Nuestro comportamiento en los videojuegos a lo largo de los años deja expuestas nuestras obsesiones y “psicopatías”

A lo largo de mi vida como “viciado” de los videojuegos, me he dado cuenta de que tengo ciertas manías a la hora de jugar que nunca haría en la vida real. Y seguro que no estoy solo; seguro que tú eres de esos/esas que piensa que saltando se llega antes al objetivo o recarga el arma pese a haber disparado una sola bala…”por si acaso”.

En la redacción hemos recopilado algunos de estos comportamientos que tenemos cuando cogemos el mando, así que ponte cómodo/cómoda y repasa en tu cabeza si nos dejamos algo. Como por ejemplo, el ritual de preparar todo el setup con bebidas incluídas (café en el caso de nuestro compañero Jesús), posición de la televisión/monitor, etc.

Jugador precavido vale por dos

Nuestro miedo a la muerte, a perder algo que podría sernos útil o perder nuestro progreso, nos hace realizar ciertos actos que no tienen apenas sentido. A la hora de afrontar el avance en un videojuego, en nuestra cabeza parecen activarse ciertas zonas que nos impulsan a actuar de forma compulsiva ante algo que aparentemente no tiene tanta importancia.

Una de estas manías, y probablemente la más realizada, es la de recargar el arma pese a haber disparado una sola bala y tener el cargador prácticamente lleno. “¿Y si necesito esa bala extra? Nunca he de quedarme sin balas en mi cargador“.

Una de las más absurdas obsesiones que casi todos hacemos, es guardar partida constantemente, y en ocasiones, hasta 2 y 3 veces en el mismo punto “por si se corrompe el archivo de guardado”. Todos sabemos lo que cuesta avanzar en una partida y lo frustrante que es no haber salvado el progreso o el miedo a perderlo.

Otra de estas recurrencias, es guardar absolutamente todo en baúles, almacenes o simplemente en el inventario por si nos hicieran falta más adelante. “¿Tirar esta llave totalmente inservible una vez usada en Resident Evil? ¿Y si me hace falta luego?“. O bien en juegos con mecánicas de looteo, nunca deshacerme de armas pese a que seguramente, encontraré una más poderosa en cuestión de minutos. Será cosa de nuestro apego por las cosas en nuestra vida real o bien una extraña variación del síndorome de diógenes.

manías en los videojuegos
Recarga por si acaso

“Ansia viva” a la hora de llenar nuestra Videojuegoteca e inventario

Hablando de síndrome de diógenes (digital en este caso), no sé si os pasa, pero por mi parte tiendo a comprar compulsivamente en las ofertas juegos que sé que no voy a jugar en este momento. “¿Y si luego no vuelve a bajar a este precio?“. También pasa con las novedades, que pese a no tener tiempo físico y saber que jugaremos más adelante, “tenemos que tenernos ya!”.

En cuanto al formato físico no hay mucha diferencia, pese a que intentemos darle el valor de lo realmente tangible en la vida real, llenar la estantería de títulos no es un comportamiento absurdo, ni mucho menos. Se puede decir que tiene un trasfondo coleccionista, pero hay algunos comportamientos extraños, como tener un juego precintado desde hace meses (e incluso años) en la estantería (No miro a nadie…). Algunos lo hacemos, sí.

Otra característica de este comportamiento, es acumular “basuraen nuestros inventarios. No porque nos hagan falta, sino porque nos gusta poseer cosas aparentemente inútiles para engrosar nuestra colección. Pese a que realmente están diseñados para intercambiar por algo que si es útil en el juego, o venderlos para obtener monedas o dinero para comprar cosas que realmente sí que nos hacen falta, ahí se quedan para la posteridad o bien “por si son útiles para alguna misión”.

