El spin-off de The Witcher ya está con nosotros para que vivamos el apasionante juego de Gwent. Adéntrate con nosotros en el análisis de Thronebreaker: The Witcher Tales.

Uno de los éxitos mas inesperados que tuvo The Witcher 3 fue, sin lugar a dudas, su mini juego de cartas que incluía a modo de entretenimiento adicional. El Gwent, como así se llama, sorprendió tanto a fans como a la misma CD Projekt, que casi se vio obligada a lanzar un título independiente sobre este juego de naipes debido a la gran demanda que existía. Pese a tener unas bases que ya hemos visto en otros títulos de cartas con corte similar (ya sea Hearthstone como rival mas directo, o las propias cartas Magic en algunos aspectos) la ambientación, “lore”, y cambios sutiles en sus mecánicas lo convierten en un producto único que se ha visto ensalzado con esta historia alternativa repleta de guiños para el fan del brujo. Amigo del Gwent, adéntrate con nosotros en Thronebreaker, una historia alternativa que pese a no contar con Geralt de Rivia como protagonista, ofrece un buen puñado de horas de carga narrativa y combates por turnos.

¡Paso a la reina del Norte!

Efectivamente, lo primero que choca en Thronebreaker es la ausencia (al menos de forma directa) del conocido brujo del pelo cano. Geralt de Rivia no está, aunque en su lugar cede el puesto a otra protagonista igual de interesante, con una personalidad muy marcada y con un trasfondo que a todo el mundo debería gustarle. Se trata de la reina Meve, un veterana de guerra que ahora regenta los reinos de Lyria y Rivia, y que tendrá que encarar a todo un ejercito Nilfgaardiano que pretende invadir el norte. En nuestro viaje por frenar esta incursión enemiga, tendremos que enfrentarnos a todo tipo de enemigos, misiones y decisiones que incluso alternarán parte de la historia principal. Si, puede que Thronebreaker se focalice como un juego de cartas, pero la gestión de recursos y la narrativa tendrán también un gran peso en el titulo.

Gwent, o cuando el pilar fundamental del juego está construido con cartas

Todo cambia en Thronebreaker respecto a las entregas numeradas que conocemos. En vez de disfrutar de un juego de rol directo, nos encontramos con los turnos estratégicos que nos proporcionan las cartas. El Gwent es el mayor reclamo y todas las batallas se decidirán con la baraja de cartas (tranquilos aquellos que no sean muy hábiles con el Gwent, ya que hay una opción de disfrutar de la historia que brinda este spin-off sin necesidad de combatir con las cartas).

Explicar en qué consiste el Gwent puede tornarse algo pesado, pero para aquellos que mas o menos quieran saber su forma de jugar, lo explicamos a continuación: básicamente todo reside en sacar sobre la mesa una serie de cartas con distintas criaturas, cada una de ellas con un poder de ataque y unas habilidades variadas. Una vez acabado el montón de cartas que tenemos disponible, el jugador con el mayor poder de ataque ganará la ronda. Obviamente, tendremos que sacar la mejor combinación de habilidades y usar todo su potencial, ya sea para aumentar nuestro ataque, desgastar el del contrario, o añadir algún tipo de efecto sobre el campo de batalla (el tapete, vaya…) que incline la balanza a nuestro favor.

A estudiar toca

Conocer nuestras cartas es una tarea ardua, complicada, pero necesaria. Al igual que saber  las bestias que tiene nuestro rival, mas que nada para anteponernos a su ataque o saber qué tipo de habilidades puede desarrollar durante la batalla. Es un aspecto que puede llegar a agobiar, ya que hay muchos tipos de cartas y conocerlas todas en una tarde no es posible. A mi me pasó al principio que luchando contra un dragón, lanzaba una carta de huevo que al paso de los turnos eclosiona y se convierte en un criatura mucho más potente. Evidentemente, hasta que no te sucede no sabes cómo resolver esa situación, pero ahora sé que lo mas conveniente es quitar ese huevo de la batalla lo antes posible antes de que salga de su interior la bestia y haga destrozos en mi mano de cartas.

Esta presentación de las cartas, por suerte, suele ser muy escalonada. Al principio conoceremos enemigos que manejen un tipo concreto de mazos, y poco a poco su abanico de la diversidad se irá abriendo, de igual forma que lo hará el nuestro. Ademas, existirán un tipo de combate con tintes de rompecabezas que nos vendrán genial para ponernos en circunstancias específicas y aprender cómo actuar llegado el caso en un combate “histórico” (como ellos llaman), que son los que no puedes saltarte debido a que pertenecen a la historia principal. Paciencia, horas de juego y dejarse llevar son los ingredientes principales para que cuaje en vosotros esta faceta de The Witcher que se aleja completamente a lo que estamos acostumbrados. Aunque, como he dicho, en Thronebreaker no todo se basa en la baraja y lo explicaremos más adelante.

No he comentado nada hasta ahora, aunque lo doy por hecho por la naturaleza del titulo. Thronebreaker contiene su vertiente multijugador, un modo alternativo que coge bastante peso, especialmente para aquellas personas que quieran un desafío extra. Es importante que, aunque queráis meterle horas y horas al multijugador, no descuidéis la campaña principal, ya que cumpliendo unos objetivos, buscando cofres ocultos o pasando puntos clave de la historia conseguiremos cartas especiales que únicamente podremos usar contra otros usuarios en el multijugador. Esta modalidad,como podéis imaginar, exigirá lo mejor de nosotros mismos en el tablero, y aportará un buen chorro de horas adicionales, haciendo el titulo prácticamente infinito (siempre y cuando haya una buena comunidad alrededor como suele pasar en este tipo de propuestas, aunque sabemos que son muchos los amantes del Gwent a nivel mundial).

