Para muchos es uno de nuestros juegos favoritos de la historia y es por ello que nos preguntamos qué queremos ver en esta versión “no remake”.

El género survival-horror tuvo uno de sus grandes exponentes con Resident Evil en 1996, pero sin lugar a dudas fue definido al 100% por Resident Evil 2, allá por 1998. Hubo juegos antes de Resident Evil, como Alone in the Dark, que podrían ser considerados como los primeros survival-horror de la historia, pero casi todos estaremos de acuerdo en que esta saga fue la que puso el término en boca de todo el mundo. La primera entrega recibió un remake en 2002 (que también podemos disfrutar en Xbox One), que se hizo tan bien que redefinió el concepto survival-horror, apoyado por un motor gráfico espectacular para la época. Los aficionados de la saga siempre quisimos el mismo trato para Resident Evil 2 y en 2015 nuestros deseos se hicieron realidad, cuando se nos prometió un remake.

Resident Evil Remake (2002-2015)

Cuando se anunció este remake de Resident Evil 2, Capcom declaró que escucharía a los aficionados. Los aficionados (reales) de la franquicia se acostumbraron al peculiar estilo de la saga, con ángulos de cámara fijos, munición limitada y gestión de inventarios. Exploramos grandes áreas y resolvimos auténticos rompecabezas para desbloquear puertas que desempeñarían un papel sorprendente, en una historia que era realmente intrigante. Este concepto cambió totalmente con la llegada de Resident Evil 4, que supuso un auténtico giro hacia otro género totalmente distinto al survival-horror.

Mucha gente no quería acercarse a la franquicia Resident Evil debido a los molestos (en ocasiones) ángulos fijos de la cámara y los arcaicos controles del personaje. Esto desanimó a muchos jugadores potenciales, hasta que llegó Resident Evil 4 para ocuparse de esto, implementando una visión por encima del hombro, más actual a los tiempos que corrían. Mientras que el juego hizo un buen trabajo contando una historia muy Resident y mantener el mismo tipo de atmósfera, el concepto de juego viró más hacia la acción, como intento de hacer sentirse cómodos a los jugadores que no habían tocado un juego de la franquicia en su vida. A mucha gente le encanta Resident Evil 4 (a mí el primero), pero sin duda esto supuso un cambio que llevamos arrastrando desde entonces.

Pese a los cambios, Resident Evil 4 es uno de mis favoritos de la saga.

Es cierto que Resident Evil 3 también se centró bastante en la acción, pero se mantuvo fiel a sus raíces. Resident Evil 4 aumentó la apuesta (manteniéndose fiel a la saga), pero sin duda la saga comenzó a perder totalmente la identidad con Resident Evil 5 y 6, donde las cosas se salieron de control totalmente. Mientras que Resident Evil 6 puede haber sido el juego más vendido en la franquicia, es el más odiado por los verdaderos fans de la saga (yo incluido). Lo que había definido a la saga, el survival-horror, en estos dos había degenerado totalmente a una espiral de tiroteos y más tiroteos, más cercano a Gears of War, que a cualquier otro juego de la saga.

Para jugar a un Gears of War, me compro un Gears of War. (Resident Evil 6)

Tras esto, la saga contó con un reinicio totalmente inesperado, con el lanzamiento del excelso Resident Evil 7 en 2017. Tomando la inspiración de los numerosos indies de terror que dieron un soplo de aire fresco al género, como Outlast o Layers of Fear, la vuelta a los orígenes de la franquicia hacia el survival-horror, se convirtió en uno de los mejores juegos de Resident Evil. Pasando a una perspectiva en primera persona y volviendo a lo que hizo de Resident Evil una experiencia terrorífica, el juego volvió a recordarnos a cómo eran las cosas antes. Por alguna razón sin embargo (haters en su mayoría), había muchos aficionados a los que no les gustaba la perspectiva en primera persona y pensaban que este título era una ofensa para la saga (seguramente los 3 o 4 fans de Resident Evil 6). Sin temor a equivocarme, Resident Evil 7 supuso la recuperación de la ilusión de los verdaderos fans de la franquicia y solo puede ser considerado como una obra maestra del género survival-horror.

Resident Evil 7 apuesta por la vuelta a los orígenes, añadiendo novedades de calidad.

Con la lección aprendida tras esta última entrega, Resident Evil 2 quiere continuar la senda y lograr un título que supere en calidad a la séptima entrega. Si bien no volveremos a la cámara fija, si no sobre el hombro, esto creo que no afectará en nada a la jugabilidad, puesto que se mantendrá todo lo que hizo de Resident Evil 2 uno de los mejores juegos de los últimos tiempos: escenario que parece un personaje más, puzzles, puertas cerradas, enemigos acechando y personajes de gran carisma como Ada Wong o Claire Redfield. Como añadidos a tener en cuenta es que se utilizará el mismo motor gráfico que tan buen resultado dio con Resident Evil 7, con ese tono oscuro y sucio que sentará muy bien a esta entrega también.

Resident Evil 2, el GOTY de 2019, ya está en ciernes.

Lo visto hasta ahora sólo nos hace indicar que están cuidando el proyecto con mucho mimo y por ello mismo se convirtió rápidamente en el mejor juego del E3, no en vano estamos hablando del GOTY de 2019. Como veis, como fan absoluto de la saga, esta nueva entrega ha despertado en mi una ilusión que hacía mucho tiempo que no vivía con un videojuego. Esto no solo se debe a la nostalgia, reviviendo esos días a a finales de los 90 jugando a Resident Evil 2, si no también por la pasión e ilusión por un género que debe volver a lo más alto en el mundo de los videojuegos.

Solo tendremos que esperar hasta el 25 de enero de 2018 para disfrutar de esta tremenda aventura.