El romanticismo de las aventuras clásicas está de vuelta con Candle: The Power of Flame. Contempla con nuestro análisis el mimo que tiene el título indie tanto en su apartado artístico como jugable.

Una de las más gratas sorpresas que los usuarios de consolas van a encontrar este año es la aparición de Candle: The Power of Flame en su plataforma favorita. Más de dos años hemos tenido que esperar desde su lanzamiento en PC, pero la espera ha merecido la pena y en nuestras manos tenemos esta gran obra independiente desarrollada por los españoles Teku Studios. Ya desde su lanzamiento en Kickstarter el interés por el título era palpable, su salida en el 2016 fue bien recibida, y ahora como leeréis en el análisis seguimos teniendo una propuesta interesante y mágica a partes iguales.

La historia comenzará con nuestro protagonista Teku, inconsciente en su pueblo completamente rodeado de llamas y destrucción. Un acto malvado llevado a cabo por la tribu Wakcha, que aparte de asolar nuestra casa ha raptado a nuestros amigos (y hasta al propio chamán del lugar) para realizar rituales oscuros. El deber de Teku será abandonar los restos de lo que un día fue nuestro hogar, dejando todo a un lado en pos de ir tras los raptores que tanto mal han hecho a la tribu, en un viaje repleto de bellos parajes, peligros y rompecabezas que nos tendrán entretenidos entre 8 y 10 horas, aunque esto puede variar dependiendo de nuestra rapidez (o lentitud) resolviendo todos los puzles que encontremos por nuestro camino.

Puede que la historia sea un cliché visto en mil situaciones, pero en Candle: The Power of Flame no es tanto el peso narrativo que puede tener como tal, sino la riqueza de personajes secundarios, situaciones y contexto que se nos va narrando poco a poco. Culpa de esa esencia de cuento de fantasía que nos puede llegar a transmitir es debido a su apartado visual, seña de identidad del título de Teku Studios y que lo hacen distinto a cualquier otra propuesta, sea indie o no. Todo lo que vemos en pantalla está dibujado en acuarela y luego escaneado para poder plasmarlo en el juego, con un resultado estupendo como se pueden apreciar en las imágenes. Esta capacidad creativa permite contar con fases muy dispares, completamente diferentes y cada una dotada de un “toque personal”. No habrá dos escenarios iguales, ni fondos vacíos. Todo está concienzudamente pensado para que entre por los ojos, y nosotros no podemos hacer otra cosa que alabar el trabajo que hay detrás de lo visto en pantalla.

Esta forma artística tan especial también afecta al propio título en sí. En la mayoría de los juegos, sobre todo aquellos que tienen elementos de exploración, veremos las piezas claves más resaltadas, de una manera que casi resulta artificial y que nos permite saber que ese objeto nos sirve para algo. En Candle: The Power of Flame, los objetos útiles se funden tan bien con el resto de escenario que supone un desafío en muchas ocasiones, pero a su vez resulta gratificante cuando damos con ello. No serán pocas las veces que caigamos en una trampa por no apreciar un botón en el suelo, o tener la solución a nuestros problemas delante de las narices sin darnos cuenta. Toda esta fusión es causada por apartado gráfico pintado a mano, que interpreta un papel muy bueno tanto a nivel jugable como en su parte más contextual, teletransportándonos a una mezcla entre cultura africana con ciertos toques paradisíacos tropicales.

Toca centrarnos en la parte jugable de Candle: The Power of Flame. Podríamos catalogar el trabajo de Deku Studios como una mezcla muy homogénea entre juego de puzles y aventura gráfica. Nuestro protagonista deberá interactuar tanto con los objetos del entorno como con los personajes secundarios que salgan a nuestro paso para poder superar las zonas asignadas. Como en las buenas aventuras gráficas clásicas, en muchas ocasiones habrá que hacer backtracking para utilizar un utensilio en otro lugar concreto o buscar aquel elemento necesario que intercambiemos con el personaje secundario de turno. En ese sentido, el título bebe mucho de las raíces clásicas vistas en los años ´90 y que tan bien funcionan a día de hoy. Además, la implementación de puzles le viene como anillo al dedo, y en muchas ocasiones habrá que estrujarse muy a fondo los sesos para dar con la solución (efectivamente, no es un juego fácil). Eso sí, una vez que damos con la tecla la sensación de victoria hará que prosigamos con más fuerza en nuestro camino por rescatar a nuestros amigos.

