Analizamos la versión de consolas de Crusader Kings III, uno de los mejores títulos de PC de 2020, que llega por fin a consolas Xbox

Los jugones de consolas y amantes de los juegos de estrategia están de enhorabuena, Crusader Kings III llega a consolas de nueva generación. La tercera entrega de la clásica saga de Paradox Interactive salió en PC el pasado año 2020, siendo considerado uno de los mejores juegos de estrategia de PC. Esta vez, os traemos un análisis de su versión para Xbox Series X|S, la cuál ha adaptado sus controles al mando. Una de las tareas más complicadas de trasladar, en especial en el género de la estrategia/simulación.

Crusader Kings III quizás sea uno de los títulos de estrategia más complejos debido a la infinidad de variables a las que atender y a su fuerte componente RPG. Tratar de explicar en detalle cómo funciona este título, probablemente sea una misión imposible, ya que, entender sus mecánicas básicas puede llevarnos unas decenas de horas, y dominarlo, posiblemente cientos. Así que voy a tratar de centrarme en explicar los cuatro conceptos básicos con los que empezar a comprender Crusader Kings III y sobre todo, analizar el trabajo de Paradox Interactive con su port a consolas.

A sus órdenes, Mi Señor

A grandes rasgos, nuestra misión en Crusader Kings III consta de mantener viva nuestra dinastía con el paso de los años. Podremos encarnar a cientos de gobernantes de la Edad Media, todos ellos comprendidos entre los siguientes rangos: Conde, Duque, Rey y Emperador. Aunque dependiendo de la dinastía que escojamos, ya que tendremos disponibles diferentes culturas, esto puede variar un poco. En este caso, voy a centrarme en la cultura occidental europea para explicar de qué trata el juego y sea algo más fácil de entender.

Nuestro personaje, independientemente de su cargo, contará con una corte a su disposición, de la cuál escogeremos a los miembros más capaces para formar nuestro propio consejo. Cada personaje, incluido nuestro protagonista, cuenta con una serie de atributos (diplomacia, marcial, administración, intriga e instrucción) y habilidades que vienen ligadas a estos. Así que para el buen funcionamiento de una partida, deberemos colocar a cada personaje, en la tarea que mejor le convenga por sus aptitudes.

Aunque parezca raro, la meta de una partida Crusader Kings III no es ganar, al menos de la misma forma que lo entenderíamos en otros juegos. Nuestra misión consistirá en hacer que nuestra dinastía sobreviva y no perder el poder que tuviéramos sobre nuestras tierras. Para ello, es esencial contar con un heredero para que se convierta en nuestro relevo jugable cuando la muerte toque a nuestra puerta.

Así que para poder prosperar, deberemos establecer alianzas y escoger bien a nuestros enemigos para no caer derrotados en una batalla o peor aún, arruinados. Ya que toda nuestra corte y allegados perderán todo nuestro respeto y es más que probable que conjuren un asesinato a nuestras espaldas para acabar con nuestra vida. Así que sí podríamos definir cómo derrota quedarse arruinado y sin tierras o morir sin un heredero.

Cuida de tu consejo

Lo más importante a la hora de empezar una partida es ver con qué atributos cuenta nuestro personaje e intentar llevar una vía de desarrollo acorde nuestras habilidades. Podremos escoger un estilo de vida que nos ayudará a mejorar en la vía que hayamos decidido tomar. Algo que básicamente funciona cómo un árbol de habilidades, que podremos ir mejorando a medida que ganemos puntos de desarrollo al completar ciertas acciones.

Otra parte muy importante es orientar a nuestro consejo para que nos ayude a gobernar y expandir nuestro imperio. El representante eclesiástico podrá ayudarnos a mejorar nuestra economía y también podrán inventarse derechos que nos permitan ir a la guerra para reclamar unas tierras. Nuestro Canciller se ocupará de los asuntos internos a raya y dotarnos de una buena reputación en políticas exteriores. El Administrador se encargará de la recogida de impuestos y otros asuntos de desarrollo y cultura. El Mariscal será quien organice nuestras tropas y adiestre a nuevos comandantes. Nuestro Jefe de espías será quien vele por nuestra seguridad y se encargue de organizar conjuras de influencia o asesinato contra otras personajes, uno de los puestos más divertidos. Y, por último, nuestro cónyuge también ocupará un cargo en el consejo, aunque seremos nosotros quién decida qué otro puesto del consejo apoyar.

Una vez explicada la capa más básica de Crusader Kings III, voy a centrarme un poco en el propio desarrollo de una partida. Aunque como dije antes, voy a quedarme muy en la superficie ya que estoy muy lejos de ni siquiera dominar este título.

Crusader Kings III, el juego preferido de Meñique

La estrategia en Crusader Kings III se desarrolla en tiempo real, aunque podremos pausar el tiempo en cualquier momento de la partida tanto tiempo cómo queramos. Algo esencial para poder tomarnos el tiempo que necesitemos para tomar una decisión importante. De hecho, pasaremos más tiempo con el juego pausado que en marcha en cualquier partida.

