El pie en el acelerador y las neuronas en la construcción

Uno de los primeros juegos que se dejó ver en el Xbox Inside de Mayo fue Dirt 5, la próxima entrega de la aclamada serie de Codemasters. A diferencia de otros títulos anteriores, en esta iteración parece ser que la espectacularidad, el colorido, y en definitiva, una apuesta por algo diferente son las características que definirán a este juego de conducción. No es algo que esté diciendo a la ligera, ya que en Comunidad Xbox hemos podido probar su modo más creativo, llamado “Playgrounds”, y gracias a él ya podemos hacernos una idea del camino que está llevando Dirt 5. La locura se apodera de las carreras de rally, y si no me creéis, coged el asiento de copiloto que toca derrapar un rato.

Suena la campana… ¡y todos a jugar al patio!

A falta de probar sus vertientes más clásicas, como el modo carrera, arcade o el online, todo parece indicar que en Dirt 5 las cosas van a ser distintas. Todos estos cambios los podemos observar en Playgrounds, el “patio de recreo” del título donde podremos diseñar nuestros circuitos y competir en aquellos desarrollados por el resto de usuarios. Una vertiente que se puede postular casi infinita siempre que su comunidad responda, y que puede ser una alternativa diferente para quienes hayan terminado con sus modos principales (que supongo que no serán tan alocados).

En esta beta cerrada hemos podido probar dos de las facetas principales de las tres que tiene esta vertiente. Por un lado, estará el modo Gymkhana, donde habrá que hacer el mayor número de trucos (y por ende, conseguir la mayor puntuación) antes de cruzar la línea de meta. Por otro lado, está el modo Gate Crasher, donde nuestro principal cometido será surcar la meta en el menor tiempo posible. Existe un tercer modo no habilitado llamado Smash Attack donde habrá que golpear objetivos (como globos y derivados) durante todo el recorrido. Todas estas modalidades estarán ambientadas en dos fases predeterminadas: Cape Town Stadium y Mesa Valley. Ambos con terreno arenoso, lo que nos permitirá hacer buenos derrapes y de esa manera probar la jugabilidad que destila esta quinta entrega.

Derrapes fáciles de hacer

Es cierto que nunca he sido gran fan de este tipo de conducción basado en los derrapes porque me han parecido desde bien pequeño muy exigentes con el jugador. Una curva mal dada, y tu posición en la carrera caía estrepitosamente. Por suerte, en Playgrounds no ocurre eso debido al control tan fino que han adaptado. Los más puristas puede que se echen las manos a la cabeza, pero lo cierto es que el control se ha “casualizado” para que todo el mundo pueda disfrutar de las carreras de Dirt 5 sin mucho problema. En ese sentido puede sentirse muy cercano a Forza Horizon 4, con un manejo suave, que ayuda al usuario en vez de castigar y que resulta satisfactorio. El diseño de los escenarios puede que también haya animado al estudio a inclinarse por este estilo de conducción más arcade, y es que no siempre se hace “slalom” por una pista kilométrica…

La mayor baza de presentación que encontramos en Playgrounds es la gran amplitud de opciones disponibles para hacer la carrera de tus sueños. Pese a contar con una beta y no con el juego entero, ya se pueden ver algunas de estas creaciones y son muy divertidas de jugar. Las habrá más desafiantes, con saltos locos y piruetas imposibles, aunque no faltarán aquellas donde se impone más la velocidad punta y el buen uso del freno de mano para batir la mayor cantidad de segundos. En su forma de actuar me ha recordado bastante al último Trackmania de Ubisoft, donde los escenarios imposibles y donde las carreteras donde la física no tiene cabida están a la orden del día. Al igual que el mítico “reinicio” que nos permitirá intentar el circuito una y otra vez hasta que estemos contentos con nuestro tiempo o puntuación.

¡Estos coches vuelan sin alas!

