Por todos los dioses habidos y por haber que corra el hidromiel, Asassin’S Creed Valhalla nos pone en la piel de los nórdicos más salvajes y despiadados

Arrancamos una generación con mucha ilusión y esperanzas de ver el portento de estas mismas. Y que mejor forma de hacerlo que con una nueva entrega de Assassin’S Creed, una de las sagas más relevantes de las últimas dos generaciones de consolas. El título en cuestión es Assassin’S Creed Valhalla, una de las entregas más esperadas por su ambientación nórdica aparte de la de Japón feudal, China de los Tres Reinos o el Imperio Azteca, por citar algunas.

Assassin’S Creed Valhalla es la tercera entrega de la nueva etapa de la saga, la cual empezó con Assassin’S Creed Origins tras unas entregas (Assassin’S Creed Unity – 2014, Assassin’S Creed Syndicate 2015) un tanto disonantes que no acabaron de encajar entre los amantes de la licencia. Así pues, esta nueva concepción que arrancó en Egipto, con fuertes reminiscencias de juegos como The Witcher o Dark Souls, regresa una vez más para ofrecernos una de las aventuras de mundo abierto RPG que más nos han encandilado en los últimos años.

Cuando hablamos del género de mundo abierto RPG es imposible no mencionar The Witcher 3: Wild Hunter, pues la obra de CD Projekt Red es el referente a tener en cuenta. Por ello, son muchos los estudios y las sagas que han implementado algunos de los elementos o características de dicho juego. Ubisoft lo hizo con su licencia Assassin’S Creed y con muy buen atino, pues con esta decisión lograron devolver algo de sentido o vida a su saga fetiche. No obstante, la fórmula aún parecía estar algo incompleta y distaba un tanto de ser redonda, acusando falta de trabajo a la hora de pulir la estructura u organización de su propuesta. De hecho, la saga de los asesinos ha manifestado mucho la saturación y la dejadez en ciertos aspectos de su orientación al mundo abierto. Y es que sus universos están recreados de una forma impecable, pero sus contenidos son a grandes rasgos insulsos, abrumadores o aburridos. Esto es algo que ha acarreado desde bastante antes de Origins, pero lo cierto es que en las dos últimas entregas se ha agravado dado que los juegos cada vez son más grandes. Esto no significa que sean malos juegos, ni mucho menos, puesto que hemos disfrutado mucho de Origins y Odyssey. Sin embargo, la reiteración en la ejecución de estas obras podría haber jugado en contra de Valhalla, aunque el equipo de desarrollo ha estado acertado al replicar la esencia y limar las asperezas de las anteriores entregas.

Dicho esto, Assassin’S Creed Valhalla supone la evolución lógica de la fórmula, así como un pequeño giro de tuerca que lo acerca más, salvando las distancias, a lo visto en The Witcher. Por ello, si habéis llegado hasta aquí como seguidores o seguidoras de la saga, pasando por cada entrega, estaréis más que satisfechos con el resultado obtenido.

En Valhalla damos un salto bastante importante en la historia para situarnos en el siglo IX d.C. De esta forma, nos trasladamos a Gran Bretaña para evocar con todo detalle la época de los vikingos, la cual se ha logrado plasmar de una manera brillante y soberbia. En este período encarnaremos a Eivor, un guerrero del clan de los cuervos que trata de labrar un futuro digno y próspero para su clan. En esta entrega, al igual que en la anterior, podemos escoger el sexo de nuestro protagonista, aunque en esta ocasión es posible cambiarlo cuando queramos desde el propio menú del juego. Así pues, hombre o mujer, tendremos el deber de velar por nuestra gente, así como por nuestros aliados. En Valhalla seremos partícipes de un sinfín de batallas, como también de disputas políticas o diplomáticas, pues en esta ocasión nos es posible entablar alianzas con otros clanes en las distintas regiones de Inglaterra e intentar dialogar para resolver los conflictos mediante el dialecto siempre que nos sea propicio.

