Más de un lustro de espera….

Es curioso a veces como pasa el tiempo casi sin darnos cuenta de ello. Y es que aunque parezca mentira han pasado ya casi seis años (que se dice pronto ) desde que Ridge Racer V, el último juego de la saga en consolas domésticas (corramos un túpido velo sobre ese extraño experimento llamado R : Racing, que se quedó a medio camino de todo) viera la luz un 4 de marzo de 2000 acompañando el lanzamiento en el país del Sol naciente de la, por aquel entonces, recién nacida Play Station 2.

Desde entonces hasta ahora, tan sólo Ridge Racer – Ridge Racers en Japón – de PSP ha seguido con fidelidad y éxito la senda fijada por aquella pionera recreativa Ridge Racer, que a finales de 1993 dió inicio a esta fructífera saga arcade que llegara a dominar por completo el panorama de juegos de carreras a mediados de los 90 junto al mítico Daytona USA de Sega.

Todos hemos soñado alguna vez con tener en nuestra habitación la impactante máquina arcade de Ridge Racer o Daytona USA, sueño que “casi” consiguió PSX con una gran conversión del juego de Namco que, conviene recordar, ayudó mucho, muchísimo, a una novata Sony en sus comienzo a introducirse con éxito en el jugoso mundo de los videojuegos. A Rigde Racer le siguió en la 32 bits de Sony en los años posteriores, Rigde Racer Revolution, Rage Racer y el considerado por casi todo el mundo la obra culmine de la salga : Ridge Racer Type 4 con el debut de Reiko Nagase, que se convertiría por aclamación popoular en la musa virtual de la saga.

Una de las notas características de la franquicia ha sido siempre su fidelidad a las consolas Sony (excepto Ridge Racer 64 y Ridge Racer DS, aunque ambos fueron desarrollados por NST, un estudio interno de la propia Nintendo), hasta el punto que un Ridge Racer nuevo ha acompañado siempre el debut de cada nueva Playstation… al menos hasta ahora. Y es que esta regla no escrita se ha roto totalmente con Xbox 360, la nuevo y flamante consola de Microsoft que fue lanzada primero al mercado USA a finales de noviembre del pasado año y con ella el juego que nos ocupa : Ridge Racer 6.

Esto es un Arcade

Puede parecer una enorme perogrullada, pero quizás convenga aclarar antes de entrar a analizar este título a fondo esta cuestión. Y es que, al igual que Out Run 2 (el ejemplo más cercano en el tiempo), Ridge Racer 6 es un “aracade-racing” o juego de carreras arcade. Esto simple y llanamente quiere decir que todo lo que ocurre en pantalla, desde el manejo del coche, las físicas, derrapes o la velocidad están marcadamente exagerados respecto a la realidad quitando así cualquier atisbo de simulación.

O dicho de otra manera, poco tienen que ver con juegos como Gran Turismo, Forza Motorsport e incluso (aunque menos) con el mismísimo Project Gotham Racing que son claramente los que dominan el género a día de hoy y los favoritos del gran público. Los primeros podrán gustar más, menos o nada pero son a fin de cuentas formas distintas de afrontar el género de la conducción. Es por ello que criticar a este juego, como mucha gente ha hecho, por ser de otra forma distinta a los estándares mencionados es algo realmente absurdo. Y como reza el dicho, para gustos…. los colores.

¿Cómo podríamos entonces definir este juego de Namco ? A grandes rasgos Ridge Racer 6 es el Ridge Racer de PSP – incluido el nitro o turbo que iremos acumulando . “hiperdopado ” y aumentado exponencionalmente hasta hacerlo correr por los “circuitos”  de una máquina del calibre de 360. Amén de la inclusión del Live (del que ya hablaremos más adelante ) que supone toda una revolución en la saga.

Bienvenidos al universo Ridge

El modo principal del juego o modo historia es el llamdo “Explorador de Mundos”, una nueva y genial alineación de los circuitos que deja muy atrás a los ya clásico pero agotados “Grand Prix” de los últimos títulos y que lleva el “World Tour ” del mencionado Ridge Racer de PSP algo más allá. Básicamente, se nos muestra una seria de celdillas hexagonales interconectadas en donde cada una es un circuito distinto numerado ( o variaciones de este en forma de tramos distintos ) que se va expandiendo o ramificando y en la cual nosotros elegimos la ruta a nuestro antojo desde un circuito inicial hasta uno final – aunque también podemos jugar una sola carrera si queremos —

Conforme vayamos superando circuitos y rellenando ese mapa progresivamente hasta completar zonas o áreas, desbloquearemos premios en forma de coches nuevos o modos de juego ocultos. Las reglas de las carreras, además, no siempre serán las mismas de modo que habrá normales (la gran mayoría) pero también carreras sin nitro, duelos sólo contra otro contricante e incluso carreras, además, no siempre serán las mismas de modo que habrá normales (la gran mayoría ) pero también carreras sin nitro, duelos sólo contra otro contrincante e incluso carreras donde la barra de nitro sólo se rellenará mientras lo usamos. El primer tramo incluye 111 carreras en donde la dificultad, aumentará de forma suave y perfectamente escalonada. Conforme avancemos en el mapeado, accederemos a nuevas rutas y coches más potentes hasta la úlrima ruta en donde verdaderamente se pondrá a prueba nuestra conducción.