El principal problema que veo en Playgrounds precisamente es en la carencia de “locuras” que se pueden añadir al escenario. Es cierto que es algo que se puede implementar posteriormente, pero cuando llevas varios tramos a tus espaldas, se echan en falta algún que otro bonificador, artilugio o tipo de terreno (esto seguramente lo haya en la versión final) para que la variedad adquiera otro escalón más. Otro aspecto que puede chocar son, precisamente, los choques. Se nota que los vehículos disponibles no están completamente adaptados a estas carreteras vertiginosas llenas de escalones, altibajos y rampas imposibles. Hay ocasiones que el vehículo salta cuando impacta con un pico de un tramo que no debería estar ahí, y los saltos en ocasiones pueden parecer artificiales. No es posible que una señora camioneta como la Ford F-150 pegue unos brincos con tanta facilidad y sin apenas coger “carrerilla”.

Posiblemente Codemaster aún no está del todo acostumbrada a este tipo de conducción extrema, y pese a que tiene propuestas que tiran más por una experiencia arcade (sin ir más lejos, lo vemos en esta misma saga ), ninguna ha sido tan exagerada como la que vamos a tener en Dirt 5. Lo mismo vemos con los coches que estarán disponibles (otros habrá que desbloquearlos a base de dinero del propio juego). Habrá de todo, desde coches comunes adaptados a los rallies como el Skoda Fabia, hasta clásicos como el Fiat 131, bestias como el Aston MArtin V8, buggies o cosas tan raras como veréis en la siguiente imagen. Cada uno de estos coches con su particular forma de pilotarlos, su peso, tracción y todo el resto de características que, pese al control casualizado que he mencionado, tienen su importancia.

También habrá que darle al coco… con o sin casco

Si en vez de recorrer las pistas ajenas, preferimos construir nuestros propios diseños para que el resto del mundo los disfrute, no hay ningún problema. Playgrounds presenta un completo editor donde podremos hacer la pista de nuestros sueños (o nuestra peor pesadilla, allá cada uno). Como he dicho antes, todo se tornará más fácil que en otros editores ya que no hará falta que se cumplan las físicas al 100%. Es decir, si queremos hacer una carretera flotante, la podremos hacer. O si queremos que no se junten segmentos concretos de la pista, no habrá ningún problema (a excepción de que luego no se pueda completar, claro está). El límite creativo no lo pone Dirt 5, sino que lo poner tú y tu exigencia a la hora de diseñar la pista.

Por cierto, no quiero dejar estas impresiones previas de Playgrounds sin mencionar el apartado sonoro. La música que escuchamos en los menús del juego es excelente, con canciones conocidas y que nos ofrecen ese ambiente festivalero del que haga gala Dirt 5. En las carreras, estas melodías tan rockeras darán paso a un silencio que solo se rompe con el ruido de nuestro motor. Dos polos opuestos que se alternan de manera magistral.

En resumen:

Puede que Playgrounds no sea el modo que más defina a Dirt 5… o puede que Codemasters quiera hacer borrón y cuenta nueva con la franquicia. Sea el camino que elija la compañía, lo que está claro es que vamos a tener carreras infinitas con este creador de niveles. Hay cosas que no me convencen del todo, pero creo que es debido a la naturaleza de esta vertiente. Los coches de Dirt 5 no están del todo habilitados para saltar, golpearse, caer en picado o pasar por aros de fuego gigantes (si, habéis leído bien) y eso hace que en ocasiones las físicas se resientan y hagan movimientos “raros” en pista. Sin embargo, me quedo con su suave control a la hora de tomar curvas, la finura que tiene cada coche en carretera y un gameplay que no castiga en exceso al jugador si comete algún fallo. Veremos qué tal resulta la versión final del juego que saldrá a la venta el próximo 16 de Octubre . De momento, a mí ya me ha dejado con el gusanillo de probar el resto de modalidades…

Estas impresiones han sido posibles gracias a Koch Media, quienes nos han cedido un código de esta fase preliminar del título. ¡Muchas gracias!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.