Lo peor de lo peor sale a relucir en este listado de juegos muy malos que nos conseguimos en nuestras estanterías.

Volvemos al ruedo, y ésta vez nuestro listado es un poco más agrio, con un poco de vinagre y lágrimas porque desde la redacción nos detendremos a recordar esos juegos que nos parecieron terriblemente malos, que nos hicieron lanzar el disco por la ventana o desinstalar el juego de la consola y reflexionar en que pudimos haber gastado de mejor forma ese dinero que invertimos en tal aberración lúdica.

Esperemos no traeros malos recuerdos y si es así, escribid en los comentarios y permitidnos daros un abrazo y una palmada en la espalda en signo de solidaridad desde acá, porque también la pasamos mal. Sin más que deciros, dejamos que lean nuestra lista de juegos muy muy malos.

Para empezar nuestro compañero Harold ha venido cabreado desde su silla y nos ha contado su experiencia con Los Sims (Xbox).

Con el transcurso de los años los ports de videojuegos de PC a consolas ya no representan un gran problema, logrando los desarrollados que sin importar que estés jugando en un ordenador o una consola la experiencia de juego sea igual de agradable. Este logro que comento no sucedía con tanta frecuencia en la época de la Xbox Original, siendo un ejemplo la primer entrega de la popular franquicia Los Sims.

Mi primer contacto con esta serie fue precisamente con el primer título para la Xbox Original, el cual era bastante malo en su aspecto más importante, la jugabilidad. Posterior a mi accidentado primer encuentro con la franquicia, unos años más tarde pude disfrutar de la entrega original, solo que esta vez en PC y, siendo esta una experiencia completamente diferente, la cual resaltaba aún más las fallas que tenía la versión de Xbox. En su versión para consola el videojuego se sentía demasiado limitado, para hacer acciones sencillas que en PC tomarían dos clicks, en Xbox era necesario pasar por más menús y realizar más pasos, tornándose en una experiencia poco satisfactoria y que entretenía por pocas horas.

Termino comentando que en mi opinión el gran fallo de Los Sims para Xbox fue que toda la magia que en PC te atrapaba por horas (muchas más de las deseadas), en esta versión se pierde y no se transmite la sensación de controlar a tu Sim y las posibilidades infinitas que esto conlleva en la versión para ordenador.

Luego de que agarrar entre varios a Harold y sentarlo, Jorge ha tenido su turno y con una mirada de dolor nos cuenta sobre Superman: Man of Steel (Xbox).

Cuando compré mi primera Xbox, la sensación fue impresionante. La calidad que alcanzaban los nuevos títulos en la nueva consola de Microsoft fue más que sorprendente.

Uno de los super héroes de nuestra infancia, Superman, tenía una adaptación a los videojuegos en 3D desarrollado por Circus Freak y distribuido por Infogrames bajo el amparo de Atari.

Todo hacía presagiar que podríamos vestirnos del Hombre de Acero y surcar los cielos de Metrópolis para salvar la ciudad y puede que el mundo.

Nada más lejos de la realidad, pues lo que pretendía ser una auténtica aventura basada en el personaje de DC Comics, se convirtió en una especie de recadeo contra reloj constante, con controles toscos y manejo maleante.

Sin duda una oportunidad desaprovechada con un universo muy interesante, que hizo mella en el hype de muchos jugadores con este exclusivo de Xbox.

Mientras abrazamos al pobre Jorge, Miguel con una lágrima en su mejilla nos cuenta qué opina de Lococycle (Xbox One).

Cuando ponemos Lococycle por primera vez, nos encontramos con un título realmente bizarro, en el mejor de los casos. Lo más flagrante de todo es que el juego pertenece a un estudio conocido por otros bastante brillantes, como Comic Jumper y Splosion Man, que pudimos disfrutar en la sección Arcade de Xbox 360. Esta desarrolladora, Twisted Pixel Games, se propuso crear una de las mayores aberraciones de la historia de los videojuegos y lo consiguieron con Lococycle, justo cuando daba comienzo la andadura de Xbox One. Con gráficos aún peores que los de la anterior generación y una campaña compuesta por fases acción terriblemente ejecutadas, unida a una jugabilidad nefasta, consiguieron llevar a cabo al menos aquel dicho de “es divertido porque es pésimo”. Con unos valores de producción que daban risa y una sensación general de que el equipo de desarrollo había abandonado a mitad de camino su creación, el único propósito de Lococycle ahora mismo es ocupar un puesto en esta lista de abominaciones, de la que nunca debería salir.