Las materias primas de Thronebreaker

Si queremos ser una buena Reina del Norte, no podemos dejar a un lado la gestión de recursos para la mejora de infraestructuras o de nuestro propio mazo. Oro, madera y reclutas son los tres componentes vitales que iremos recolectando a lo largo y ancho de nuestro viaje e invirtiendo en la mejora de aquellas facetas que mas nos interesen. Tendremos un campamento base que, a medida que vayamos adquiriendo nuevos habitáculos o mejoras, notaremos visualmente el cambio como si de un Heroes of Might and Magic se tratara. Al principio solo tendremos la tienda de la Reina donde veremos estadísticas y documentos encontrados, una zona de descanso donde escucharemos los rumores mas sonados que azotan nuestro reino, la tienda de mando donde crearemos nuevas cartas y el taller, lugar donde mejorar los sitios antes citados o crear otros nuevos.  Aunque al principio podemos subsistir sin entrar en este campamento, veremos que según pasen las horas cobrará cierta importancia y será muy útil para personalizar nuestra baraja, probar los “nuevos soldados” en un campo de entrenamiento o para mejorar estadísticas de Meve como su velocidad o capacidad de botín que recoge de cada refriega.

El poder de las palabras rivaliza con las cartas

Otro aspecto que personalmente brilla con luz propia es la narrativa del juego. Muchos podrían catalogar las partes de diálogo como una “visual-novel” medieval, pero lejos de ello, ofrece un dinamismo y variedad de ilustraciones muy buena. Ocurre lo mismo con la toma de decisiones, con unas respuestas que se salen del típico “blanco y negro” o “bien y mal”. Algunas no afectarán para nada al devenir del reino, aunque otras afectarán o bien a la historia o a nuestros soldados si no nos portamos debidamente. Este, sin duda alguna, es el campo donde más parecido encuentro con la saga principal de The Witcher, y es el clavo donde el fan del juego de rol tiene que aferrarse si quiere disfrutar de algo parecido sin pasar por el Gwent. Además, hay parte de canon en Thronebreaker, ya que habrá batallas que se citan en The Witcher 3 que aquí aparecen y viviremos (por desgracia nada tiene que ver esto con los libros, al menos de forma directa). Como pasa años atrás respecto a The Witcher 3, tampoco está bien conformada la figura de Geralt de Rivia en el relato… aunque hay sorpresas que mejor no desvelar.

Aunque haya cartas, el lápiz y las voces ayudan. Y mucho.

Gráficamente podéis ver en las imágenes que lo nuevo de CD Projekt se aleja bastante de lo que estamos acostumbrados. En esta ocasión, el apartado visual se compondrá de imágenes “pseudo-estáticas” que irán sucediendo mientras nos relatan toda la historia con extensos diálogos. Denomino estas ilustraciones como “pseudo-estáticas” porque algo de movimiento tienen, aportando un toque especial que se refleja muy bien en las cartas. No todos los naipes tienen esa característica, pero aquellas importantes, o que contienen a un personaje de la historia principal tendrán movimiento, dando como resultado un efecto gráfico muy chulo. Evidentemente Thronebreaker no quiere ni pretende entrar por los ojos, sus pretensiones son otras, pero gracias al cell-shading “serio” que se han sacado de la manga consiguen un resultado bajo mi punto de vista muy satisfactorio.

Y hablando de satisfacción, mi alegría es plena cuando tengo que hablar de su apartado sonoro. Thronebreaker recoge toda la esencia de las melodías de The Witcher 3, así que ya os podéis hacer bastante a la idea de la magistral banda sonora que nos vamos a encontrar (con sus limitaciones, claro está). Un acompañamiento ideal para las aventuras y desventuras de Meve por su reino del norte. Otro punto estupendo y con un resultado excelente es el doblaje que mantiene el título, completamente en español y con una calidad que poco a nada tiene que envidiar a otros trabajos triple A. Este factor verdaderamente ayuda a meterse de lleno en la historia, e incluso aporta la pincelada final a la personalidad de Meve y sus acompañantes. Ojalá pudiéramos disfrutar de este nivel de doblaje en todos los juegos.

 

Conclusión
Los fans del juego de cartas Gwent están de enhorabuena gracias a Thronebreaker, una entrega que difiere bastante de las aventuras del brujo, ya que prescinde de todo elemento de rol que define la saga (hasta del propio Geralt), pero que aporta mucho contenido a quien sea afín al juego de mesa. No solo habrá combate tras combate sino que la gestión de recursos,e incluso la historia de la Reina Meve es muy interesante, siendo una entrega que tiene su propia personalidad y puede incluso gustar aunque seas reticente de este juego de naipes. Ademas, la estética, sonido y doblaje redondean un producto que mantiene unas cotas de producción muy altas.

Thronebreaker: The Witcher Tales

25.99€
8.8

Gráficos

8.5/10

Música

9.5/10

Jugabilidad

8.5/10

Duración/Diversión

8.5/10

Pros

  • No se centra en ser un juego de cartas, sino que es algo más que eso
  • Gran doblaje y melodías
  • La historia es absorbente, con toma de decisiones

Cons

  • No manejamos a Geralt de Rivia
  • Puede agobiar a quien se inicie en el Gwent
  • Algunas localizaciones se repiten frecuentemente

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