Aparte de este modo central. Ridge Racer 6 tiene los ya clásicos modos Contrarreloj (que adquiere una nueva dimensión con el Live al poder introducir nuestros datos en una clasificicación mundial, y lo más interesante, descargarnos los “fantasmas”), Carrera Rápida en cualquier circuito del juego, Batalla en Línea (que hace uso intensivo del Live con hasta 14 jugadores) y la siempre socorrida Batalla Multijugador a pantalla partida.

Ridge Racer entra en la era “HD”

El apartado gráfico es sin duda el apartado más endeble de todo el juego globalmente. Si bien Ridge Racer 6 no tiene, en absoluto, unos gráficos mediocres o malos, tampoco sorprenden en exceso o es lo esperable de una máquina de nueva generación con triple core  y esa maravilla de GPU llamada Xenos. Y más existiendo de salida algo llamado Projecto Gotham Racing 3, una experiencia cuasi fotorrealista que ha puesto el listón en la estratosfera – HDR incluído -. Como ocurriera con Ridge Racer V de PS2, el juego parece haberse hecho con prisas en 6-8 meses para estar listo en la salida de la máquina.

Ahora bien, una vez dicho esto, también es cierto que los gráficos pese a no impactar cumplen má que sobradamente contando con algunas texturas y parajes muy sólidos, vistosos y detallados. Y es que Ridge City y sus alrededores nunca lucieron de forma tan impresionante y preciosista (ni en los mejores sueños de cualquier fan de Ridge Racer). Es verdaderamente un lujo ver a 702p y 60 imágenes por segundo constantes los imponentes edificios acristalados, verdes llanuras y azuladas aguas de la playa de Harborline 765, la explosiçon de luces y colores en forma de “scalextric” enrevesado con la nocturna Rave City Riverfront o en mi opinión el mejor con diferencia : Airport Lap, todo un ejercicio de virtuosismo gráfico, estilismo y diseño que transcurre alrededor de un aeropuerto.

Todos los circuitos del juego son nuevos, es decir, no se han incluido ninguno aparecido anteriormente aunque la mayoría son variaciones de los de toda la vida; una suerte de mezcla de los recorridos de Racer Racer (coin-op) y Ridge Racer Type 4. A destacar la lograda textura de la carretera y la iluminación, que da un salto enorme en lo visto hasta ahora en la saga.

Ahora disfrutaremos de unos cielos nublados de múltiples tonalidades grisáceas-azuladas en donde los rayos de Sol muchas veces se escapan e iluminan los escenarios (incluido el asfalto), de forma sensacional. Como puntos negativos podemos comentar la existencia de más dientes de sierra de los deseables y la baja poligonización palpable en coches y determinadas partes del escenario.

Carreras a ritmo frenético

La saga Ridge Racer siempre ha hecho de su banda sonora toda una seña de identidad. Esta siempre ha tirado por temas de corte electrónico de distinta contundencia abundando según juegos, y épocas un repertorio de techno machacón, hardcore, drum´n bass y últimamente incluso algo de house.

Personalmente desde el Type 4 en donde alcanzó su mayor calidad y carisma – con temas buenísimos como “Silhouette Dance”, “Quiet Curves ” o “Lucid Rhythms” – que seguro que más de uno conserva en su disco duro, la franquincia ha pegado un bajón palpable. A pesar de ello, el último de PSP traía como novedad la inclusión de los temas en distintos discos (Rojo, Azul entre otros) con algún tema muy bueno – como “Night Stream” – y remezclas de clásicos como “Rare Heroes”.

La sexta entrega que nos ocupa sigue la misma tónica de calidad, digamos aceptable (ojo, siempre que nos guste la música electronica claro) y contiene la banda sonora dividida en tres discos : Verde, Blanco y Negro. A destacar el Blanco con temas como “Floodlight ” (mi favorito) o “Ultra Ruise”, el original “Nitro Manta ” y las curiosas versiones de las clásicas melodía de Galaga y Pac-Man. Y como opción, siempre podremos poner la música que queramos conectando la 360 a nuestro PC o un dispositivos portátil como un pendrive o MP3.