Miguel se ha sentado mirando al piso y me parece que es el momento de que os cuente el dolor que siento por Ride to Hell: Retribution (Xbox 360).

El estudio británico Eutechnyx, que ha realizado una gran cantidad variada de juegos de carrera, se propuso recoger las piezas de un desarmado Ride to Hell cancelado en 2009 para volver ha construir un juego con eso. El resultado fue una infamia por todo lados, con una trama ridículamente simple y cliché, un apartado sonoro muy poco trabajado, con unos gráficos poco detallados que parecen de la Xbox original y con una jugabilidad que tiene mecánicas que funcionan bien pero termina volviéndola muy aburrida.

El combate es muy soso y usa Quick Time Event de muy mala forma para darle “dinamismo” ha algo que está muerto, y sin contar con los segmentos donde la moto es la protagonista y debemos correr en unas pistas tan poco reales, vacías y con enemigos muy fáciles que parece no querer hacernos mucho daño.

Se siente como hecho de mala gana, sin intenciones de hacerse algo de una calidad decente. No se puede esperar ninguna sorpresa de un juego que vaticina su propio puntaje en el logo del juego, donde un 1% es la señal de que sólo nos espera sufrimiento y lastima por el resultado final. Les recomiendo encarecidamente que no toquen este juego ni con un palo.

Dadme un momento para descansar, mis lagrimas no dejan de correr. Mientras tanto Albert nos contará sus desventuras con Iron Sky Invasion (Xbox 360).

En la trayectoria de todo redactor y analista del sector del videojuego siempre te encuentras de todo, y más si se trata de analizar videojuegos. En este sector existen títulos que son verdaderamente una virguería en todos los sentidos, pero también hay otros que por distintos motivos, los cuales no vienen al caso, no están a la altura. Y no solamente eso, sino que no cumplen en ninguno de los aspectos que presenta.

En este sentido, he analizado muchos juegos a lo largo de estos años y nunca he considerado que un videojuego fuera malo por su procedencia, presupuesto u opiniones acerca de él. Por esa misma razón, siempre pruebo los títulos antes de dar un veredicto, incluso los que realmente no dan la talla. Por esa regla de tres, también me han tocado comerme algunas propuestas que realmente se merecen esas malas críticas que reciben, porque no hay por dónde cogerlas. Aunque, quizás, esos casos los dejaría para títulos que realmente están rotos o que no tienen ni siquiera un rumbo de desarrollo claro.

Así pues, he intentado hacer memoria, y sí, he experimentado por suerte o por desgracia algún que otro juego malo. Sin embargo, no voy a caer en lo fácil o típico de ir a google y buscar los peores juegos de la historia, pues así siempre repetiríamos los mismos. No. En esta ocasión, y para este top, recupero uno de los pocos suspensos que he dado como analista (Iron Sky Invasion).

Iron Sky Invasion es un videojuego desarrollado por Reality Pump Studios y distribuido por TopWare Interactive y viene a adaptar de forma oficial la película alemana Iron Sky. En dicha adaptación, nos encontramos con una propuesta que aboga por la simulación espacial, dejándonos pilotar una considerable variedad de naves entre las cuales podemos destacar los zeppelines. Bien, lo cierto es que ni la película en la que se basa es buena, ni el videojuego, que se enmarca dentro de la estrategia con toques RPG, consigue un resultado mejor. Por ello, sería uno de los juegos que desde mi punto de vista recomendaría no tocar ni con un palo.

Luego del desahogo de Albert y de que ahora ya podrá dormir mejor en la noches, nuestro Antonio Sesé nos quiere hablar de Duke Nukem Forever (Xbox 360).

