GEARS OF WAR.

Nota: Es posible que al momento de leer este artículo el videojuego mencionado no se encuentre disponible dentro del catálogo de Xbox Game Pass por lo que te recomendamos visitar este enlace en el que encontrarás el catálogo completo de títulos.

Tras haber hablado semanas atrás de mi primer recomendación dentro del catálogo de Xbox Game Pass, Metal Slug 3, he estado probando muchos otros títulos más aunque finalmente el elegido ha sido Gears of War. No solo hablaré de esos elementos que lo hacen perfecto para una tarde de viernes y en más de una ocasión madrugada de sábado, y es que Gears of War también supone en mi caso el primer contacto con la que junto a Halo son las dos franquicias más importantes para Microsoft.

Xbox Game Pass es un servicio que de muchas maneras puede ser aprovechado por los jugadores, en el caso de hoy es este servicio el empujón que necesitaba para acercarme a una serie que nunca antes me había convencido lo suficiente. Gears of War 4 ya es un portento gráfico más en su momento no supuso esa chispa para adentrarme dentro de la franquicia, por lo que fue finalmente durante el pasado E3 2018 que al ver Gears 5 me ha entrado la idea de que si llevan cinco entregas por algo será y es gracias al Game Pass que he podido tener mi primer contacto con la obra de Epic Games, por supuesto que teniendo todos los títulos de la saga dentro del catálogo lo más sensato ha sido comenzar por el que dio inicio a todo.

Como fanático de la marca Xbox ha sido Halo la franquicia que con solo poner mis manos al mando me ha atado a las aventuras del Jefe Maestro para siempre. Al jugar por primera vez a Gears of War me queda más claro que nunca el porqué de la pregunta de si eres de Halo o de Gears, yo lo siento pero de momento me sigo quedando con el Jefe más es cierto que ponerme en la piel de Marcus Fenix no ha sido una mala experiencia y he encontrado en el primer Gears of War el motivo para engancharme a la saga.

Debo mencionar nuevamente a Halo en relación a la jugabilidad, cuando te enfrentas a los Elites y demás fuerzas del Covenant encuentras en Halo un videojuego que te anima a ir de frente hacia los enemigos, a dar saltos y a realizar movimientos vertiginosos; todo lo contrario sucede con Gears, el movimiento del personaje se siente más pesado, hay coberturas, y el videojuego premia mucho más tu estrategia que el lanzarse al fuego enemigo, son dos lados de la moneda pero cada una igual de gratificante. Es cierto que me ha costado el enamorarme de los controles de Gears of War pero una vez llegada a la mitad del juego es cuando más lo he disfrutado, el sistema de coberturas te da pequeños descansos durante la batalla más no resta en desafío, tenemos que estar en constante movimiento y hacerle jugarretas a nuestros enemigos, los locust. El cómo se comportan los enemigos en Gears of War es un factor que durante el transcurso de la aventura beneficiará a que constantemente estemos probando nuevas armas.

A parte del E3 2018 otro de los motivos que me influenció a finalmente dar el paso y jugar a Gears of War fue un comentario de Víctor Martínez en el podcast de Anaitgames, diciendo que los juegos de la franquicia Gears of War tenían constantes cambios de mecánicas que les daban frescura. Más acertado no pudo haber sido el comentario y es que si bien el núcleo del juego es avanzar de cobertura en cobertura mientras te enfrentas a oleadas de enemigos en entornos más o menos cerrados, el manejar vehículos o el escabullirte de gigantescos enemigos son pequeñas variaciones que dan variedad al ritmo de juego y como resultado permiten que disfrutemos del videojuego de principio a final.

La fórmula de Gears of War engancha bastante y esto no sería posible sin su dificultad, ya en el modo informal llegué a pasarlo bastante mal en los últimos compases de la aventura, en la dificultad elevada es extremadamente gratificante el llegar a cada punto de control y el modo locura… ese se lo dejo a alguien con la paciencia y habilidad requeridas.

Técnicamente hablamos de uno de los videojuegos que acompañaron a Xbox 360 en sus inicios más esto no significa que incluso a día de hoy el videojuego luzca fenomenal, sin haber probado aún la remasterización ya te digo yo que no la veo demasiado necesaria en lo que a apartado visual se refiere y es que lo que Epic Games consiguió en 2006 es una de esas obras que te da un vistazo a cómo era la industria por aquel entonces peor que aún así se mantiene vigente, en definitiva la magia de los videojuegos.

No pretendo ahondar mucho más y creo que ya he dejado en claro lo que me ha fascinado del primer Gears of War y que de seguro dará paso a que en los próximos meses traiga a la sección las siguientes entregas. Con el servicio de Microsoft tendrás la excusa perfecta para probar el título y disfrutarlo en una de tus tardes de Game Pass.