Y no nos olvidemos nunca de esa clase única de jugadores y jugadoras como Sabrina, que por algún juego en concreto, en su caso (y en el mío) Tomb Raider, se convierten en caza-logros/trofeos que van siempre a por el 100% del juego. Coleccionables, logros raros, desafíos, todo vale para estos héroes que quieren sacar todo el jugo a un título, tal vez porque hace muchos años, cuando niños, no teníamos el acceso a tantos videojuegos como hoy en día, y los teníamos que aprovechar totalmente. Ella los llama, Cazadores del Arca perdida.

manías en los videojuegos
Estantería de nuestro compañero Mario Vadillo (un ejemplo a seguir)
Aqui tenemos todo el armamento de Ríos en Dark Souls 3. ¿Excesivo? Nunca

Todo el mundo sabe que saltando se llega antes

Como inútiles son ciertas acciones que realizamos mientras vamos camino a nuestro objetivo, porque en nuestra cabeza “sabemos” que así llegaremos antes o es más estiloso. Saltar mientras avanzamos es la más recurrentes, y nuestra compañera LoliOlé comenta “Saltar por que si, porque la vida lo vale y porque ir caminando es un absurdo que en el mundo del videojuego no puede tolerarse“.

Usar el dash o impulso es una “variante moderna” de esta conducta, y pese a saber perfectamente que es un ligero impulso y que después el personaje se ralentiza momentáneamente, nos da igual: “así se va más deprisa”. O rodar, porque cuantas más mecánicas alternativas a correr, pese a hacernos más lentos, son mejores opciones que ir caminando (en nuestras cabezas).

Quizás sea un modo de hacer el camino más ameno, sobre todo en los videojuegos de mundo abierto con enormes extensiones que recorrer, aunque quizás sea más bien una forma mejor de añadir diversión a los videojuegos en sí.

manías en los videojuegos
Rodando también se llega antes

Trata o los demás como te gustaría que te tratasen a tí…O mejor no

Una de las acciones más cuestionables a la hora de jugar, es maltratar a nuestros compañeros de equipo, saquear las casas de los NPCs y otras muchas cosas “a ver qué pasa…”. Confesadlo, quién no ha disparado a alguien de nuestro equipo a ver qué nos dice, o si hay una reacción poco común que nos añada algo a la experiencia. Uno de los más conocidos es matar al General Sheppard en el foso de prácticas, cuando iniciamos la campaña de Modern Warfare 2. Éste nos habla desde arriba junto a más militares y sabiendo que es uno de los malos, seguro que le disparásteis tras comenzar una nueva partida. El premio es el Logro o Trofeo “Paradoja Temporal”

Todos hacemos lo mismo cuando nos encontramos con “personajes no jugables”, ya que si nos invitan a su casa por alguna misión, en cuanto tenemos el control de nuestro personaje saqueamos sus posesiones si podemos y rompemos todos los objetos destruibles como cajas y muebles (“igual hay cosas de valor dentro”). El poco respeto que mostramos a estos inocentes personajes del juego es muy común y este comportamiento es sumamente preocupante ya que ésto nunca lo haríamos en la vida real. ¿O es que nos falta algo en la vida?

También es lo habitual robar o “tomar prestados” vehículos aunque tengamos al lado el nuestro, porque todos sabemos que es mejor reventar uno de estos que el nuestro. O bien experimentar con medios de transporte menos habituales, como tractores, bicicletas y otros muchos más. O aún peor, como “experimentar” con gadgets y NPCs o animales indefensos:

Aún podríamos hablar más sobre otras costumbres, como tener varios mandos y si bien algunos para jugar a títulos determinados, otros pueden ser intocables y simplemente tenerlos en exposición. Quizás estas manías son las más amables y dicen mucho de nosotros, como por ejemplo recorrer los límites de los mapas, poner a prueba las físicas, dejar la introducción del juego se reproduzca (Todos hemos visto en bucle la intro de Soul Blade en la Sony Playstation), rebuscar en todos los rincones de los menús, o expermientar de forma “enfermiza” con el modo foto.

Y vosotros, ¿tenéis alguna manía a la hora de jugar? Déjalo en la caja de comentarios y comparte tus manías con nosotros.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.