GEARS OF WAR 4.

Nota: Es posible que al momento de leer este artículo el videojuego mencionado no se encuentre disponible dentro del catálogo de Xbox Game Pass por lo que te recomendamos visitar este enlace en el que encontrarás el catálogo completo de títulos.

Siguiendo el orden natural de las cosas y tras haber jugado a un Gears of War 3 que me dejó encantado de principio a fin es que poseída de una fuerza sobrenatural (llamada Xbox Game Pass) mi consola dio marcha a la descarga de Gears of War 4, y ojo que no me salto el Judgment, pero eso será para después. Parte del primer acto y todo el segundo fueron tan decepcionantes que si bien no desinstalé el videojuego motivos no me faltaron. Quiero ser directo, el prólogo de esta entrega es un bombazo que tan pronto nos sitúa con nuestro nuevo escuadrón de protagonistas se desinfla un montón y es solo hasta el inicio de su tercer acto que las cosas toman rumbo, para ahora sí, ser el segundo Gears of War que más me ha gustado.

Vale la pena pasar por ese lento inicio, Gears 4 tiene problemas, y ya los análisis de años atrás se encargaron de señalarlos, pero el trato que The Coalition le dio a este nuevo capítulo en la serie es uno que refleja gran amor y respeto por el legado que se tenía entre manos. La dinámica de juego entre el nuevo protagonista, JD Fénix, Kait y Del, es distinta a la que había con Marcus y el resto de la pandilla de veteranos, la antigua sigue siendo la mejor y de hecho había más groserías de por medio, un sello característico de esta serie. A este nuevo protagonista le falta carisma pero es curioso ver como esta carencia juega en favor del resto del plantel, haciéndolos brillar y hacer que les cojas cariño. No siendo tan duro con JD sí que puedo decir que la relación con su padre es bastante creíble y es el único punto en el que llega a dar esa sensación de ser un personaje con identidad.

De jugabilidad hay poco que decir, el trabajo de The Coalition es sublime, y si bien en la suma de todas sus partes le falta para alcanzar a Gears of War 3 es que el flow entre disparo y disparo hace de esta la entrega que mejor se siente al control. En Gears of War  4 no serás invencible pero ánimos no te faltarán para llevarte a una docena de enemigos en el camino hacia la tumba.

El componente audiovisual es excelente, pero contenido, los entornos son preciosos y el uso de la oscuridad durante gran parte de la aventura contrario a jugar en su contra hace que a cada rato te quieras parar a tomar capturas. Donde más hago énfasis en el hecho de ser contenido es en su banda sonora, dista mucho de ser mala pero con la persona que hay detrás, el mismísimo Ramin Djawadi, para mi gusto ha faltado una pizca de epicidad en la receta… and so he spoke, and so he spoke, that Lord of Casta… bueno, que me pierdo, Gears of War 4 está muy bien.

Vuelvo a comentar el hecho de que dejar Gears of War 4 empezado es algo que entiendo, pero si tienes dos tardes libres y llegas al acto tres toma asiento porque el baile se convierte en un dispara primero y luego pregunta, lo bueno solo irá a más y se harán en falta cinemáticas porque la gran proeza de esta entrega es que si algo es bueno no lo estarás viendo con el mando reposado en las piernas, estarás sufriendo y dándolo todo.

Una última cosa, Gears of War 4 se juega en Elevada, no hay discusión al respecto.

Anuncio

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.