El diálogo es un elemento importante en este Assassin’s Creed, pues en ciertas ocasiones es posible evitar algunas trifulcas… aunque qué clase de vikingo seríamos si tratáramos de sortear una batalla. De este modo, vuelve a surgir el ya clásico conflicto entre Asesinos y Templarios; dos bandos que en esta fase de la historia aún tienen un largo recorrido por delante. Esa capacidad de parlamentar desencadena un nuevo escenario en el que la historia se bifurca en distintas tramas; o como se denominan en el videojuego “Cantares”. Así pues, nos es posible escoger que trama queremos seguir y, por consiguiente, avanzar en la historia según nuestro parecer. No obstante, estas ramificaciones tienen cierta hoja de ruta, pues todos los territorios tienen su indicador de poder que determina el nivel con el cual se nos recomienda adentrarnos en cada uno de ellos.

El poder, una cifra numérica, un indicador. Este no es más que un determinante que representa en cierta forma nuestra fuerza, y  por ende nuestro nivel o capacidad de hacer frente al enemigo según si son asequibles, un peligro o, más bien, una amenaza letal. Este sistema ya lo hemos visto en otros juegos como en Destiny, y lo cierto es que la implementación en esta saga ha sido bastante acertada. Gracias a esta nueva jerarquía, así como la diferencia de tramas o la delimitación de regiones del mundo abierto, esta nueva entrega está mejor ordenada y estructurada. Por ello, el título es más respetuoso y amigable con el jugador, haciendo que este sienta que no pierde el tiempo en tonterías, sino que todo lo que hace es por una razón y tiene un objetivo, así como una recompensa.

Como decíamos anteriormente, Assassin’s Creed Valhalla se ambienta en la mitología nórdica, para la cual se han utilizado datos extraídos de los mitos y los cantares de esta cultura con el fin de representar toda esta parte de la historia. Por ello, nos encontramos con figuras destacables como Ragnar, Odin, Thor… pero también hay muchos otros datos asombrosos que denotan una buena labor de documentación. Las referencias, los detalles y la cantidad de información que nos van dando de esta índole, es bastante considerable y respetuosa con lo que se conoce de ella, lo cual denota cariño y mimo en el trabajo que se ha realizado.  

La narrativa vuelve a ser un factor clave una vez más, y lo cierto es que este aspecto cumple enteramente su labor. No obstante, es un tanto frustrante ver como las intenciones de conseguir un trabajo redondo quedan un tanto lastradas en este sentido, puesto que en ocasiones parece que estiren el argumento artificialmente con el único fin de seguir explotando la gallina de los huevos de oro. Esto es algo que muchos hemos asimilado desde hace tiempo, ya que actualmente la saga parece más entregas independientes que un conjunto conexo y común que aúna una historia contigua. No es que sea algo realmente malo, al fin y al cabo, las tres últimas entregas son muy buenas… pero el aficionado o la aficionada de la saga ve como esa historia primigenia se ha desdibujado y no parece ser que regrese a su cauce.

En el aspecto jugable, Valhalla recoge el testigo de las dos entregas anteriores, así que nos encontramos con un sistema de combate similar. Este sistema es bastante correcto y se ha pulido respecto a sus predecesores, aunque sigue siendo un tanto simplón y poco profundo en cuanto mecánicas se refiere. De esta forma, seguimos teniendo reminiscencias de la saga Dark Souls, dónde tenemos un patrón con un ataque ligero (RB) y un ataque fuerte (RT) que se pueden combinar con habilidades a distancia o cuerpo a cuerpo. En esta entrega también se ha añadido la posibilidad de ejecutar un parry con mayor facilidad, pues pulsando LB en el momento adecuado ejecutaremos esta mecánica a diferencia de Odyssey, que había que pulsar a la vez LB y RB. Por otra parte, Valhalla también ha introducido otro elemento característico de los Souls, y es que ahora nuestros ataques o esquives consumen una barra de energía que al vaciarse nos deja totalmente desamparados.

