Viajar a mundos paralelos siempre es apasionante, siempre y cuando no sean tan reiterativos como lo que encontramos en Time Carnage.

No nos engañemos, a todos aquellos que somos amantes de los shooters en primera persona nos encanta ir con un arma en cada mano. Ya tuvimos esa grata experiencia con el Jefe Maestro, lo volvimos a repetir en Shadow Warrior y también la hemos vivido en juegos antológicos como Goldeneye de Nintendo 64, por citar algunos ejemplos rápidos. En todos estos casos, la sensación de fuerza, poderío, bravura y destrucción es lo llamativo del asunto… justo lo contrario a lo que encontraremos en Time Carnage, lo nuevo de Wales Interactive que no acaba de despuntar como debería por ciertos aspectos que comentaremos a continuación en nuestro análisis.

La historia no deja de ser una excusa para pegar tiros a diestro y siniestro, aunque conforma una lógica dentro de Time Carnage y sirve como argumento para viajar a las cuatro épocas de las que consta el juego. Nuestro protagonista tendrá la ardua misión de viajar a través del espacio, del tiempo y de las dimensiones paralelas con el único objetivo de cambiar el futuro de la humanidad. ¿Como conseguir este cambio en la raza humana, alterando el pasado a nuestro antojo? Muy fácil: liándose a balazos con todo lo que se mueva en pantalla. Pero no de cualquier manera, sino desde una especie de cúpula que nos protege de toda amenaza que venga a por nosotros, y con un sistema de combate ortodoxo, pero efectivo.

En Time Carnage visitaremos cuatro eras muy concretas (un mundo postapocalíptico, un desierto helado, la prehistoria y una metrópolis futurista) para ejercer el mismo “modus operandi” y completar cada misión basadas en la erradicación de bichos. Con la ayuda de un armamento previamente seleccionado en nuestra base de operaciones, deberemos saludar a todas las criaturas que salen a nuestro paso con una ración de plomo, completando las cinco rondas de las que consta cada escenario. No estamos completamente solos, ya que habrá desgarros temporales que si los activamos con un disparo hará que todo enemigo se desplace a cámara lenta. Una ayuda que parece insignificante al comienzo de la aventura pero que cobra relevancia en las últimas fases o si jugamos en niveles de dificultad más elevados.

 

Tendremos todo tipo de armamento: fusiles, pistolas, escopetas, lanzacohetes y un sinfín de variantes  para plantar cara a las bestias que aparecen en pantalla. Podremos manejar dos armas a la vez (cada una de ellas disparará con su gatillo correspondiente), y dejar otro par de armas reposando en un pedestal de nuestra cúpula. La gracia de Time Carnage reside básicamente en alternar las armas para encontrar la adecuada según el tipo de enemigo que sale al acecho. Si viene un insecto volador, nada mejor que un subfusil, pero si viene un zombie de 2 metros la escopeta será nuestra mejor amiga. Además, obligatoriamente tendremos que alternar las armas, ya que el pedestal donde dejamos reposar las pistolas que no estamos usando será la única manera de recargarlas, tomando el juego un factor estratégico que aporta algo más de gracia a la propuesta.

¿Qué sería de un shooter en primera persona sin un buen “gunplay”? Pues he aquí el principal problema de Time Carnage. Aparte de las mecánicas ya explicadas, muy repetitivas y sin nada más complejo que superar oleada tras oleada, tenemos un control que tampoco ofrece originalidad alguna. Muchas de las armas se comportan igual (pese a que hay más de una veintena para elegir) y no dan la sensación de contundencia. El apuntado es muy básico, sin posibilidad de usar la mirilla y reventarlos a balazos no supone una experiencia satisfactoria por falta de espectacularidad. En ocasiones parece más una atracción de tiro al pato en la feria que una misión por salvar a la humanidad. Es más, se ve a la legua, (y así lo corrobora su versión de Steam) que este juego está pensado principalmente para dispositivos de Realidad Virtual, donde todo cobraría mucho más sentido. Por lo tanto, podríamos catalogar a Time Carnage de un “port” no muy bien llevado.

Tampoco es que los rivales se comporten de una manera fidedigna. Vale que un escopetazo en el pecho a un zombie puede mandarlo 3 metros hacia atrás, pero derribar a un triceratops y que salga volando por los aires no encaja muy bien. Todos los enemigos tienen el efecto “ragdoll” (o muñeca de trapo) tan instaurado hace años, pero que deja de tener sentido en la actualidad. Los escenarios no están del todo mal diseñados, y aunque no podremos explorarlos, al menos habrá variedad de localizaciones. Se nota la poca resolución de texturas, y una IA que no existe, ya que todos los enemigos se comportaran con el mismo patrón, por lo que la estrategia (salvo por la elección y cambio de armas antes citado) brilla por su ausencia.

La música, manteniendo la tónica habitual de Time Carnage, sigue la misma tendencia de mediocridad. Las pocas melodías que escucharemos serán sencillitas, y las voces robotizadas que nos hablarán no son muy elaboradas (textos en español, todo un detalle). Mención especial a los efectos de sonido: da igual que un enemigo esté a nuestro lado o bajando las montañas a un kilómetro de distancia, ya que lo escucharemos con la misma intensidad de volumen. Para nada lógico y te saca completamente de contexto. Al menos los disparos se escuchan en estéreo, y dependiendo del lado por el que disparemos se escuchará por un auricular o por otro.

 
 

Conclusión

Si bien el protagonista viaja a través del espacio-tiempo para derrotar a las horas de enemigos que salen a su acecho, el propio juego debería hacer lo mismo para salir diez años atrás (o más). Gráficamente desfasado, físicas que ya no se estilan y un sistema jugable que no aporta nada nuevo. Todo parece indicar que está hecho para dispositivos de Realidad Virtual donde tendría algo más de gracia, porque lamentablemente en consolas, (y en la generación actual en la que nos encontramos) sus mecánicas chirrían otorgando un producto que se queda muy limitado.

Time Carnage

12.49€
3.8

Gráficos

3.0/10

Sonido

3.0/10

Jugabilidad

5.0/10

Diversión/Combates

4.0/10

Pros

  • Juego directo, sin más pretensiones
  • Variedad de armas

Cons

  • Gráficamente muy desfasado
  • Está pensado para VR
  • Resulta reiterativo desde la tercera fase