se cimienta sobre la exploración y la recopilación de datos. Más estos datos no son objetos desperdigados por el mapa, sino preguntas que deberemos responder nosotros mismos. No hace falta responder sinceramente, pero es más divertido así.

El juego nos posiciona en los puntos más recónditos de nuestra mente para reconstruir nuestro ser desde la infancia hasta el despertar. Como punto de partida se nos pregunta por datos básicos sobre nosotros mismos, aunque luego entra con más dureza y pregunta por nuestros miedos y nuestras obsesiones en vida. Lo interesante de esta recopilación es como afecta a la propia partida. Es decir, si por ejemplo respondemos que no tuvimos ninguna mascota, entonces no dispondremos de ese ayudante. En cambio si respondemos que si la tuvimos, entonces deberemos escoger que mascota era, y ponerle un nombre. El poder de los recuerdos es en esencia nuestra mejor baza para salir de esta situación. Pues cada recuerdo reconstruido lleva a avanzar por el palacio, y de paso nos brinda nuevos poderes como: escudos, disparos energéticos, mascotas torpedo, etc.

En cuanto al movimiento y al combate, tenemos unos controles clásicos de desplazamiento, carrera, salto, doble salto y ataque físico. Realmente se siente fuera de época, es un poco como un juego de la primera xbox. No hay animaciones elaboradas, ni tampoco situaciones imaginativas en los combates. Considero que a Waking le habría sentado mejor apostar por una experiencia más contemplativa y olvidarse del combate. Además, tenemos la telequinesis, que viene a ser nuestra herramienta principal para luchar, porque permite usar los objetos cercanos como arma arrojadiza o incluso como escudo. Además, hace de eje central como catalizador para los demás poderes, puesto que algunos objetos son absorbibles en vez de lanzables, y al absorberlos cargamos neuronas para canalizar poderes.

Es un sistema bastante complejo y vagamente explicado, además de que la interfaz gráfica no ayuda demasiado. Sin olvidar que el título está en inglés, por lo que si no sois ávidos angloparlantes lo tendréis difícil. A fin de cuentas, en una sola barra tenemos salud, miedo, neuronas y otros datos a los que es bastante difícil seguirles la pista. Entre que resulta poco visible en pantalla y que la luz de los escenarios complica la visibilidad en general, no son pocas las veces que he muerto por no saber ni cuanta vida tenía.

En cuanto al diseño de niveles, tenemos momentos culmen de diseño y creatividad. Aunque no deja de tener secciones procedurales que generan mapas aleatorios en cada escapada a nuestros recuerdos. Por desgracia, la mayor parte del diseño resulta algo soso y repetitivo, y los enemigos, aunque son imaginativos, tampoco es que sorprendan en exceso. Si una obra audiovisual combina diseño gráfico con banda sonora, podríamos decir que Waking no acierta en ninguno de los dos y acaba poniendo canciones ambientales correctas, pero no acierta cuando enfoca los enfrentamientos contra jefes.

Quizás lo más interesante del título son los momentos de pausa tras superar fases de la memoria. Momentos en los que nuestro miedo o esperanza nos da sermones más profundos e interesantes. Es bastante original como cada uno nos quieres atraer hacia su terreno. Desde discursos que abogan por los recuerdos y su influencia positiva, hasta incitar al miedo por las experiencias vividas insinuando que rendirnos y morir nos liberará del sufrimiento. A todo esto le sumaremos el buen gusto a la hora de diseñar a estos dos entes. No solo el gameplay se siente de una era pasada, también el diseño de los personajes apuesta por un género ya perdido, y esto no es algo malo.

En definitiva, Waking es una propuesta diferente que quiere explorar temas más sensibles y construir un perfil “creíble” de nosotros mismos sobre un personaje ficticio en coma. Si bien el gameplay no es demasiado acertado y el diseño procedural no juega a su favor, podría ser una experiencia interesante si nos centramos solo en la parte psicológica del juego. La banda sonora no es acertada en ningún momento, pero por lo menos los personajes principales lucen diseños interesantes y muy imaginativos.

Waking

19.99
5.7

Nota

5.7/10

Pros

  • Diseños de personajes principales
  • Construye un perfil mediante preguntas y adapta el juego según las respuestas

Cons

  • Banda sonora poco acertada
  • Resulta muy repetitivo
  • El gameplay en general se siente tosco y anticuado

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.