Generation Zero nos hace explorar una Suecia ambientada en los años 80 con algún que otro altibajo

Generation Zero es la nueva IP que está desarrollando Avalanche Studios, creadores de sagas como Just Cause sin ir más lejos. En este nuevo juego ponen a punto su motor gráfico Apex Engine capaz de ofrecer grandes mapeados con mucho detalle por los que perdernos durante horas, que es algo que se les da muy bien la verdad.

Este fin de semana pasado pudimos disfrutar de nada menos que tres días de beta cerrada para poder probar a fondo Generation Zero y sacarle el máximo partido a su mundo post-apocalíptico plagado de “roboces”. Me gustaría empezar por algo que a mi me llamó mucho la atención ya desde su primer tráiler; la ambientación tan bien conseguida que nos ubica en una Suecia de los ’80 tomada por unas inteligencias artificiales que han logrado dominarlo todo,  consiguiendo que la raza humana quede al borde de la extinción. En esta beta cerrada de Generation Zero pudimos jugar en una parte del mapa que nos situaba en una isla, un lugar que a pesar de parecer pequeño nos llevo varias horas recorrerlo. El resto del mapa era inaccesible como restricción de la propia beta pero con la isla nos sobraba extensión para explorar. Algo interesante que a algunos puede “chirriarle” un poco es el granulado que presenta en el apartado gráfico que le aporta ese toque antiguo como de televisor viejo. Esto combinado con los detalles que ofrece el juego como dentro de las estancias hacen que el apartado visual nos envuelva en absoluto, convirtiendo a Generation Zero en una experiencia ochentera que entra muy bien por los ojos.

A pesar de no ser un portento gráfico hace sus filigranas con los efectos de luz. La ambientación está muy cuidada

Hay que decir que gráficamente no es algo muy puntero pero que cumple de sobra con lo que se propone y es que, cuando nos encontramos caminando por la montaña en plena noche con una tormenta del copón sobre nuestras cabezas, nos damos cuenta de que tanto el apartado gráfico como el sonoro de Generation Zero hacen sus labores muy bien y nos meten de lleno en el papel de un superviviente en una época convulsa donde la humanidad está dando sus últimos coletazos de vida. El editor de personajes nos permite elegir entre varios modelos y personalizarlos con un puñado de peinados y ropas pero no tiene importancia por que, durante nuestras partidas, a parte de encontrar armas, accesorios o municiones también encontraremos partes de personalización como chupas de cuero, gafas de sol o unos peinados con cardados, todo lore de los ’80.

La clase que llevaba yo queda patente en tan peculiar estampa

La exploración en Generation Zero es algo muy importante pero también es algo en lo que falla estrepitosamente y es que, aunque vagando por las carreteras y montañas nos podemos encontrar con vehículos en los que rebuscar, a la hora de entrar en las casas es donde más falla. No me puedes proponer una experiencia inmersiva de exploración y “looteo” en la que prácticamente todas las casas sean calcadas las unas de las otras, con la única diferencia de cambiar los assets de sitio o mover un cuarto a otro lado. Me da mucha rabia que en algunos aspectos esté muy cuidado y en este sea tan flojo, haciendo que la exploración y el “taquilleo” en las casas y granjas sea algo aburrido. Más variedad le vendría bien y quizás me esté precipitando ya que, al ser una Beta, puede que solo quieran mostrar una pequeña parte. El mapa de Generation Zero tiene pinta de ser descomunal. En esta beta solo se podía jugar en la isla colocada al sur del mapa pero viendo su extensión y la de curiosidades y zonas que esconde, podemos decir que el juego tendrá mucho que mostrarnos en su totalidad. Una gran pega es que no tengamos vehículos para desplazarnos por el mapa.

La isla a la que nos daba acceso la Beta cerrada nos podría llevar recorrerla varias horas

En Generation Zero nos encontramos con un juego en el que organizar nuestro inventario será primordial ya que tendrémos una capacidad limitada y muchas veces nos veremos obligados a tirar algo para poder conseguir esa mira o esas balas especiales que tanta “pupa” hacen a nuestros adversarios robóticos. La navegación por el inventario puede llegar a ser algo tortuosa al principio pero también suponemos que sea cosa de la beta cerrada y que el feedback enviado por los jugadores ayude a mejorarlo en este aspecto. Podemos equiparnos con tres armas y cuatro objetos para usarlos siempre que queramos pulsando los botones del D-pad. Por otra parte, el control en el juego en si resulta intuitivo y sigue las mecánicas de cualquier shooter en primera persona de hoy en día.

Los cambios climatológicos le dan un toque muy realista al juego y no es difícil que nos pille una noche lluviosa en medio de una emboscada

Pasando a las misiones de Generation Zero no hay mucho que decir. Aquí han hecho daño al no presentar a ni un solo NPC sobre la faz de la tierra. En el juego no nos encontramos a ningún personaje con el que hablar y todo se basa en descubrir por que el cazador no está en su coche por ejemplo. Es una lástima por que el juego si que daría para mucho más con una narrativa bien utilizada. Quizás en la versión final si que tengamos algo interesante que ver en este aspecto pero de momento nos hemos quedado con las ganas. Algo muy interesante y positivo de Generation Zero es que podemos jugar tanto en solitario como en multijugador con hasta tres amigos pero manteniendo todo lo que consigamos en el otro modo. Así que si por la mañana os apetece seguir con la historia por vuestra cuenta pero por la noche queréis ir con vuestros colegas de expedición no os preocupéis ya que todo el progreso se guarda y se puede usar en cualquiera de los dos modos.

Generation Zero pretende llegar a nuestras manos en algún momento de 2019 al precio reducido de 39,99€, algo que ayudaría claramente ha conseguir mejores ventas. No es mal juego pero quizás les convendría limar algunas asperezas que lo pueden llegar a convertir en un juego del montón si no se vigilan como es debido. Por mi parte tengo aún más ganas de tenerlo y disfrutarlo con los colegas. ¿Te apuntas a descubrir que le ha pasado a la humanidad?.