El lanzamiento reciente de Ghostbusters: The Videogame Remastered debería haber sido algo que llamase rápidamente la atención de muchos fans de la clásica saga de películas. Pese a que hemos tenido bastantes títulos de nivel lanzados en octubre y noviembre, un juego basado en los Cazafantasmas debería llamar la atención de muchos jugadores de diversa índole, incluido aquellos que originalmente lo disfrutaron durante la generación de Xbox 360. Para nosotros, el juego es una experiencia totalmente nostálgica, aunque este sólo tenga unos diez años desde que fue lanzado.

De principio a fin, Ghostbusters: The Videogame Remastered es claramente un producto de finales de los años 2000. Es lineal, hace que el jugador no tenga un papel importante y no confía en ellos para realizar pequeñas acciones como por ejemplo abrir puertas. También, es ciertamente creativo y original en algunos elementos. Capturar/derrotar a los fantasmas varía entre cada tipo de fantasma y el acto de meterlos en la mítica trampa sigue siendo único, incluso diez años más tarde. Incluso hay un sistema que lleva un registro de la cantidad de daños materiales colaterales que se producen durante el proceso de captura de fantasmas, algo que no se ha visto en muchos juegos.

Ghostbusters

La suma de todo esto es un juego satisfactorio para el jugador, pero que da la sensación de que podía haber sido mucho más. No es tan largo y no es impresionante en términos visuales, pero aún así ofrece una experiencia encantadora y memorable. En otras palabras, es algo que casi nunca se ve fuera del espacio indie hoy en día. Los grandes editores como Activision, EA y Ubisoft han dejado de invertir en títulos de presupuesto medio-bajo como éste; la razón es, por supuesto, el dinero.

Los juegos con presupuestos modestos tienden a generar un rendimiento igualmente modesto y eso no es suficiente para las grandes editoras de hoy en día. Las empresas grandes requieren ganancias grandes si quieren seguir creciendo y complacer a los inversores, por lo que no es de extrañar que sólo estén interesados en producir juegos de enormes presupuestos capaces de producir un rendimiento constante. Activision y los otros grandes editores son más grandes ahora de lo que nunca antes han sido, así que definitivamente se podría argumentar que este camino es bueno para los negocios. Sin embargo, esas ganancias comerciales han afectado a otros aspectos, sobre todo en términos de calidad; solo hay que echar un vistazo a juegos como Call of Duty: Black Ops 4 y Ghost Recon: Breakpoint para darse cuenta de ello.

Es en medio de esto cuando Ghostbuster: The VideoGame Remastered ha sido lanzado a la luz. Es una experiencia simple e irregular de una era en gran parte pasada en el negocio de los juegos. Los editores ya tenían hambre de mega-éxitos como Call of Duty y Guitar Hero, pero estos siempre han tenido hambre de más. Los juegos AA como éste todavía perviven gracias a los esfuerzos de editores como Focus Home Interactive y Devolver Digital, pero sigue siendo una tipología cada vez más rara de ver y eso es una lástima para el que escribe esto.

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