Injection Pi 23 Ars Regia continúa las aventuras que vimos en la Málaga rural de la primera parte

Después de una primera parte algo irregular, el estudio español Abramelin Games vuelve a la carga con la continuación de su saga de terror. Injection Pi 23 Ars Regia es la continuación de Injection Pi 23 No Name, No Number, donde seguiremos con las mismas mecánicas de terror, desvaríos mentales y puzles que tuvimos en su día. Los amantes del survival-horror más clásico puede que vea esta saga con buenos ojos, pese a los problemas técnicos que se lleva arrastrando desde su primera iteración ¿Dispuesto a combatir contra todo tipo de pesadillas? Entonces no te pierdas nuestro análisis.

La antítesis a la alegría del sur

Villanueva de Tapia, un pueblo malagueño de menos de 1500 habitantes, es el escenario elegido por el estudio para desarrollar su obra. O al menos, una versión del pueblo mucho más oscura, donde los abominaciones y monstruos campan a sus anchas por sus calles. Pesadillas que conviven en la mente de nuestro protagonista, un chico que ha perdido todo contacto con la sociedad. Por suerte, no está todo perdido para nuestro chaval, ya que hay un resquicio de luz frente a todas las tinieblas que le rodean, aunque llegar a la salvación no será una tarea fácil.

Para empezar, hay que avisar de que Injection Pi 23 Ars Regia se hace muy dificil de entender sin antes haber jugado a su primera parte. Parece una obviedad, pero aquí cobra mucho más peso. No hay un resumen de lo que pasó anteriormente, no hay un punto de referencia en nuestros primeros pasos que nos indiquen qué debemos hacer y empezamos directamente por el capítulo 9 del juego.

Pon el GPS si te pierdes por el pueblo

Como si de un Silent Hill se tratase (salvando muchas distancias) tendremos que movernos por las calles del pueblo abandonado en busca de pistas que nos permitan seguir avanzando en la historia. Aunque habrá alguna que otra calle cortada, lo cierto es que tendremos todo un amplio escenario por donde deplazarnos con cautela, evitando ser visto por los monstruos que por allí deambulan. Resulta muy curioso fijarse en los pequeños detalles que adornan cada callejón, con claras reminiscencias a los pueblos andaluces y por supuesto, a la propia Villanueva de Tapia. Un ejercicio muy interesante… aunque puede que el único.

El horror del survival-horror

Aunque lo primero que choca es el apartado gráfico, no es la barrera que nos impide disfrutar de Injection Pi 23 Ars Regia. Para mí, lo peor ha sido la falta de objetivos que hay desde el primer momento. No hay un motivo ni un fin a todo lo que hacemos. Me encontré muy perdido por el escenario, e incluso entrando en localizaciones algo más concretas, tampoco sabía muy bien qué buscar allí o qué hacer con las herramientas que encontraba por el camino. El juego está plagado de puzles que ir resolviendo con los objetos que vayamos encontrando. Eso sí, hay que buscar a fondo y sin saber muy bien dónde ni por qué.

Otro problema son los enemigos que salen a nuestro encuentro. La mayoría de ellos están “paseando tranquilamente” por su lugar asignado, y una vez que nos vean, irán a por nosotros. Si observamos a estas criaturas durante un rato, pronto sabremos sus debilidades, y puntos fuertes. En teoría, esto vale para conocer la mejor manera de enfrentarse a ellos y poder exterminarlos. Y digo en teoría porque al final lo mas socorrido será echar pies en polvorosa y dejar al bicho atrás. Total, una vez salga de su “zona de confort”, dejará de seguirnos…

Conclusión de Injection Pi 23 Ars Regia

Todo ese conglomerado de fallos hace que miedo miedo… pasemos más bien poco. Más bien será una lucha interna con nosotros mismos para entender el funcionamiento del título. Un esfuerzo adicional para comprender qué sucede. Y no todo el mundo está dispuestoa pasar por ese aro. La idea de buscar una experiencia de terror “retro” es fantástica, y hemos visto recinentemente cómo sagas como Outbreak, Tormented Souls o el recientemente analizado The Enigma Machine consiguen tenerte en tensión sin perder un ápice de su esencia clásica.

Supongo que quien haya jugado a la primera parte encontrará fundamentos y motivos para adquirir esta continuación. Pero aquellos que vengan de nuevas como ha sido mi caso mejor que se abstengan. Y lo dicho, ya no es un problema narrativo donde uno no se entera de nada porque desconoce los antecedentes previos a esta nueva aventura. Es un problema de mal planteamiento jugable, o que no haya un hilo conductor o unos objetivos más claros que nos permitan interesarnos por lo que sucede en pantalla. Ojalá esto lo veamos subsanado en el nuevo trabajo del estudio.

Injection Pi 23 Ars Regia

29.99€
3.5

Nota Final

3.5/10

Pros

  • Lo localización del pueblo y sus calles está muy bien
  • Tres tipos de cámara
  • Todo un desafío para quien acepte el reto

Cons

  • El título es muy caótico al principio
  • Los enemigos son para dar de comer aparte...
  • Visaulmente deja mucho que desear

1 COMENTARIO

  1. Has jugado literalmente 10 minutos y te lo dice alguien que se lo ha terminado de principio a fin, te puede gustar más o menos pero es una vergüenza primero que te saltes un embargo y segundo que analices un juego sin haberlo completado

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