Cuando masacrar a la humanidad resulta ser de lo más divertido

Me acuerdo de aquel momento que fui al cine de mi barrio para ver Mars Attack, y la sensación rara que me produjo. Mi mentalidad de niño no concebía que los extraterrestres arrasaran con todos los humanos, y mucho menos que el público encontrara divertido ese acto de maldad que se estaba proyectando en la pantalla. No es que saliera del cine horrorizado, pero la película en sí no me gustó, básicamente porque no entendí la ironía y crítica social que quería exponer. Por supuesto, esa propuesta donde el usuario encarna al “malo de la peli” ya la vi con una perspectiva diferente con la llegada de Destroy All Humans! en la primera Xbox, y aquellos que en su momento no pudieron disfrutar de las aventuras y misiones de Crypto-137, hoy tienen otra oportunidad de hacerlo gracias a esta remasterización que los chicos de THQ Nordic y Black Forest Games nos brindan.

La vaca es un ser cubierto de pezones

Destroy All Humans! es una crítica muy bien conseguida al pensamiento que tenía la gente de Estados Unidos en los años ’50. Ya no solo en materia “alienígena” con todo el asunto del Area 51, los supuestos hallazgos de vida extraterrestre y todas esas cosas, sino que también se mofa de todo el tema político que se respiraba por aquella época, con alcaldes que hacían y deshacían a su antojo, ciudadanos que vivían en una burbuja opresora sin que ellos se dieran cuenta, y todo lo relacionado al ambiente caldeado contra los comunistas que pretendían romper la paz de la nación. En ese marco histórica tan singular (y exagerado) se moverá nuestro amigo Crypto-137, quien tendrá que cumplir misiones para hacerse con la hegemonía del planeta y conseguir la mayor cantidad de ADN para salvar a su propia raza.

Con este contexto, os podéis hacer una idea del humor que destila Destroy All Humans!. Es más, algunas bromas en ocasiones sobrepasan ese límite que a día de hoy podría considerarse como ofensivo, pero que al título le sienta como un guante. Ya sean las misiones a pie, como aquellas en las que manejaremos a nuestro platillo volante, no hay momento aburrido, o que no contenga ese toque de humor que nos haga permanecer atentos a la pantalla. Además, hacer el mal nunca había sido tan placentero, más aún teniendo poderes que sobrepasan en tecnología cualquier artefacto que desplieguen los humanos. Suena feo decirlo, pero desintegrar policías, electrocutar bañistas, estampar vacas contra el suelo o realizar sondas anales son experiencias que como alienígena, realizaremos con una sonrisa de oreja a oreja.

Fluido como la velocidad de la luz de Furón

Tengo que confesar que tenía mis dudas en cuanto a la calidad técnica que destilaba esta remasterización de Destroy All Humans!. Los días antes de lanzamiento, el título no funcionaba del todo bien (con su correspondiente parche todo eso se solventó), y esto me hizo recordar lo mal que se movía el juego allá por el 2005 (junto con Stubbs the Zombie, lanzado el mismo año y de un corte similar). Ya no hay esas incidencias. El juego funciona sin problemas de fluidez, con un estilo artístico muy chulo y con muchos detalles en pantalla cuando la ocasión lo requiere, como en los momentos donde manejamos nuestro platillo volante. Puede que los escenarios tengan fondos vacíos, o haya zonas donde no haya nada de interacción, pero por el resto todo está bien estructurado. Hay que tener siempre en cuenta que estamos hablando de la remasterización de un título de hace ya 15 años, con las limitaciones que ello conlleva.

Por aire, tierra y espacio exterior

Lo que no cambia, obviamente, son sus mecanicas de juego, aunque para nada se han quedado desfasadas. Todo consistirá en ir completado una serie de misiones breves y concisas, aunque siempre podremos explorar a nuestro antojo para encontrar todos los secretos que se encuentran esparcidos por el escenario. La duración del título puede oscilar entre las 10-12 horas, aunque si queremos ser “completistas”, conseguir todos los objetos y superar todos los objetivos nos llevará mucho mas tiempo. Ademas, hay mucha variedad de misiones como os comentaremos a continuación.

Sorprende ver tanta diversidad de misiones en Destroy All Humans! Lo mas común son los enfrentamientos contra la “resistencia terrestre” que quiere frenar nuestra invasión. Habrá policías, militares y el grupo Majestic, una organización rollo “Men in Black” que será la más difícil de afrontar debido a su arsenal de armas y sistemas de defensa. Pese a estas trabas que vamos a encontrar por el camino, no hay nada que nuestra pistola y poderes psikoquinéticos puedan frenar, y un caos placentero se apoderará de la pantalla.
Donde las cosas se ponen más peliagudas será en los momentos de infiltración. Habrá fases donde no podemos ser vistos, y para ello podremos disfrazarnos de los terrícolas que vayamos escaneando. Una tarea que exigirá cierta estrategia y planificación, pero que iremos resolviendo poco a poco. En estos momentos es donde la dificultad se dispara un poco debido a que un simple fallo nos obligará a empezar de nuevo, pero nada lejos de nuestro alcance.
Por último, me han gustado mucho las incursiones aéreas con el platillo volante. Uno se siente especialmente poderoso cuando pilota una de estas naves, y ver todo el caos que generamos es un momento visual muy gratificante.

A grandes rasgos esas son los tres formatos de misión que encontraremos, aunque hay pequeñas variaciones que iremos encontrando a medida que avancemos, como realizar un discurso como si fuéramos el alcalde de la ciudad o girar las antenas de televisión para que apunten a la nave nodriza. Todo esto hace que cada misión sea distinta, y junto al humor que destila, no tengamos nunca la sensación de juego repetitivo.

Conclusión

Tanto si jugaste en su momento a Destroy All Humans! como si no lo hiciste, esta revisión del titulo original de 2005 no deja indiferente a nadie. Hay mejoras sustanciales en muchos aspectos del título, pero cabe destacar su apartado gráfico, con un estilo animado muy alegre y particular, así como su apartado técnico, con una fluidez que la entrega original no conseguía por rendimiento de la consola (y bajo presupuesto del estudio). Destroy All Humans! sigue siendo divertido, sigue teniendo un humor políticamente incorrecto, y sigue teniendo una variedad de misiones que nos mantendrá pegados a la pantalla las 12 horas que nos puede durar el juego. ¡Furón te necesita, así que sal ya a abducir humanos!

Destroy All Humans!

7.4

Gráficos

8.0/10

Sonido

7.0/10

Jugabilidad

7.0/10

Duración/Diversión

7.5/10

Pros

  • Buen lavado técnico y gráfico
  • El humor es tan incorrecto, que es la caña
  • Misión adicional en el Area 52

Cons

  • Hubiese estado bien contar con doblaje en español
  • Algunos escenarios están carentes de objetos
  • Depsués de esta remasterización, necesitamos una entrega hecha desde cero

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