Continuamos con el serial de la saga Fable, repasando en esta ocasión la segunda entrega.

De todas las exclusivas desarrolladas por los estudios de Microsoft, ninguna otra serie necesita un resurgimiento como la saga Fable. Ambientada en la rica y bella tierra de Albion, Fable es uno de esos títulos que llenó el vacío de los juegos de rol en la primera Xbox, una plataforma que, recordemos, en esa época era más conocida por ser LA consola de los shooters con juegos como Halo, Half Life o Call of Duty. Más que ninguna otra licencia, Fable ha conseguido combinar la aventura de fantasía con la progresión de una historia basada en decisiones que contaban con una tremenda identidad cohesiva. Lionhead Studios, con el amado y odiado Peter Molyneaux a la cabeza, fueron los principales responsables de la franquicia Fable. Ambos son considerados elementos fundamentales del éxito de la serie y, por desgracia, también de su caída.

Desde la tan comentada tercera entrega, los fans no han podido volver de aventura por las vastas tierras de Albion. Debido a errores creativos y problemas fiscales, Lionhead Studios sacó a la luz y condenó a su propia serie a la oscuridad. Pero a pesar de la mala gestión de la empresa, Fable sigue siendo la cúspide de lo que un exclusivo debe ser y su ausencia en Xbox One ha sido tremendamente notoria. Con numerosos rumores sobre el resurgimiento de la saga próximamente (con Playground Studio a la cabeza), hoy vamos a continuar con el repaso uno a uno todos los títulos de la serie y qué es lo que hizo que ser convirtiera en un auténtico fenómeno para los fans. Si no leísteis el reportaje de la semana pasada os recomendamos empezar por ahí (pincha aquí para leerlo). Sin más dilación, dentro de reportaje.

Fable II (Xbox 360, 2008)

La secuela de Fable de Lionhead Studios demostró ser un auténtico as en su mazo de cartas. Centrándose todavía más en el desarrollo de nuestro personaje, las relaciones y la toma de decisiones en función de la vida que llevemos en el juego, Fable II personificaba la insistencia de su desarrollador en ampliar los límites ya establecidos por su predecesor. A diferencia de la primera entrega de la franquicia, Fable II permitía a los jugadores casarse, tener propiedades, tener trabajos y jugar con otros jugadores de forma cooperativa utilizando las funciones online de la Xbox 360 con el fantástico servicio de Xbox Live. El jugador no solo podía crear una familia, sino que también podía tener un compañero de viaje en forma de perro que permitía al protagonista, por ejemplo, encontrar tesoros escondidos esparcidos por todo el paisaje de Albion. En esta ocasión, la riqueza no se adquiría únicamente a través del combate sino del trabajo. Por ejemplo, tu personaje puede convertirse en herrero o unirse a un gremio para ganar dinero, en lugar de la habitual forma de hacerlo a través de interminables oleadas de enemigos que dejan caer sus pertenencias, como en otros juegos de rol.

Molyneaux y su equipo tomaron la brillante decisión de no repetir los mismos elementos del juego original y así ayudaron a darle un toque aún más realista al género de rol. El surrealismo y la fantasía de la primera entrega se acabaron con Fable II, dando paso a un nuevo híbrido de aventura realista. Los jugadores podían creerse que estaban de verdad en un mundo orgánico que respiraba y vivía. Albion evolucionó ahora hacia una era que se asemejaba al colonialismo europeo. Las ballestas dieron paso a los mosquetes y las magias dieron paso a las espadas del siglo XVII. Tales cambios en el mundo del juego hicieron que los jugadores sintieran que el tiempo había pasado a través de los siglos. El paso del tiempo trajo un verdadero cambio a la cultura de Albion y con este cambio llegaron las nuevas tecnologías.

Esta entrega tiene lugar unos 500 años después de los acontecimientos del primer juego y cada rincón de Albion ha cambiado a lo largo de esos cinco siglos. Pero a diferencia de su antecesor, Fable II pone más énfasis en la progresión de la historia que en la bastante criticada narrativa lineal de la entrega anterior. Aquí, el progreso de la historia se basa en la finalización de nuestra búsqueda más que en el desarrollo de subtramas. Mientras que la trama es más intrincada y profunda, Fable II también tenía algunos agujeros en su historia que hizo que esta entrega también fuera criticada de ese aspecto.

El mundo de Albion es ahora mucho más amplio, aunque muchos de los lugares utilizados en el primer juego estaban muy cambiados debido a los eventos que han tenido lugar a lo largo de los siglos. Junto a esto, a través de DLCs se fue ampliando el acceso a muchos puntos del mapeado, cosa que no hizo mucha gracia a los jugadores.

Nuestra aventura comienza en Bowerstone con nuestro protagonista siendo convocado a la mansión de Lord Lucien para una reunión. Allí, dependiendo de si eliges un protagonista masculino o femenino, Lucien te mostrará tu linaje heroico y las razones por las que sobreviviste a un terrible suceso conocido como “La Caída”. Durante este encuentro con el Lord, se pide a tu personaje que realice un ritual mágico que convoca a los héroes de las leyendas. Durante esta convocatoria, tu personaje es asesinado por Lucien y llevado al reino de los espíritus. Desde este punto, la trama te lleva a la infancia, donde el protagonista se verá obligado a evitar su futuro asesinato a manos de Lord Lucien y a derribar su maligna torre de invocación conocida como “Spire”, que le otorga un poder ilimitado. Así comienza el viaje de nuestro héroe y, a medida que se desarrollan la trama, nuestro personaje elegirá otra vez a través de sus acciones si seguir un camino heroico o malvado en el mundo de Albion.

Aunque la trama está llena de clichés para el género de los juegos de rol, la brillantez de Fable II radica en las elecciones de diseño de su desarrollador que dieron a cada juego una experiencia novedosa. Las opciones que podía tomar nuestro personaje eran ahora el punto clave de Fable II. Como dijimos al principio, nuestro personaje ahora podía casarse para tener hijos e incluso contraer matrimonio con otro personaje del mismo sexo, lo que en su momento fue algo inaudito en un videojuego.

Esta segunda entrega de la serie llevó aún más lejos los límites de lo que el medio visual podía lograr. La capacidad de elegir tu propia aventura es sin duda el punto de partida que lo diferenciaba en su momento de otros RPGs. El hecho de que pudiéramos opinar sobre cualquier cosa, desde con quién te casas, hasta la raza de perro que criarás como compañero de viaje, es lo que hace que esta segunda entrega sea un título tan destacado. Nada antes se había acercado siquiera a la gran variedad de opciones que Lionhead Studios implementó con su sucesor. Con los jugadores pudiendo eligir su propio género, una gran parte de la base de fans femenina, que hasta entonces había sido ignorada, ganó representación dentro de la industria. Progreso, imaginación, cambio, evolución, todos estos factores jugaron un papel fundamental para llevar a la serie en una dirección todavía más profunda. Por desgracia todos estos logros y novedades que se presentaron en esta entrega no fueron llevados al siguiente nivel con la tercera entrega, pero eso es otra historia que podréis leer la semana que viene.

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