Análisis de Evan’s Remains para Xbox One

Tras muchas semanas al volante, hoy me detengo para caminar, saltar, y hasta nadar, en este análisis de Evan’s Remains. Un juego que llega de manos de Whitehorn Digital para hacernos pensar, pero también llevarnos de la mano por una historia llena de giros de guión y conversaciones profundas. Sin más dilación, vamos a conocer el juego de esta semana.

Evan’s Remains nos propone una aventura en una isla remota y deshabitada. Un viaje financiado por una gran corporación en busca de Evan, el genio desaparecido. Nuestra protagonista, Dysis, se ve envuelta en una investigación que incluye antiguas ruinas y puzzles que mezclan lógica, conmutadores y plataformeo. Aunque lo interesante es que no es obligatorio superar los puzzles. El juego propone como dos opciones paralelas que puedes afrontar en conjunto o ignorar una parte.

Al inicio, nuestra investigadora recorre la playa y decide afrontar los desafíos. Aunque que podría bordearlos vadeando las ruinas por el agua, pero no quiere mojarse. Es más, el resto de personajes con los que interactúa insisten en que nadie le obliga a superar cada puzzle, más ella comenta que es lo más interesante que hay en la isla y que así no se aburre. Es una solución elegante para hilar una serie de retos de lógica y habilidad dentro de una historia que no exige su superación. Puesto que leer los monolitos no requiere de su solución.

A la práctica, si tan solo quisiéramos ver la historia que quiere contarnos Evan’s Remains, podríamos saltarnos todos los puzzles e ir al grano. Incluso nos dan un logro por bordear un monolito. Y este punto es el que quiero resaltar como acierto. Porque realmente Evan’s Remains parece una novela visual que, como extra, te propone una serie de retos que superar entre escenas. Las llamo escenas, pero a la práctica son conversaciones sin doblar donde deberemos leer la pantalla.

Porque si, porque hay mucho texto. No obstante se hace muy ameno, dado que la historia realmente es inmersiva y presenta una serie de giros de guión inesperados que cambian la perspectiva y generan más interés en lo que sucederá a continuación. Este mismo factor que nos puede enganchar al juego también mata bastante la rejugabilidad. Puesto que las sorpresas pierden valor en una segunda vuelta. Aunque, cabe decir que superar todos los puzzles puede llevarnos a una segunda pasada tranquilamente.

Además, la narrativa de esta novela mezcla el presente con flashbacks del pasado para ir añadiendo, poco a poco, más capas a la historia. Es interesante ver como la tarta gana sabor y forma a cada nueva capa, y como nuestras ganas de comernos el resultado final van en aumento. La sensación que me ha transmitido la historia es que varias subtramas confluyen en una principal, pero sin perder su esencia individual.

A nivel jugable, ahora que ya hemos comentado la historia evitando el spoiler(o eso creo), vamos a centrarnos en lo jugable. Evan’s Remains solo requiere de dos “botones”: la A y el joystick izquierdo. Cada monolito propone unas plataformas y conmutadores para tratar de alcanzar la salida. Esta salida está siempre en el punto más alto de la pantalla, por lo que debemos buscar un camino hasta él. Nuestras opciones difieren entre mover plataformas, activar y desactivar otras y usar propulsores de salto o transportadores.

Hay toda una suerte de opciones de cara a superar cada monolito. En algunos casos no me ha quedado claro si es que hay múltiples formas de superar los desafíos, si hay piezas de más para confundir o si sencillamente el estudio no pudo prever los atajos que he usado. De todas formas, la variedad es interesante, aunque el diseño de los monolitos en si resulta repetitivo. Un hecho que contrasta mucho con el buen gusto de cara a diseñar los diferentes biomas de la isla.

Sin entrar en explicar que nos encontramos en el mapa, si puedo decir que hacen un uso muy elegante del parallax y el diseño pixelart de cara a ambientar el juego. Evan’s Remains, dentro de su sencillez, sabe llenar la pantalla de vida y detalles con un pequeño puñado de herramientas visuales bien combinadas. A veces lo más sencillo es lo que más capacidad de expresión tiene.

Por suerte o por desgracia, todo dulce tiene su pequeño punto amargo. A nivel de rendimiento he notado congelaciones al realizar saltos. Esto puede resultar muy molesto porque se te rompen los cálculos visoespaciales y puede hacerte empezar un puzzles de cero. Tampoco es algo grave si sucede constantemente, pero es un compañero de viaje que aparece cuando menos te lo esperas.

Por otra parte, el juego ofrece todos los textos en español. No obstante, aunque ya tengamos una partida en nuestro idioma favorito, este no se mantiene al cerrar el juego. Es decir, cada vez que encendamos Evan’s Remains, tendremos que ir a configuración y cambiar el idioma antes de cargar la partida, puesto que por defecto viene en inglés.

En definitiva, Evan’s Remains es un juego interesante que sabe apostar por dos tipos de jugadores a la vez. Tanto si sois adictos a los retos de lógica, como si os gustan las novelas visuales, Evan’s Remains es capaz de contentaros a ambos. Y si ya os gustan las dos cosas tenéis un interesante juego para este verano. Lo malo es que no dura demasiadas horas y la rejugabilidad es escasa. Sin embargo por escasos 7€ puede ser un win win.

6.99
7.5

Nota

7.5/10

Pros

  • Narrativa interesante
  • Puzzles desafiantes
  • Variación de biomas

Cons

  • A veces repetitivo
  • Poco rejugable
  • La duración es escasa

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