Duke Nukem Forever el juego del desarrollo infinito, no solo fue lo dilatado del propio desarrollo. Fue el tremendo desastre sin sentido en el que se convirtió el titulo. Un titulo que empezó a ponerse en linea de desarrollo en 1997 y vio la luz por fin en 2011, no podía deparar nada bueno, ya esto indicaba que debían haberlo dejado en las mesas de diseño, o en los discos duros de los equipos de las distintas manos por las que pasó, empezando por 3D Realms y acabando en Gearbox.

Un juego que quizá si hubiese salido a mitad de los 2000, no hubiese sido tan desastroso, pero salio en 2011 con una jugabilidad y un apartado técnico que eran de 2004, como mucho 2005, y no me arriesgo a pasar de esa fecha. Una historia mal contada, y que hace que ni los propios gags de humor que presenta el juego tengan al final la mínima gracia. No digo que no te pueda resultar, en algún momento, algo gracioso. Pero en conjunto estamos ante un producto infumable, que incluso cuando no le quedaban mas ideas abusa del mal gusto hasta cotas inimaginables.

Como punto positivo puede, que el mayor problema, esté en que los 14 años de madurez esperando el titulo, lo que hiciese que Duke dejase de ser un personaje molón para convertirse en un impresentable.

 

Mientras Antonio se devuelve a su estantería pensando en si bota o no el juego, Leandro nos cuenta porque Hour of Victory lo considera tan malo.

La exaltación de muchos por la llegada de la séptima generación de consolas en 2005 generó el desarrollo de grandes videojuegos tras su pronta salida. Ejemplo de ellos tenemos a títulos, que salieron casi de la mano con Xbox 360, como Gears of War 1 (2006), Dead Rising (2006), Call of Duty 3 (2006), Bioshock (2007), Halo 3 (2007), entre otros. Y quién también se sumó, y quiso tener la misma o mejor reputación en cuanto a la calidad de los títulos mencionados, fue Hour of Victory.

Desarrollado por la empresa estadounidense N-Fusion Interactive, Hour of Victory vió la luz en junio del 2007, siendo un exclusivo de Xbox 360, y con la premisa de imponer su estilo de shooter ambientado en la Segunda Guerra Mundial. La verdad que el juego prometía, y más si tenemos en cuenta que los developers utilizaron el mismo motor gráfico (Unreal Engine 3.0) que se usó en las grandes entregas como Gear of War y Bioshock. Sin embargo todo fue una gran decepción y el resultado final fue pésimo. Gráficos que no estaban a la altura de la pasada generación, escasez de armas para utilizar durante los modos de juegos, una IA enemiga que vivía con delay y no reaccionaba a nuestros ataques, demasiados bugs que generaba una normalidad ver tanques flotando, soldados que volaban y traspasaban las paredes, aunque debo admitir que su banda sonora no fue mala.

Obviamente la ola de críticas no se hizo esperar y producto de ello fue que Hour of Victory recibió premios como “Peor juego del año 2007” por parte del Sitio Web GameSpot, y también de la Revista Oficial de Xbox bajo la nómina de “Peor calificación del año”. Sin dudas un título que pasó por más pena que por gloria.

Por último nuestro amigo Mario, enternecido por tantos corazones rotos, nos cuenta que le pareció jugar 2Dark (Xbox One).

Puede que a muchos sorprenda ver este juego por aquí, más que nada por la relevancia de donde procede, ya que es idea de Frédérick Raynal, desarrollador de clásicos como Alone in the Dark, y por su propuesta con la vuelta a su género como es el Survival Horror. Al final resultó que el título daba miedo…pero por sus controles adaptados al mando. Le elección de objetos por menús con el pad, empañado aun más por la condición de que tenía que ser a tiempo real, muchas veces nos dejaba vendidos frente al enemigo, teniendo que repetir toda la fase, conviertiéndo el producto más bien en un “prueba y error” antes que en un juego de miedo. Pese a que empezaba bien, con ese terrorífico contexto de tener que rescatar a nuestros niños secuestrados, al final la propuesta se quedó en un indie del montón tirando hacia abajo por su mal planteamiento y ejecución.