Aún hay más cambios en este apartado, puesto que también se han introducido ejecuciones para acabar con nuestro enemigo de mil y una formas; todas ellas muy violentas y que implican desmembramientos o decapitaciones. Asimismo, la variedad de armamento que hay a nuestra disposición implica variedades interesantes y directas en la jugabilidad. Estas dependen del set de armamento que llevemos equipado, el cual no influye en el poder de nuestro personaje, sino más bien en sus estadísticas de combate. Por ello, hay bastante diferencia en el estilo de combate si llevamos equipada una hacha, una lanza o bien equipamos un mangual, un martillo o un escudo. Todas estas armas se pueden combinar entre sí, pues podemos llevar una en cada mano, menos cuando el arma en cuestión requiera la dos específicamente. Así pues, es posible combinar un escudo y una hacha, dos hachas, mangual y hacha… entre otras combinaciones.

Otro elemento interesante a destacar es el combate a distancia, pues también hay disponibles una gran cantidad de arcos con los que poder ensartar a nuestros enemigos con nuestras flechas. Estos son muy útiles, e incluso se ha añadido una nueva característica con la que podemos apuntar a los puntos débiles de nuestros enemigos. Estos salen resaltados en el cuerpo del contrincante, y si apuntamos ahí les haremos más daño e incluso los dejaremos noqueados para poder rematarlos más tarde.

Por otro lado, el sistema de salud de nuestro personaje también ha sufrido algún que otro cambio. Nuestra barra de salud ahora no se regenerará al salir de la batalla, así que tenemos que ir con mucho cuidado. Así pues, necesitaremos comida para poder recuperar nuestro indicador de salud, la cual podemos ir recolectando del entorno e incluso almacenando en nuestro zurrón para cuando la necesitemos.

El título no solamente introduce cambios o novedades interesantes, sino que también recupera otros aspectos de la saga que se perdieron por el camino. Por ejemplo, volveremos a poder gestionar nuestro propio asentamiento como ya hicimos con villa Auditore en su momento. El asentamiento requiere constantemente de nuestra atención y tendremos que ir ayudando a todos aquellos aliados que lo requieran, puesto que toda mejora en el asentamiento nos ayudará en nuestra aventura. Por ello, es importante que decidamos bien en que invertimos nuestros recursos, ya que al principio son escasos y contar con una armería quizá nos conviene más que un muelle pesquero. Con todo esto queremos decir que es importante saber priorizar las mejoras y construcciones de nuestro asentamiento según nuestras propias necesidades.

Los recursos son el material necesario para mejorar nuestro asentamiento, como anteriormente hemos citado. No obstante, estos no son nada fácil de conseguir, pues para obtenerlos tendremos que realizar una nueva actividad en la saga: Los Saqueos. En el juego podremos saquear y asaltar monasterios o pequeñas bahías con nuestro pequeño ejército de vikingos, lo cual es lo más épico y divertido que hemos realizado en nuestra aventura. Hay que decir que algunas de estas actividades requieren de bastante poder, por lo que habrá que ir bien preparados para afrontarlas. Por otra parte, hemos comentado que los saqueos son muy espectaculares e impactantes, aunque lo cierto es que la inteligencia artificial desfavorece un tanto la ejecución de esta genial idea. La inteligencia artificial es un tanto torpe y pasiva, con lo cual no supone un obstáculo serio en las dificultades más bajas. Comentar también que esta no funciona adecuadamente en las batallas multitudinarias, haciendo que estas se conviertan en un auténtico caos en muchas ocasiones.

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También regresa el sigilo, el cual vuelve a tomar más importancia en el desarrollo de la propuesta. De este modo, la hoja oculta tendrá más uso que en Origins y Odyssey, algo que realmente nos ha gustado bastante. Además, regresa la enigmática capucha de assassin, pues vuelve a ser una herramienta útil para que sea más difícil ser identificados frente a unidades enemigas. Como también regresan las interacciones con el entorno para pasar desapercibidos, así como el mezclarnos con la multitud. En definitiva, se ha tratado de renovar aquellos aspectos que necesitaban una vuelta de tuerca y recuperar aquellos que se añoraban.

