Muchos estamos disfrutando de las batallas en Apex Legends…pero, ¿Veremos cambios sustanciales de aquí en adelante?

Mi querido y estimado Apex Legends, cuantas alegrías y penas hemos tenido en un solo mes juntos. Entraste en mi vida como si nada, como otro Battle Royale más de los que están despuntando últimamente…pero tenías algo especial. Un brillo en tus ficticios ojos que me miraban fijamente y que, sin hablar mucho, me prometían horas de diversión. Y así ha sido, toda la batería de juegos de este “pseudograndioso” Febrero se han visto eclipsada por el proyecto free to play de Respawn Entertainment. Una enorme Luna que ha tapado al Sol sin vaticinios ni predicciones. Una Luna que ha alterado el biorritmo de la gente como si fueran olas del mar, y que, como un tsunami, ha conseguido juntar a más de 40 millones de jugadores. Una Luna que tiene una cara desconocida, y esperemos que pronto la descubramos.

La gran polémica con las escuadras

No soy muy bueno en Apex Legends, lo admito. No tengo ese don que tienen algunos jugadores de hacer un “delfín” perfecto en el aire, o conseguir los mejores suministros en las zonas concretas o reventar con la Triple Take desde una distancia kilométrica. No llevo 3000 muertes como he visto a alguno por ahí, pero aun así tengo el suficiente conocimiento para echar en falta aspectos que espero que implementen pronto. Y cómo no, no siento la necesidad de caer en las garras de su pase de temporada, por muy a mano que esté.

Suelo jugar solo. Me quita de líos, y a las horas intempestivas a las que juego no hay mucha gente conectada para disfrutar de unos combates en compañía. Eso no es malo en Apex Legends gracias a su sistema de comunicación que habéis podido probar (y que otros juegos están copiando dado su éxito) pero se podría afinar la experiencia un poco más con lo que vosotros estáis pensando ahora mismo y  que yo voy a explicar. Partidas sin escuadras (o con grupos de dos como máximo) otorgan la posibilidad de jugar sin desventaja cuando eres un Llanero Solitario, amén de poder hacer el “Rambo” e ir a lo loco en cada partida sin perjudicar al resto del equipo. Medidas que supongo que en el estudio habrán valorado y sopesado, porque todo tiene un “pero” en esta vida. Es cierto que el factor estratégico se disiparía por completo, y parte de las habilidades que tienen los protagonistas dejarían de tener tanto sentido. Además, los grupos de tres también ayudan a que haya mayor diversidad de héroes, y que no haya una reiteración abusiva del mismo personaje, aunque todo esto pierde fuelle cuando el compañero “random” de turno no quiere colaborar, ni curarte pese a ser curadora, ni a defenderte pese a ser defensor.

 

¿Novedades por el escenario? Una posibilidad

No hay día que Apex Legends no me sorprenda. Siempre hay algún combate para recordar, ya sea después de 20 minutos de partida cuando sólo quedan 3 pelotones, o a los comienzos de la batalla con grupos haciéndose un hueco en la lucha por la supervivencia a base de disparos de Mozambique. Parte de la gracia de estas refriegas está en conocer el escenario. El Cañón de los Reyes ofrece todo lo que un jugador puede desear, con zonas más laberínticas, otras con varias alturas, explanadas y un largo etcétera de emplazamientos. No pido otro mapa, con este me conformo al igual que me ocurría con PUBG, aunque sí espero otro tipo de cambios en sus modalidades de juego.

Puede que nunca vemos titanes (o sí, quien sabe…) pero la dinámica alocada del juego, con esos toques fantásticos pueden dar lugar a hacer mil y un eventos que rompan con la rutina establecida. No pido un concierto en directo como Fortnite (aunque si es de Metallica, uf…) pero sí que exigiría algo más que nuevos personajes, elementos cosméticos y loot . Apex Legends da para mucho más, como nuevos tipos de partida (aunque sea de manera temporal como hemos visto en Overwatch) o algún aliciente extra que rompa las reglas ya preestablecidas. Hace poco añadieron un propulsor que, en teoría y según apuntan los rumores de los dataminers, pertenecerán a Octane, la nueva heroína que (supuestamente) saldrá en esta primera temporada. Pues bien, ese propulsor que nos permitirá volar por los aires debería ser únicamente la punta de un enorme iceberg que se está formando en las profundidades sin que nosotros nos demos cuenta. Bonitas ideas, bonitas metáforas y bonitos pensamientos. Pero la Luna tiene una cara oculta que puede ser siniestra, los ojos ficticios pueden ser una simple decoración y la punta del iceberg puede hacer que todo vaya a pique como el Titanic. Visto lo visto en este primer pase de temporada, no veo cambios sustanciales ni significativos para el transcurso del juego. Romperemos una lanza a favor de Apex, al igual que la gente lo hace con otros juegos free to play como League of Legends, pero el cambio no llega ni se le espera, y la evolución lo es todo.

Ya está, no pido más. No se puede criticar mucho de un juego sólido que hace todo bien. Mientras estoy acabando estas líneas, Apex Legends me tendiendo la mano para que le acompañe de nuevo al campo de batalla. Lo amo y lo repugno. Me alegra el día y a la vez hace que me vaya enfadado a la cama. Crea confusión en mi cabeza de la misma forma que lo he plasmado en este texto. Supongo que esta pasión no lo consiguen todos los juegos, y esperemos que con sus incorporaciones en su hoja de ruta, y los futuros modos de juego que deberían estar pensado en las oficinas de Respawn, siga eclipsando al resto de propuestas que van apareciendo durante estos días.