A lo largo de cada partida tendremos que tomar cientos de decisiones, algunas de ellas vitales, que determinarán el futuro de nuestra dinastía. Escoger un cónyuge poderoso para nuestro heredero jugable, casar a nuestros otros hijos para conseguir poderosas alianzas o incluso conjurar algún asesinato para favorecer la posición de nuestros retoños en la línea sucesoria de otra casa, son algunas de ellas.

También nos enfrentaremos a decisiones políticas cómo acompañar a un aliado a una guerra, hacer frente a una revuelta campesina o defender nuestras tierras de ejércitos invasores. Sin dejar de lado otras cuestiones como el desarrollo de nuestra cultura o mantener a nuestra familia sana por posibles enfermedades o plagas. En ese sentido, la cantidad de mecánicas y variables de Crusader Kings III es una auténtica barbaridad.

Tampoco es una buena idea estar en guerra constantemente, ya que los ejércitos son caros y nuestra economía se resiente, así que deberemos escoger bien en qué batallas participar. A medida que vayamos ascendiendo de rango y ocupemos el puesto de nuestro señor, deberemos hacernos cargo de más tareas. Aunque Crusader Kings III sabe poner límites a ello, así que si no queremos sufrir penalizaciones, deberemos delegar títulos y tierras a nuestros vasallos si superamos el límite que podamos manejar. Lo que nos permitirá centrarnos en otras labores y vivir una experiencia totalmente diferente.

Del teclado y ratón al mando

Ahora toca llegar a la parte un poco más peliaguda del análisis. Crusader Kings III me parece un juego espectacular, excelente, pero su versión a consolas hace que la experiencia no sea igual de disfrutable. Resulta sorprendente el trabajo de Paradox Interactive a la hora de adaptar los controles, que aún siendo funcionales, no son del todo intuitivos y cómodos. Quizás sea porque resulte imposible competir con la versatilidad de un ratón a la hora de desplazarse por una pantalla, en especial por la gran cantidad de información en encontramos en la pantalla.

Por ejemplo, en algunos momentos cuando tenemos que tomar una decisión, no podemos desplazarnos por el mapa e investigar a quién pudiera estar implicado sin escoger antes una de las posibles respuestas, cosa que en PC sí se puede. Supongo que esto se debe a que el juego bloquea el cursor a la hora de tomar dicha decisión e inhabilita cualquier otra opción. En PC, en cambio, podemos apartar la pestaña con el ratón, desplazarnos por el mapa y tomarnos el tiempo necesario para escoger la respuesta que mejor nos convenga. No sé si este detalle en concreto se podrá mejorar con futuras actualizaciones, pero era más bien para ilustrar las limitaciones del mando en general en este género y en concreto en este título.

En definitiva, creo que se puede disfrutar de Crusader Kings III en esta versión para consolas de nueva generación. Aunque, para mi gusto, la experiencia es bastante menos satisfactoria que en PC.

Atención al detalle

Resulta abrumador la cantidad de detalles con los que cuenta Crusader Kings III. En sus campañas podremos revivir diferentes momentos históricos a través de célebres personajes cómo los Hijos de Ragnar a finales del S. IX o las guerras hispanas del rey Alfonso VI a finales del S. XI. Todo ello respetando la rigurosidad histórica a través de sus mecánicas jugables dependiendo que cultura y época escojamos jugar, una maravilla.

A nivel gráfico, el diseño y recreación de los mapas es excelente. Por ponerle una pega, la representación de las batallas resulta muy poco atractiva, con un muñequito que se desplaza por el mapa representando a nuestros ejército. La banda sonora acompaña perfectamente al ritmo de este título, destacando la música de guerra cuando la declaramos a algún enemigo.

Mientras que a nivel técnico, Crusader Kings III funciona perfectamente en Xbox Series X, dónde hemos realizado este análisis. Dónde cuenta con tiempos de carga rápidos además de funcionalidades Quick Resume, una delicia en este tipo de juegos.

Conclusiones de Crusader Kings III

Crusader Kings III me parece uno de los mejores juegos de estrategia del mercado, uno de los más profundos y complejos y, a su vez, uno de los más difíciles de entrar. He necesitado de varios tutoriales en Youtube para poder acabar de entender cómo funciona una partida, porque su tutorial creo que no es la mejor opción para aprender a jugar. Una vez estás dentro, el juego es increíble y sus posibilidades infinitas.

Mi único problema para recomendarlo en consolas viene por su versión de PC. Aunque la versión de Xbox Series X|S es perfectamente jugable, pierde una importante parte de su encanto. Aunque si no disponéis de un PC para poder jugarlo os recomiendo encarecidamente que probéis esta versión en consola. Además, se trata de un título que estará disponible en Game Pass desde su lanzamiento, así que no hay mejor excusa que esa aunque sea para probarlo.

Crusader Kings III

49,99€
8.5

NOTA

8.5/10

Pros

  • Excelente juego de estrategia, de los mejores del género
  • Gran variedad de estilos de juego dependiendo de cada persona, época y cultura
  • Un sinfín de decisiones que tomar para preservar nuestra dinastía
  • Una gran cantidad de contenido histórico que resulta de lo más didáctico

Cons

  • Aunque la adaptación a los controles es funcional, no es del todo intuitiva y amigable
  • Tutorial muy denso que quiere explicar demasiadas cosas y acaba siendo contraproducente para su proposito. Os recomiendo aprender a través de un tutorial

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