Capcom y Clover Studio nos sorprenden con la vuelta de Okami HD a la actual de generación de consolas. ¿Seguirá funcionando igual de bien?

Una de esas remasterizaciones inesperadas del 2017 viene a finales de año gracias a Okami HD, el título que apareció en su primera aventura en PS2 allá por el 2006, fue porteado a Wii en 2008 y poco después, en el 2013 fue trasladado a PS3 en alta definición. En esta ocasión va un paso más allá, debido a que el título puede ser disfrutado a 4K si somos poseedores de una Xbox One X. Como veis, un título que allá por donde pasa no deja indiferente a nadie, debido básicamente a su particular protagonista, la estética del propio título y sus mecánicas con el pincel celestial. Un juego diferente, para un público diferente, y que os comentamos en este análisis.

Los grandes contrastes entre los colores estarán muy presentes en Okami HD

La vida de un lobo guardían del mundo

Okami HD, el título firmado por Hideky Kamiya, no está hecho para todo el mundo. Como buen juego que recoge las raíces puras orientales, pide al usuario paciencia, tranquilidad y calma, y basta ver la introducción para darse cuenta de ello. Más de 15 minutos relatándonos los hechos dibujados en un pergamino, y donde nos introducen a Shiranui, el lobo blanco que manejaremos, guardián y encargado de mantener el orden en el reino de Nippon de los planes del dragón de ocho cabezas Orochi. Pese a la victoria 100 años atrás de nuestro protagonista, el mal vuelve a apoderarse del mundo, y esta vez con mucha peor pinta, por lo que Shiranui se verá forzado a volver a pedir ayuda a Amaterasu, que le concederá un anillo de poder con unas particularidades muy curiosas que comentaremos más adelante.

Podremos alimentar animales a cambio de oraciones para nuestro lobo.

Shiranui siempre va hecho un pincel

Shiranui será prácticamente la razón por la que disfrutemos el título. En pocas ocasiones hemos tenido el placer de manejar a un lobo blanco con las habilidades tan chulas que posee. La esencia animal estará presente, ya que podremos ladrar, excavar la tierra, morder, saltar con una agilidad pasmosa y derrotar a nuestros enemigos a base de bocados y empujones, pero una deidad como Shiranui no puede limitarse a eso. El poder divino bendecirá al lobo blanco con la posibilidad de usar el pincel celestial de muchas maneras posibles.

Respirando de nuevo las tradiciones japonesas, el pincel celestial será nuestra arma definitiva y el utensilio más indispensable para seguir abriéndonos camino por Nippon. A golpe de brocha podremos provocar cambios en el escenario, así como alterar el transcurso de los combates a nuestro favor. A medida que vayamos avanzando en la aventura, descubriremos nuevas técnicas hasta un total de treces distintas. Su poder, como he dicho, se transmitirá dentro y fuera de las batallas, y por ejemplo tenemos el Corte de Poder, que nos permitirá cortar rocas o talar árboles en los momentos de exploración, y que será de mucha ayuda en los combates para asestar golpes que rompan la defensa al enemigo. También obtendremos la Bomba Cereza, que la invocaremos dibujando una Q invertida con nuestro pincel y será muy útil para abrirnos camino o hacer daño a un conjunto de enemigos.

El pincel nos permitirá, por ejemplo, romper esta barricada.

No pasa nada si nos tiembla el pulso

Para poder dibujar con el pincel celestial, el tiempo se detendrá, teniendo el momento suficiente para realizar el trazo deseado. Muchas de estas pinceladas serán líneas rectas, punteados o círculos, de fácil ejecución pese a que no los hagamos de forma correcta (dibujar un circulo perfecto con el joystick no es tarea fácil). El mando no es la mejor manera para realizar estos trazados, pero no desentona mucho con el planteamiento que nos propone Okami HD. De hecho, la jugabilidad en sí no está nada mal para tratarse de un título proveniente del 2006, aunque hay un factor que no me ha gustado para nada, y son los continuos parones en la acción que dan paso a los diálogos. Rompiendo completamente los esquemas, sufriremos muchas pausas donde Issun, un pequeño insecto (que hará las veces de Navi en The Legend of Zelda: Ocarina of Time) nos hablará cada vez que visitemos una nueva zona, cada vez que ocurra algún hecho, cada vez que recojamos algo nuevo del suelo, cada vez que vayamos a iniciar un combate con alguna bestia nueva, cada vez que nos enfrentemos a un puzle, etc.  Bajo mi punto de vista resulta agobiante y no deja fluidez en la exploración, ni tan siquiera pensar lo que tenemos que hacer, él siempre irá un paso adelantado. Podrían haber implementado alguna opción de pedir ayuda cuando nosotros quisiéramos y no obligatoriamente como lo tienen estipulado. Como hemos dicho, más vale armaros de mucha paciencia y tranquilidad debido al “tempo” del título.

Hablando de Zelda, existen muchos símiles con la gloriosa saga de Nintendo. Hideky Kamiya ya ha expresado en más de una ocasión su amor por Zelda: A Link to the Past, y de alguna manera, parte del legado de ese título (junto con Ocarina of Time) está presente en Okami HD. Ya no sólo con el mini-asesor que nos acompaña, sino por la disposición del mundo por donde nos movemos, las aldeas y su gente con problemas a resolver, el uso de bombas para abrir nuevos caminos, recoger accesorios y realizar backtracking. Son mecánicas que ha día de hoy siguen funcionando, y dudo mucho que lleguen a caducar, al igual que su apartado artístico, del cual hablaremos a continuación.

Issun…te he cogido mucha manía.

Una paleta de colores soberbia

Los trazos de Okami HD no solo lo dará con su pincel celestial, sino que todo el juego se envuelve con esa expresión artística, atiborrada de colores y con resultados preciosos. No habrá zona que no nos deleite, llena de detalles y expresado de una forma muy acertada. El juego en Xbox One X rinde a 4K, y aunque notamos mejoría evidente, puede que sea el título que menos aproveche estas bondades, debido a la poca definición de los contornos que el juego trae “de serie”. Como todo está dibujado simulando ser un dibujo hecho a  pincel, algunos bordes (sobre todo de Shiranui) no están completamente definidos, alterándose constantemente, lo que provoca que no de la típica sensación de nitidez absoluta que un usuario puede buscar en este tipo de resoluciones altas. Tampoco han aumentado la tasa de frames, quedando relegadas a 30 frames por segundo, aunque bajo mi punto de vista esto no altera en absoluto la jugabilidad del juego.

Habrá acertijos como éste a lo largo de toda la aventura.

Be wolf, my friend

Os podéis hacer una idea de la banda sonora que nos acompañará en todo momento. Melodías japonesas, orientales, llenas de instrumentos de viento y cuerda tan típicos de las regiones niponas, que no hacen más que agrandar el buen trabajo y el mimo con el que Clover Studio y Capcom intentan inculcar su cultura al resto del planeta. Eso sí, agarraos que vienen curvas: el juego viene completamente en inglés, y es un título con muchos diálogos escritos que puede desembocar a un problema mayor para quienes no entiendan el idioma de Shakespeare. Las voces da un poco igual, ya que todos los personajes hablarán con ruidos guturales de la misma forma que hemos visto en Banjo-Kazooie o Yoka-Laylee.