Se intenta prevenir la segregación de jugadores, obligándoles a entrar en este modelo de negocio.

En una nueva entrevista con GamesIndustry.biz, el director de diseño de Rare, Mike Chapman, explicó cómo Rare aprendió a mantener constante la creación de contenido de Sea of Thieves. Cada expansión es manejada por un equipo diferente y hay cuatro equipos trabajando en una expansión a la vez. El equipo de Hungering Deep, la primera expansión de Sea of Thieves, está trabajando en una actualización que seguirá a Forsaken Shores, mientras que el equipo de Cursed Sails está trabajando en una expansión después de esta. Un cuarto equipo está trabajando en una actualización no anunciada para finales de año.

Con esto los equipos tienen más tiempo para trabajar en sus actualizaciones de contenido, ya que el ciclo de desarrollo permite una nueva actualización cada seis a ocho semanas. “De hecho, tenemos más gente trabajando en el juego ahora que antes del lanzamiento“, dice Chapman.

Chapman también comentó que los jugadores no pagarán por estas actualizaciones regulares.Nunca cobraremos por esas publicaciones de contenido, porque eso segregaría a nuestra comunidad”. “Tomamos decisiones sobre no tener nunca una progresión de poder en el juego… porque de lo contrario llegaríamos a un punto en el que ciertas personas no podrían jugar juntas“.

Sea of Thieves lanzó su primera expansión, The Hungering Deep, a finales de mayo. Se desarrolló en dos meses y se añadió el Megaladón donde los jugadores tenían que trabajar juntos para derribarlo. El propósito de la actualización, además de añadir un tiburón gigante contra el que puedes luchar, era conseguir que los jugadores trabajaran juntos. Y funcionó. “Lo fascinante fue que el juego se volvió muy colaborativo en esas dos semanas”, dijo Chapman.

Las dos expansiones siguientes, Cursed Sails y Forsaken Shores, se anunciaron en E3 2018 y la última llegará en septiembre. Cursed Sails añade islas PvE donde los jugadores luchan contra hordas de esqueletos, mientras que Forsaken Shores añade islas volcánicas hostiles.