Analizo superficiamente el trabajo Lucas Arts en una de sus obras más celebres como estudio, Kinect: Star Wars.

Éste artículo es una opinión en tono de sátira elaborada por mi persona sobre Kinect: Star Wars. La redacción levantó los hombros cuando les comenté mi artículo de modo que no cuento con su apoyo. Opiniones e insultos en la caja de comentarios. PS: Mi madre no es culpable de esto.

Era 2012 y Microsoft lanzaba como uno de sus grandes juegos para Kinect, su artefacto revolucionario, una joya que fue infravalorada, injustamente incomprendida, que ahora sólo se usa como posa vasos en algunas casa.

El juego nos ponía (principalmente) en la piel (o en los movimientos) de un joven padawan que se entrena para dominar el arte de la Fuerza. A través de nuestro Kinect podíamos hacer que nuestro personaje se “moviera cuando le ordenamos” y cumplir los objetivos que no propone nuestro maestro Jedi.

A pesar de las comillas y las risas que pueda generar, no es hasta ahora que logro entender el verdadero significado de tal descontrol en los miembros de los personajes: es muy difícil controlar la fuerza y mantener coherentes nuestros movimientos más básicos.

Es así, los desarrolladores se devoraron todo el (ya fallecido) universo extendido de Star Wars en la búsqueda de comprender cómo funciona la Fuerza y en cuál es la mejor manera de transmitirlo. Sino, ¿por qué razón nuestros movimientos casi nunca son tomados por el juego? Los desarrolladores lo planearon de esa forma, para garantizar el realismo. Por esta misma razón, al estar dos personas (o más) en el rango de visión del Kinect, el personaje que controlamos realiza movimientos aparentemente incoherentes: porque sólo una mente estable, sin dualidad, puede usar la fuerza. Está clarísimo.

“Estos programadores sí que piensan en todo”.

Y algunos me dirán en los comentarios: “¿Qué hay de Han Solo bailando?“. Descuida, éste detalle también está cubierto pero, en este caso fue obra de los guionistas.

“Piensan en todo”.

Los guionistas a partir de lo investigado en el universo extendido (QEPD), los guiones y las escenas eliminadas de las películas, han profundizado en la psique de Han Solo, han podido determinar qué género musical bailaba el cazarecompensas en las tugurios más recónditos de la galaxia: Pop Teenager.

Otro elemento que seguramente fue pensado por los desarrolladores y los guionistas, es la duración del título. Los jedi viven en constante meditación y control emocional, sus vidas suelen ser calmadas. En el título, la duración (9 horas siendo completista) y la cantidad de tareas que realizas son inversamente proporcionales a la forma de vida de los jedi. Al haber un claro contraste, esto sólo indica la inclinación moral de los desarrolladores a los que claramente podemos ver del lado oscuro de la fuerza.

Porqué además de demostrar lo difícil que es manejar la fuerza, también intentan evangelizar a los jugadores al camino de los sith, al que ellos piensan es el mejor bando a elegir.

Podría seguir deconstruyendo esta obra injustamente atacada, pero los pensamientos que expongo deben ser suficientes para hacer reflexionar a los medios y a los críticos a cambiar las notas y opiniones y, por otro lado, a los jugadores que se agrupen y vayan a su videotienda de confianza a comprar todas las copias disponibles de lo que es el juego de Star Wars más fiel al canon: Kinect: Star Wars.