Lady Miaumelada pondrá todas las trabas posibles a Lucky con el fin de lanzar su último single. Ayuda al simpático zorro a restablecer la armonía en la Isla de Gilly.

A finales del año pasado nos llegó uno de los juegos de plataformas más bonitos visualmente de la presente generación de consolas y sin lugar a dudas, uno de los más completos, Super Lucky’s Tale. Y de la misma manera os trajimos un extenso análisis en el que os contábamos todas las bondades que ofrecía el exclusivo de Microsoft. Sin embargo, nadie esperábamos que recibiera una expansión, y para sorpresa para la mayoría de jugadores que disfrutamos como niños del plataformas, desde la semana pasa estamos jugando Super Lucky’s Tale – Gilly Island, su primera expansión.

El descargable continúa donde se quedó el primero osea siendo consecuente con los hechos ocurridos y con el final, en el que por fin Lucky se interpuso antes los malévolos planes de Jinx. Pero para el zorro no es su dia de suerte, ya que cuando estaba dispuesto a tomarse un descanso en su pueblo Foxington, el Tomo de las Eras le arrastra hacia una nueva aventura que le lleva a aparecer en la Isla de Gilly, donde algo parece alterar la armonía del lugar. Lady Miaumelada ha secuestrado las islas para dar una fiesta sin precedentes, pero de aquella manera, claro está, con el fin de celebrar el lanzamiento de su último single.

Manteniendo exactamente las mismas mecánicas que el juego principal nos encontramos con una historia más juvenil, pero manteniendo algunos desafíos en los que tendremos que agudizar los sentidos si queremos superarlos, incluso tenemos un nivel de jefe siendo un claro guiño a Donkey Kong de Nintendo en el que tenemos que esquivar los barriles que nos lance como si de Mario se tratase. Pues bien, haciendo más aún uso de los saltos recorreremos tres nuevos niveles a través de tres puertas en las que una vez más tenemos que reunir de nuevo los tréboles que nos darán acceso a la puerta siguiente, las letras del nombre de Lucky o las monedas.

Como dijimos en su momento, Super Lucky’s Tales denota una dificultad que, pese a ser un título que disfrutarán todos los públicos, supone también un reto para los más arraigados en el género, ya sea por los precisos saltos que hemos comentado o por los secretos que aguarda. Ahora bien, manteniendo la frescura de la aventura principal, disfrutaremos de un DLC a la altura y que vale de sobra el precio en sí del mismo, 4.99€, aunque no nos lleve superarlo mucho más de un par de horas.

De la misma manera se nos volverá a escapar una sonrisilla a causa de algunos de sus NPCs y sus comentarios o por lo simplemente absurdo de su trama o por los estúpidos mininos que, lejos de parecer viles y despiadados, consiguen ser todo lo contrario, incluso entrañables.

Por otra parte, nada que objetar ante el apartado visual ya que se mantiene tan estable como el juego en sí, y con un diseño de escenarios más que notable. Sin embargo, cabe destacar los nuevos temas musicales, que aunque mantienen el mismo estilo, llegan a ser unos ritmos bastantes pegadizos y frescos para un DLC que simplemente se podía haber limitado a ofrecernos nuevos niveles, más aun para el precio bastante asequible que posee.

Gilly Island se podrá jugar desde el primer momento en el que se descargue, aunque recomendamos pasarse primero la entrega principal teniendo alguna mención en el DLC a la aventura. Además, añadir que es un gran momento para disfrutar de Super Lucky’s Tale ya que se encuentra disponible en el Game Pass sin coste adicional, al igual que todos los exclusivos de Microsoft, siendo estos 4.99€ que cuesta Gilly  Island un precio irrisorio teniendo en cuenta que nos permite seguir disfrutando de la experiencia de un título único en estos tiempos de géneros tan trillados.