Teorías de la conspiración: El USG Ishimura y Metroid Fusion

En esta ocasión os voy a hablar de la relación entre el USG Ishimura, el terrorífico escenario de Dead Space, y el Laboratorio Biológico que orbita SR-388 en Metroid Fusion. Probablemente pensaréis que estoy loco y que más allá de la temática especial nada tiene que ver uno con otro, mas os pido paciencia, porque os iré dando uno a uno los puntos clave que relacionan estas dos magníficas obras. Hay que tener en cuenta que esta comparativa contiene spoilers y referencias directas a la narrativa y sucesos de ambos juegos. El que avisa no es traidor.

Ambas entregas se suceden en una estación en órbita, pero no solo eso, además el planeta que orbitan es el origen de la infección. Asimismo SR-388 es el mundo natal de los Metroid, y su existencia en la estación de investigación es obra del ser humano en su interés por estudiarlos. De la misma manera nace el USG Ishimura, originalmente pensado para la minería espacial, se encuentra al alcance del planeta Aegis VII. En este “por accidente” se encuentran con la Efigie Roja, la cual emite una onda que activa la infección propagada en los cadáveres y a su vez las órdenes de la reina. Cabe destacar que los Metroid obedecen a su propia reina también.

Ambas especies se multiplican rápido y usan huéspedes para su supervivencia. Aunque el ciclo vital no es idéntico si podemos ver un parecido entre los infectores de Dead Space y el Metroid infante. Pues ambos los podríamos considerar como portadores de la infestación, salvando las diferencias. Mientras que el Metroid se alimenta de la energía vital de su huésped, el infector inyecta el virus en los cadáveres para acrecentar las hordas de necromorfos que despertará la efigie a posterior.

Infector
Metroid

 

 

 

 

 

Si nos fijamos en los protagonistas de cada saga, de un lado tenemos a Samus Aran y su armadura equipada con gadgets y un cañón energético por mano derecha. En el lado opuesto está Isaac Clarke, también con una especie de exotraje y un serie de gadgets y armas de pulsos. El paralelismo es palpable a mi ver. En ambos casos debemos recorrer los pasillos abandonados y plagados de peligros de sus respectivas instalaciones en el frío espacio. Al mismo tiempo que vamos desbloqueando atajos, herramientas y mejoras de armadura y armamento. Sendos juegos comparten una sensación de soledad ante el miedo a lo desconocido.

Isaac Clarke
Samus Aran

 

 

 

 

 

 

 

 

Personalmente cuando jugaba al primer Dead Space, entre miedo y sudores fríos, muchas localizaciones del USG Ishimura me recordaban a Metroid Fusion. Obviamente el apartado visual no es comparable. Más bien era una sensación de haber estado en un lugar similar antes. De esta manera el “relajante” paseo por el Isihimura se traduce en conductos de ventilación, salas de control, laboratorios de botánica y áreas de almacenaje. Más o menos lo mismo que podíamos encontrar en el laboratorio biológico alrededor de SR-388.

En conclusión, podría ser que Visceral Games se inspirase en Metroid Fusion o directamente en la franquicia en general para construir su propia historia espacial, pero más sangrienta y terrorífica. Pues esa es la sensación que tuve al escapar del USG Ishimura. Ya había vivido esa aventura antes.

Si os ha gustado el artículo podéis leer el anterior: Teorías de la conspiración: Nero.