Con tientes de RPG, Final Star nos propone una lucha de guerrillas donde sacaremos todo nuestro arsenal a relucir si queremos vivir un día más.

No sé qué componente adictivo tendrán los juegos de naves que enganchan muchísimo pese a tener unas mecánicas bien sencillas pasen los años que pasen. Ya sea en scroll horizontal o en vertical, la cascada de disparos y balas junto con el frenetismo de ver tantos objetos en pantalla hacen que la intensidad del género  se mantenga perenne en todo momento. El estudio Dynamic Voltage Games sabe lo que nos gustan los shooters de esta índole, por lo que, sin reinventar un género que mantiene su esencia durante años, quiere aportar su granito de arena y lo hace con Final Star, una propuesta espacial que os detallamos a continuación.

Cuidado, puede ser la última vez que veas salir el Sol

Recogiendo la idea mas básica de shooters sobre naves, en Final Star controlaremos una de los tres vehículos iniciales en una misión suicida por recuperar y mantener con vida al último Sol que queda en el universo. No será tarea fácil, ya que el enemigo, la flota de Manakroid, nos superan en armamento y número, dejando muy mermadas nuestras fuerzas y teniendo que recurrir a las clásicas tácticas de guerrilla gracias a la ayuda de unos mercenarios espaciales. Un argumento que no cobra mucha mayor importancia de la que veis pero que sirve como hilo conductor a todo lo que nos ofrece el juego.

Gemini, Linx e Hydra serán los nombres clave de las tres naves espaciales que tendremos a nuestra disposición para realizar las incursiones al enemigo. Cada una de ellas tendrá sus puntos fuertes y débiles: una tiene mayor potencia de disparo, otra mayor velocidad y una tercera mantendrá un equilibrio entre todas sus estadísticas. Sea como sea, da igual cual escojamos ya que de todas formas tendremos que mejorar los atributos de nuestra nave gradualmente, y para ello no nos quedará otra que jugar misión tras misión. Aunque nos hubiese gustado ciertos cambios entre ellas, todas las naves comparten un mismo tipo de disparo que podemos alternar entre dos posiciones. Si alejamos los cañones del cuerpo de la nave, tendremos mas rango de disparo y podremos movernos mas rápido, pero la potencia de cada impacto se verá mermada. Por el contrario, si adaptamos ambos cañones delante nuestra, las ráfagas estarán más focalizadas haciendo verdadera “pupita” a los invasores enemigos, pero sacrificando maniobrabilidad y velocidad. Saber manejar ambas posiciones será vital en cualquiera de los tres vehículos, y aporta un factor estratégico que ya hemos podido experimentar en otros juegos del mismo género, pero que es de agradecer a día de hoy pese a sus mecánicas tan manidas.

¡A la rica chatarra!

El reclamo más original que puede ofrecer Final Star reside precisamente en la capacidad de mejora de las naves que pilotamos. Existen dos maneras separadas pero igual de importantes para hacer de nuestro vehículo una auténtica máquina de matar. Por un lado, al superar cada misión obtendremos una serie de potenciadores de daño, velocidad y tasa de disparo para nuestras aeronaves, por lo que se hace imprescindible completar el mayor número de niveles y de esa manera mejorar nuestras estadísticas. Por otro lado, cada enemigo deja una cantidad de chatarra y oro que podemos canjear a los mercenarios por nuevas armas, un aumento de vida o energía. Mecánicas que no nos engañemos, podrían extrapolarse al mercado de los dispositivos móviles por su política de mantenerte enganchado el mayor tiempo posible con las mismas fases, pero no llega a ser tan agresivo ni forzado. Eso sí, al principio será la peor parte, pero una vez superemos esos primeros estadíos del juego, todo será mucho mas gratificante.

Pese a que en todo momento Final Star hará uso de un scroll horizontal donde tendremos que ir del punto A al punto B, existen variables en las misiones que aportan cierta frescura pese a tratarse de lo mismo. Lo mas común serán las fases donde nos enfrentaremos a los rivales enemigos hasta plantarnos frente al final-boss de turno.  Existen otras modalidades, como las misiones donde escoltaremos a una nave aliada, luego otras donde tendremos que sobrevivir el mayor tienpo posible y mas casos con ligeras variaciones pero que en esencia siguen el mismo patrón predefinido. Una pena que pese al cambio de objetivos no notemos que estemos haciendo cosas distintas, y en muchas ocasiones la repetición puede abrumarnos. Eso sí, lo único que otorga otra pincelada completamente distinta es un mini-juego de puzles muy parecido al Puyo-Puyo donde tendremos que juntar piedras de distintos colores.

 

El Sol no hace que el 4K brille

Y hablando de repetición, podemos traspasar toda esa reiteración a su apartado gráfico y sonoro. Es cierto que existen varios mundos, cada uno con un entorno completamente distinto que nos transporta a desiertos, campos verdes y llenos de vida, o zonas mas lúgubres afectadas por el ataque de los Manakroid. Además tenemos que unir el factor del 4K, 60fps y HDR10 que alcanza el titulo en Xbox One X. Pero pese a esta información, el juego se siente vacío, y lo que es peor: genérico. Los enemigos no dicen nada, ya sean pequeños o grandes, las armas y potenciadores están tan vistos que no sorprenden, y la repetición de pantallas no ayuda a que Final Star resulte atractivo.

Mismas características podemos decir de su apartado sonoro. Es cierto que encontramos una diversidad de temas bastante acertado y que nos acompaña muy bien en los primeros compases de la aventura, pero al igual que sus mecánicas jugables, acaba cayendo todo en repetición. Puede que un juego con menos reiteraciones de fases, y con elementos en pantalla mas elaborados le habría sentado genial. Algo con lo que podemos romper la monotonía entre fases la encontramos con los diálogos entre personajes, que comentan el “estado” de la avanzadilla, aunque por desgracia voces y textos se encuentran completamente en inglés.

Conclusión

Final Star contiene las mecánicas clásicas de shooter de naves que tan buen resultado ofreció años atrás con el boom de este género. Actualmente para destacar con esta propuesta, cada producto necesita salirse de la tónica general y resaltar de alguna forma, pero lamentablemente el titulo de Dynamic Voltage Games no consigue ofrecer esos resultados. Aun así, y pese a la poca originalidad que aporta, seguramente sea del agrado de los jugadores acérrimos que busquen la esencia del shooter espacial con pequeñas pinceladas de innovación.

 

Final Star

6

Gráficos

6.0/10

Música

6.0/10

Jugabilidad

6.0/10

Duración

6.0/10

Pros

  • Rejugabilidad en sus fases
  • Sencillo de controlar, aunque exigente

Cons

  • Se hace repetitivo
  • Completamente en inglés
  • Demasiado conservador, pierde la gracia a las pocas horas.