Wonder Boy The Dragon’s Trap y todo lo que no vimos algunos en su momento

Cuando yo era pequeño nos regalaron a mi hermano y a mi una master system II (creo que fueron los reyes “majos” pero no me hagáis mucho caso). El tema es que yo tendría unos 5 o 6 añitos como mucho y aquello me hacía flipar en mil colores porque hacer correr a sonic por Green Hill era una absoluta barbaridad (que ahora se puede hacer incluso mejor con el maravilloso Sonic Mania) aunque lo que solía ocurrir también era que ver jugar a mi hermano jugar solía ser bastante más entretenido a veces ya que era menos manco que yo y, de este modo, podía ver y disfrutar de todas las pantallas de ese juego. Alex Kidd in the Miracle World también me gustaba mucho a pesar de su dificultad porque era original, raro y venía dentro de la consola.

Podéis jugarlo alternando los gráficos y sonido de la versión clásica y la moderna.

En aquellos tiempos locos de finales de los ’80 nos dejábamos los juegos o íbamos a casa de los amigos para jugar a los que ellos tenían ya que, el que tenía una consola era un privilegiado y había que explotarla al máximo (4 ojos ven más que 2 básicamente). Pues entre unos y otros a nuestras manos llegó Wonder Boy III The Dragon’s Trap y fíjate tu que en aquel momento no nos gusto el juego y diréis “anda ya… si es un pepino hombre”. Que queréis que os diga, era joven y loco y nos tiraba más la experiencia de Alien 3 por ejemplo pero el problema no viene ahí sino que aparece en pleno 2018.

Gracias al trabajo de Dotemu y Lizardcube he podido disfrutar de Wonder Boy The Dragon’s Trap de una manera totalmente diferente, enriquecedora y apasionante. El hecho de haber crecido, haber jugado a muchos videojuegos y haber abierto mi mente me ha dado otro punto de vista muy distinto respecto al juego y cuando me he encontrado con este increíble remake dibujado a mano, que respeta la banda sonora original de una manera sutil y perfecta me he quedado de piedra. Ahora si que lo estoy disfrutando como debería y el hecho de no haberle hecho caso en su momento me ha dejado muy confuso. ¿Cuantos grandes juegos no disfrute en su momento por que no me entraban como deberían por los ojos?. En el remake de Wonder Boy The Dragon’s Trap he podido comprobar de primera mano el impresionante diseño del juego que salió en 1989 y que a muchos otros habrá influenciado de una manera brutal. El hecho de ser una continuación de la segunda parte (la cuál nunca pude llegar ni a ver) le da un toque especial ya que te permitía continuar una aventura increíble desde el mismo punto donde terminaba su antecesor. Sorprende, a pesar de su aparente sencillez, todo lo que esconde este fabuloso juego. También me ha encantado las zonas ocultas, puertas invisibles y el hecho de que tengas que comprar equipo porque, aunque no se vea un cambio físico en el personaje, las espadas, escudos y armaduras hacen lo suyo dándote más ataque y defensa e incluso habilidades especiales que nos permitirán abrir más caminos llegados a cierto punto. Tendrás que jugar con diferentes transformaciones que te permitirán entrar en nuevas zonas y eso quizás ahora no sorprenda tanto, pero para su tiempo tuvo que ser una auténtica barbaridad.

Con esta referencia a Wonder Boy The Dragon’s Trap (análisis de comunidad xbox) quiero decir que, por muy jugones que seáis, no dejéis nunca de probar cosas “nuevas” como este remake. El amor con el que está hecho os va a dejar sin palabras y os hará descubrir que los videojuegos clásicos a menudo guardan mecánicas complejas y niveles extraordinarios que no tienen que envidiar absolutamente en nada a ningún juego moderno. No por ser algo antiguo es malo, ni mucho menos. Además creo que es el momento de gloria más grande que está teniendo el panorama independiente del desarrollo y que hay que reivindicar la pasión y buenas prácticas de todos esos estudios que pelean más que nunca por hacerse un hueco entre tanto videojuego triple A. Así que mi consejo es que os juguéis Wonder Boy The Dragon’s Trap porque es una experiencia maravillosa, llena de retos que os va a sorprender muy gratamente y, como me ha pasado a mi, quizás redescubráis una maravilla de la historia de los videojuegos que puede jugarse en pleno 2018 sin ningún problema.