Un broche de oro para una saga única

Con una buena legión de jugadores ya a sus espaldas, la saga Dishonored ya se ha consolidado como una de las franquicias más aclamadas por la crítica. Esto, en parte, es gracias a su propuesta diferente y atrevida, pudiendo jugar nuestra aventura de la forma que más nos convenga, y que ninguna es la correcta. Ahora, Arkane Studios nos traen la tercera entrega de la saga a modo de spin-off.

En Dishonored: La Muerte del Forastero, ya no encarnamos ni a Corvo, ni a Emily, sino que nos ponemos en la piel de Billie Lurk (también conocida como Meagan Foster) aprendiz del ya conocido Daud, el puñal de Dunwall, y capitana del Dreadful Wale. Junto a Daud comenzará nuestro periplo por las calles de Dunwall para dar muerte al Forastero. Pero el Forastero no será el único que le pondrá las cosas difíciles a Nuestra protagonista, los Sin Ojos, la banda callejera practicante de la magia negra y poseedores de la mayoría de los talismanes de hueso, también pondrán trabas en nuestra aventura.

Mismas mecánicas con un ligero cambio

La muerte del forastero mantiene exactamente las mismas mecánicas de Dishonored 2, no solo en cuanto a sus controles, si no también en su manera de afrontar el juego, dejándonos elegir en todo momento como jugar, optando por el sigilo o por el combate más frontal con nuestros enemigos. A pesar de dejadnos elegir, si optamos por el sigilo, ocultándonos en las sombras y escondiendo los cuerpos, que por cierto, tendremos también la opción simplemente de noquear, obtendremos más recompensas al final de la misión, y a su vez algún que otro logro.

Además la novedad con la que cuenta esta entrega, es que durante el último capítulo del juego tendrá ligeros cambios depende de como hayamos elegido afrontar la historia, con cautela o con acción más directa.

Un bueno arsenal de habilidades

A pesar de que Billie no recibe la marca del forastero como es el caso los protagonistas de las otras entregas y por ello tiene estos poderes más limitados, tendremos lo más necesarios y vitales como: Desplazarnos: habilidad que utilizaremos con frecuencia para escalar edificios, atravesar un vallado o burlar a los enemigos sin dejar rastro, también con esta habilidad tendremos que resolver algunos puzles. Presagio: otra habilidad bastante útil, ya que podremos detener el tiempo y así explorar más cómodamente, permitiéndonos marcar objetos y enemigos sin ser vistos. Semblanza: Podremos acercarnos por la espalda a un npc y usar su imagen para hacernos pasar por él y así infíltranos por zonas hostiles. Ahora bien, si los humanos no pueden detectarnos a simple vista, los sabuesos sí podrán hacerlo gracias a su olfato.

Uno de los cambios con los que cuenta ante sus predecesores, es que ya no haremos uso de un medidor de maná para nuestros poderes que debamos recargar, sino que ahora tendremos tres franjas que se irán rellenando de forma automática tras un breve periodo de tiempo, dando más simpleza al título, pero a su vez mas versatilidad.

Billie también gozará de habilidades pasivas, como por ejemplo su habilidad para comunicarse con las ratas. Usando esta habilidad podremos escuchar los pensamientos de los roedores y que estas  a su vez de vez, de vez en cuando, nos den alguna pista sobre la ubicación de algún enemigo o de algún objeto en particular. Por otra parte tenemos los talismanes de hueso los cuales encontraremos por el escenario o bajo  buen recaudo de  algún enemigo, estos también nos otorgarán habilidades pasivas como; saltar más alto o noquear con más rapidez a un enemigo entre otras muchas cosas.

Estos talismanes, a pesar de poder conseguirlos a lo largo de nuestra aventura, también aprenderemos a crearlos nosotros mismos después de conseguir esta habilidad, en los bancos de trabajo. De esta forma, podremos sacrificar algunos talismanes menos poderosos que ya no queramos para crear otros nuevos con habilidades renovadas.

No solo la magia como medio de defensa

En Dishonored: La Muerte del Forastero también podremos hacer uso de diferentes armas y artefactos y entre ellas una de las viejas conocidas, como la ballesta, la cual irá engarzada en nuestro brazo. Con esta arma podremos disparar proyectiles voltaicos con los cuales aturdir a nuestros enemigos o dardos con los que poder matarlos.

También como mencionamos, tendremos a nuestra disposición diferentes artefactos y granadas, Entre estos tendremos las ya conocidas minas de clavos o granadas de gravedad, la cual atrae y fija a los enemigos.

Libertad de exploración por las calles de Karnaca con algunas novedades

Al igual que en los primeros títulos, el escenario sigue luciendo todo el detalle de una ciudad consumida por las epidemias típicas del Londres del siglo 19, ciudad en la que está inspirado el universo de Dishonored. Entre las ubicaciones que volveremos a visita se encuentra el Conservatorio Real, bastante desmejorado por el paso del tiempo, y también visitaremos nuevas ubicaciones, como el Barrio de Cyria, un adinerado barrio protegido por los guardas y rodeado de Sin Ojos. Algunos de estos escenarios los tendremos que recorrer en profundidad para encontrar a multitud de coleccionables de los que dispone el juego como talismanes de hueso, cuadros o monedas para comprar mejoras en el Mercado Negro.

Otra de las novedades con las que nos encontramos en este título, es la posibilidad de realizar contratos, los cuales obtendremos en el mencionado Mercado Negro. Estas misiones a modo de contrato alargarán algo más nuestra aventura, que es donde quizá peque el título, ya que tan solo consta de 5 misiones principales, y estos contratos serán los que ayuden a que nuestra historia se vaya hasta las al menos 10 horas de duración.

Las notas, cartas, libros o carteles siempre han estado presentes en la saga, pero encontrarlos en el escenario serán también de vital importancia si queremos profundizar más en la historia o saber más de alguno de los personajes y los antepasados de Karnaca. También algunos de estos coleccionables nos otorgará alguna clase de pista como la clave de una caja fuerte, o donde se encuentra escondido algún personaje.

Rejugabilidad como marca de la casa

Como mencionamos al principio del análisis, Dishonored siempre se ha particularizado por poder elegir nuestro propio modo de afrontar la aventura, por ejemplo, podemos optar por entrar a un edificio por las alcantarillas sin que se percaten de nuestra presencia o entrar a base de cuchillazo limpio por la puerta principal, siempre esta última menos aconsejable. Sin embargo, podemos usar una nueva partida para afrontar la historia de diferente manera a como la hicimos en la primera, aportando una forma de rejugabilidad al título.

Pero si algo aporta el que sea rejugable el título, es su opción de partida +, en la cual podremos usar las habilidades de Emily y Corvo vistos en Dishonored 2, y con los que cambiar totalmente lo ocurrido durante la primera partida y por supuesto la experiencia.

¿Y en cuanto a lo técnico?

Si bien no innova demasiado en el apartado gráfico, sigue manteniendo una tasa de frames estable y bastante belleza en estos tal y como en los anteriores. Donde sí quiero hacer bastante hincapié es en su apartado sonoro, trayéndonos un tracklist de lo más atractivo, incluyendo temas como el ‘‘Killing Strangers” de Marilyn Manson o un tema del mismísimo Daniel Litch, el cual es homenajeado en el mismo inicio de los créditos finales tras su prematura muerte este mismo año.

Puntuación
Gráficos
85 %
Jugabilidad
88 %
Sonido
95 %
Duración
75 %
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Fan acérrimo de la saga Gears of War y de las buenas bandas sonoras. Supe que los videojuegos estaban hechos para mí a partir del momento en el que tuve un Atari 130XE.

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