Análisis de The Falconeer para Xbox One.

Existe una canción de Steve Miller que dice así: “I want to fly like an eagle to the sea. Fly like an eagle, let my spirit carry me. I want to fly…”. Un tema que resumiría a la perfección la experiencia de juego de The Falconeer, el particular RPG de Tomas Sala. Pues la pura esencia de este título es volar, pero no como águilas, sino como halcones gigantes pilotados por todo tipo de jinetes en multitud de contiendas aéreas.

The Falconeer se presentó en su momento como uno de los primeros juegos de la nueva generación de consolas de Microsoft y, aunque esta revisión del título se haya hecho a raíz de probarlo en una Xbox One, el juego está totalmente optimizado y creado para sacarle partido en Series X/S.

Antes de entrar al trapo desglosando todos los aspectos de la obra hay que dejar claro que este tipo de juegos de batallas aéreas tienen un común denominador y un sistema de juego difícil de analizar. Ya sea con cazas, naves espaciales o, en este caso, aves, desarrollar un título con mecánicas de vuelo no es tarea sencilla.

Por eso mismo me quedé a cuadros al saber que Tomas Sala (famoso en el mundo de los mods por sus aportaciones a Skyrim) ha creado The Falconeer prácticamente en solitario. Aunque el juego tenga sus pegas, que ahora veremos, esta gesta ya es digna de admiración.

The Falconeer: sobrevolando un vasto mundo asolado por la guerra

The Falconeer nos sitúa en el ficticio mundo de Ursee, un universo donde apenas quedan porciones de tierra salvo pequeños islotes en un inmenso océano. Aquí, los diferentes vestigios de humanidad que sobreviven se encuentran distribuidos a lo largo de dichas formaciones terrenales. Estas facciones se encuentran sumidas en una disputa bélica por el control de lo poco que queda del planeta. Desde el principio, el estilo de la narrativa se asemeja al de una fábula con elementos de fantasía, pero poco a poco irá tomando tintes más humanos y realistas.

La historia del juego se divide en cuatro actos, prólogo y epílogo, y en cada uno de ellos viviremos la historia desde un punto de vista diferente. A medida que avancemos en esta trama basada en la política, la lucha entre facciones y sus diferentes ideas, nos daremos cuenta de que nadie es tan malo o bueno como parece. Todos luchan por su propio beneficio.

The Falconeer facciones

Este tipo de desarrollo de la trama es interesante en el sentido de que cada nueva misión con una facción diferente nos anima a descubrir cuál es el próximo giro de acontecimientos que nos hará cambiar de parecer. La parte mala es que esta variación en los puntos de vista no se aplica de igual manera en las misiones principales y secundarias. Llega un momento en el que la rutina hace mella en la experiencia de juego.

Enfrentamientos en las alturas

Los dos elementos en los que se sustenta la jugabilidad de The Falconeer son los halcones como arma ofensiva y el vuelo como principal mecánica de movimiento. En cada episodio encarnaremos a un jinete con su correspondiente halcón de combate y todos tendrán sus propias estadísticas, así que tocará acostumbrarse a ellas.

The Falconeer halcón

Estas gigantescas monturas aladas poseen su propio armamento personalizado para disparar al enemigo y acribillarle en el cielo. Pero habrá que andarse con ojo con la munición si no queremos acabar como pollos a la brasa. Y esto no solo va porque nos quedemos indefensos en pleno conflicto, sino porque los contenedores que guardan dicha munición pueden sobrecargarse demasiado y explotar.

Para recargarlos deberemos atravesar tormentas eléctricas y absorber sus rayos. Estos también nos permitirán rellenar nuestra barra de energía que nos sirve para acelerar con el halcón o girar bruscamente en el aire para esquivar disparos o colocarse detrás del enemigo. La energía también puede cargarse descendiendo en picado con nuestro halcón. Aunque si ascendemos mucho se irá consumiendo poco a poco. En general el sistema de movimiento es muy fluido.

The Falconeer interfaz

La clave para hacerse con la victoria es saber combinar todas estas mecánicas para no quedarse sin energía e indefensos. Aprovechar todo tipo de corrientes de aire para alzar el vuelo y tener ventaja. Será muy importante proteger nuestros contenedores y mejorar a nuestra montura antes de las misiones con mutágenos y nuevas armas que podremos comprar con esquirlas y nos ayudarán en las batallas.

Volando voy, volando vengo… pero no me entretengo

¿Pero qué es lo que falla exactamente en The Falconeer? Hemos dicho que su jugabilidad está bien pulida y su narrativa es interesante ¿cuál es el problema? Pues el problema es que sus misiones son muy básicas y terriblemente repetitivas. Solo existen tres tipos y al llevar pocas horas de juego ya empiezan a redundarse. Estas consisten en escoltar NPCs a un lugar determinado, transportar pedidos de un lugar a otro o atacar/defender una fortaleza.

Las tres conforman absolutamente todas las misiones principales y secundarias del juego, lo cual lleva a una monotonía que aparece demasiado pronto.

The Falconeer misiones

Otro aspecto que no ayuda a este problema, pues lo incrementa todavía más, es la inexistencia de viaje rápido. Hay demasiados momentos en los que tendremos que volar largas distancias hasta llegar al objetivo. Si por cualquier motivo fallamos la misión o nos matan habrá que repetir el trayecto desde el principio, lo cual se hace pesadísimo a pesar de las bellas vistas del paisaje.

A vista de halcón

Aunque su sistema de misiones y su IA deje bastantes cosas que desear, The Falconeer ofrece un apartado visual excelente. La obra de Tomas Sala contiene numerosas localizaciones bellísimas a nivel de diseño artístico, a pesar de que la mayor parte del planeta de Ursee se conforma de agua. La iluminación en los atardeceres fusionados con la presencia de tormentas eléctricas y los múltiples efectos visuales dan como resultado una estampa llamativa y muy atractiva.

The Falconeer apartado visual

Aunque, como mencionamos al principio, hemos jugado a The Falconeer en una Xbox One, el juego está pensado para disfrutarlo en la nueva generación de consolas bien a 4K/60fps o bien a 1080p/120fps, siempre que dispongamos de una TV apropiada para ello.

En definitiva

The Falconeer es un juego muy llamativo tanto en lo visual como en lo práctico. Ofreciéndonos unas mecánicas suaves y fluidas. Es una pena que la monotonía y la repetitividad hagan mella en la experiencia de juego con unas misiones y un sistema de progresión demasiado simples. A pesar de tener una narrativa basada en el rol, quizás le hubiese beneficiado más centrarse en ser una aventura lineal y enfocada hacia la acción. Aún con todo esto, creo que este título de Tomas Sala merece la oportunidad de ser jugado en la next-gen.

The Falconeer

29,99 €
6.5

6.5/10

Pros

  • Controles muy suaves y fluidos
  • Apartado visual excelente
  • El trabajo de Tomas Sala desarrollando el juego casi en solitario tiene mucho mérito

Cons

  • Muy poca variedad en las misiones
  • La IA de la mayoría de enemigos no supone un reto
  • Inexistencia de viaje rápido que hace pesado el desplazamiento, sobre todo en largas distancias
  • Pocas opciones de personalización y progresión de las monturas

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