El nombre de Candle: The Power of Flame no está puesto al azar. Teku será una “luz-guía”, dotado con el don del fuego. Nuestra mano izquierda hará las veces de una vela, con la capacidad de encenderse cada vez que nos acerquemos a un fuego. Lógicamente muchos de los desafíos que pueblan el juego vienen por esta circunstancia, ya sea para desvelar tapices ocultos, encender antorchas que activen mecanismos o espantar a pequeños animalillos con ganas de devorar nuestros huesos. Una idea sencilla pero a la que se le sabe sacar buen partido, ya que mucho de los puzles que plantea el título usa esta mecánica sin caer en la monotonía o el abuso de esta habilidad. Además, pese al elemento ficticio que puede suponer tener un protagonista con una llama en la mano, todos los acertijos y desafíos se resuelven de manera racional y lógica, sin caer en lo absurdo como muchos otros juegos que beben de este género.

La fusión como hemos dicho entre ambos géneros está muy bien, no lo vemos a negar. Eso no quita que tenga sus pequeños fallos, sobre todo en aquellos momentos donde tenemos que acelerar el paso antes de que el tiempo se acabe. Como si fuera el clásico Prince of Persia, Teku podrá saltar, descolgarse de las plataformas, agarrarse a los bordes… y morir por caídas. No serán pocas las veces que muramos, pero en ciertas ocasiones la culpa la tendrán los controles en esos momentos más “estresantes” donde el tiempo premia. No, nuestro pequeño amigo no está preparado para el estrés de la vida moderna, y mucho menos cuando hay plataformas de por medio.

Tampoco me ha gustado el ritmo de la partida. Teku se mueve muy lento, demasiado para mi gusto. Lo mismo pasa con las conversaciones, las cuales serán interpretaciones realizadas con ilustraciones que irán contando lo sucedido o lo que anhela ese personaje en cuestión, pero de una manera tan lenta que a veces dan ganas de quitarlas. La paciencia será una virtud en Candle: The Power of Flame, así que si sois de mecha corta (nunca mejor dicho) tened bien claro lo que os vais a encontrar en el título.

Suelo dejar para el final el aspecto sonoro de los juegos que analizo, pero eso no quiere decir que sea lo menos importante, especialmente en este juego. Candle: The Power of Flame cuenta con textos y voces en español, y con unas cotas de calidad que pocas veces se ven en un videojuego (mucho menos aún en un título indie). Parte de la culpa la tiene Pepe Mediavilla, actor de doblaje que nos abandonó el año pasado pero que continúa dejando su legado a día de hoy. Lo voz de Morgan Freeman o Gandalf de El Señor de los Anillos hace de narrador en el juego, y no exagero para nada cuando digo que convierte una aventura de puzles y exploración en un auténtico cuento onírico lleno de matices. Atentos a su banda sonora, ya que son de esas que te atrapan y te mantienen en bucle con su tonadilla (buena señal). Por momentos puede recordarnos a la música que disfrutamos en Monkey Island por esa inspiración caribeña con percusión africana que une a ambas propuestas.

 

Conclusión

No hay duda. Candle: The Power of Flame es uno de los indies más bonitos que vas a poder disfrutar este año en Xbox One. Ya no sólo por su excelente apartado visual que habla por sí sólo, sino por la historia que envuelve a Teku, sus mecánicas de puzles con trazas de aventura gráfica y por ese interés que despierta en el jugador de seguir avanzando en la trama. Un juego desafiante, que nos hará meditar las situaciones en más de una ocasión, y que requerirá de nuestra paciencia en según que tramos. Si conseguimos pillar el “tempo” de Candle: The Power of Flame, disfrutaremos de su propuesta de principio a fin.

Candle: The Power of Flame

23.49€
8.8

Gráficos

9.5/10

Sonido

9.5/10

Jugabilidad

8.0/10

Diversión / Duracion

8.0/10

Pros

  • Los mundos pintados a mano
  • El doblaje de Pepe Mediavilla
  • Su propuesta clásica tan bien implementada a los tiempos modernos.

Cons

  • Demasiado lento para los más impacientes
  • Teku no es muy habilidoso en los saltos
  • No tener mejoras gráficas en Xbox One X