En rasgos generales, Assassin’S Creed Valhalla ha sido mejor diseñado en cuanto organización y estructuración de contenido. Eso es algo que ya hemos ido diciendo a lo largo de este texto, pero esto lo han logrado de una forma tan orgánica que es algo que no nos cansaremos de destacar. De hecho, el progreso del juego también se ha ajustado de una forma muy acertada para que vayamos mejorando todo lo necesario – personaje, equipamiento, asentamiento… – a medida que avanzamos en la historia, así no tendremos las sensación de que estamos atrás en cuanto a poder se refiere. Esa sensación que describimos estaba muy presente en las dos anteriores entregas, lo cual frustraba mucho y obligaba a realizar muchas tareas secundarias que en sí eran innecesarias y aburridas. Ahora todo esto ha cambiado e incluso nos apetece perdernos por el mundo abierto, hasta nos encanta y embobamos con todo lo que tenemos a nuestra disposición. Volviendo a lo que nos concierne, el progreso; este se refleja en un árbol de habilidades bien estructurado y fácil de gestionar, así como en unas aptitudes que iremos consiguiendo poco apoco a medida que juguemos.

La experiencia de juego es mucho más satisfactoria ahora, más cuando a nuestro paso vamos encontrándonos una gran cantidad de eventos y actividades a realizar. Estas son muy amenas y muy variadas, las cuales por norma general tampoco nos requerirán mucho tiempo para ser completadas. Así pues, la aventura tiene suficiente contenido como para tenernos atrapados una buena cantidad de horas, por lo que tranquilamente podríamos necesitar de unas 60 horas para completar la campaña.

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En cuanto al apartado gráfico se refiere, Assassin’S Creed: Valhalla es todo un portento. Su ambientación es sencillamente excelente y sus entornos totalmente idílicos; hasta si nos apuráis de auténtica estampa que se prestan a que estemos sacando capturas todo el rato. El mapa de esta entrega es el más grande de las tres que se han creado recientemente, pero lo cierto es que parece estar mejor diseñado y distribuido. La dirección artística es soberbia y técnicamente funciona bastante bien en una Xbox Series X, salvo algunos problemas puntuales. Por otra parte, las animaciones lastran un tanto el gran trabajo en modelados y diseño, pues estas sufren de una desincronización muy molesta. Este aspecto como el incómodo tearing son problemas que deberían de corregir lo más pronto posible mediante una actualización. El rendimiento del título es bastante estable y funciona a unos 60fps, lo cual es bastante asombroso teniendo en cuenta la inmensidad del juego y la distancia de dibujado que es capaz de plasmar.

Por último, el apartado sonoro nos regala completamente los oídos con una banda sonora que vuelve a estar a cargo de Jesper Kyd, Sarah Schachner y Einar Sevilk. Estas personas son auténticas eminencias en el tema de composición musical, por lo que todas las pistas acompañan a las mil maravillas toda la acción y la ambientación del videojuego. Asimismo, estos temas musicales incorporan otras piezas emblemáticas de la saga e incluso algunos rasgos muy representativos de la música nórdica. En cuanto a la localización del juego, esta se encuentra totalmente en castellano con un doblaje al español de muy buena calidad. Eso sí, al haber tantos personajes quizá hay algún actor o actriz que se pueda repetir para distintos personajes, lo cual quieras o no puede descolocar en algún que otro momento.

Conclusiones

Podemos decir que la espera por Assassin’S Creed Valhalla ha merecido totalmente la pena, pues ha resultado estar a la altura de las expectativas. Lo cierto, es que quizá no esperábamos que saliera tan bien, ya que incluso nos ha sorprendido. La propuesta encandilará a los fanáticos y las fanáticas de la saga, así como todas aquellas personas que amen la mitología nórdica. A la licencia aún le quedan flecos por pulir, pero lo cierto es que poco a poco están atinando con el rumbo al cual se están dirigiendo. No obstante, esta también muestra claros signos de agotamiento y puede que deban revolucionar un tanto más el concepto de sus juegos para continuar sorprendido al público.

Assassin'S Creed Valhalla

69.99€
9

Gráficos

9.0/10

Jugabilidad

8.5/10

Sonido

9.0/10

Duración

9.5/10

Pros

  • La ambientación es soberbia
  • Mejor estructurado y organizado que las anteriores entregas
  • Preciosista y muy entretenido, con una gran cantidad de contenido

Cons

  • Animaciones desincronizadas
  • Falta de mayor profundidad en sus sistema de combate
  • La inteligencia artificial es demasiado torpe

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