En cuanto a los efectos de sonido, no dejan de ser los de siempre limitándose a cumplir con su cometido. Eso si, no podía faltar la voz de un DJ que nos animará durante las carreras con sus expresivos ( y a veces pesados, todo hay que decirlo) comentarios, pudiendo más adelante desbloquear la voz del temible Heihashi Mishima.

El derrape es mi pastor

Aunque el derrape ha sido siempre la característica fundamental del manejo y control de los Ridge Racer, en esta nueva entrega adquiere un significado aún mayor. Es más, es la clave de todo. La razón de ello es bien sencilla; en RR 6 vuelven a hacer acto de aparición los nitros o turbos que fueron introducidos por primera vez en el título de PSP.

Dispondremos de un pequeño marcardor con tres barras que se irán llenando conforme derrapemos. La mecánica es bastante sencilla: Cuanto más derrapes a gran velocidad más se llenarán las barras. Podremos así realizar un nitro simple, doble o hasta triple según se llene dicha barra a distintos niveles, lo que nos dará diferente impulso o turbo durante un periodo de tiempo determinado según queramos gastar uno, dos o tres nitros.

Como podeís suponer, este hecho cambia totalmente lo que ha venido siendo hasta ahora la dinámica de las carreras en un Ridge tradicional y aunque en un primer momento no resultarán fundamentales, en niveles de competición avanzados resultarán decisivos para llevarnos el primer puesto (más que nada porque los rivales lo usarán también a destajo ).

Llegados a este punto hay que comentar dos consejos elementales sobre los nitros : el saber usarlos justamente en el momento adecuado de la carrera – puede parecer obvio pero en la práctica no siempre lo será, debiendo nosotros trazar una estrategia según el circuito y las circunstancias de cada carrera – y sobre todo. el dominar perfectamente la “carga final”, que no es sino aprovechar justo al acabar el nitro el impulso final de éste para derrapar todo los posible y así recargar muy rápidamente las barras.

El resto de la jugabilidad es invariable igual que en los otros títulos de la saga. Los numerosos vehículos que vayamos obteniendo (exceptuando los modelos especiales ) se irán agrupando en distintas clase de potencia y según su tipo derrape en Estándar, Dinámico y Suave. Normalmente los dinámicos suelen alcanzar velocidades punta algo mayores pero su difícil manejo no recompensará a la mayoría de jugadores esta supuesta ventaja.

Diversión total asegurada

Ridge Racer 6 supone un verdadero prodigio de la adicción y diversión llegando en las últimas carreras a niveles tremendos. Se puede decir más alto pero no más claro. Lo que hace grande al juego es la absolutamente perfecta curva de dificultad que traza, en donde casi sin darnos cuenta iremos perfeccionando y depurando hasta niveles insospechados nuestra conducción.

El modo historia es bastante largo y aunque podría parecer algo repetitivo, posee un mecánica tan adictiva que nos “picará” una y otra vez irremediablemente en aras a arrancar una décima más o mejorar el derrape en esa endemoniada curva que se nos resiste. Y más teniendo en cuenta que aquí sólo nos valdrá acabar primero para pasar a la siguiente carrera.

Los distintos tipos de reglas añaden algo de variedad (no será lo mismo afrontar una carrera normal que una en donde se nos restingen los nitros o un duelo uno contra uno… por ejemplo) y adem´´as tenemos los modos Contrarreloj y Carrera Rápida que supondrán retos añadidos, incluyendo el desbloqueo de jugosos extras y logros, unos offline… y otros online.

Pero la verdadera novedad y revolución en esta entrega viene dado por la inclusión del Live en el modo Batalla en Línea por la sencilla razón de que el juego de Namco nunca disfrutó de una buena inteligencia artificial. En esta opción podremos vernos las caras con hasta 13 rivales humanos de cualquier punto del planeta.

Podremos participar una simple partida rápida hasta buscar carreras que reúnan los requisitos y reglas que más nos gusten, constituyendo una fuente casi infinita de diversión. Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que RR 6 junto al Live del PGR 3 y Perfect Dark Zero es en estos momentos la mejor experiencia en red con diferencia en la máquina blanca de Microsoft.

Conclusión final

Ridge Racer 6 añade más variedad al aún escaso catálogo de Xbox 360 y es el primero en rellenar un hueco, el del género arcade puro y duro de la conducción. Pese a ser en muchos aspectos un juego mejorable, las enormes cotas de diversión sin complicaciones que atesora, unido a su sencillo manejo hacen muy recomendable echar un vistazo a este juego (esperemos que Microsoft cuelgue una demo en el Bazar ). Y por supuesto, constituye compra ineludible para todos los fans de esta clásica saga de Namco… pues es el mejor desde Ridge Racer Type 4.

 

 

 

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