Comenzamos un nuevo serial donde os contaremos qué hizo grande a la saga Fable y además repasaremos uno a uno todos sus títulos.

De todas las exclusivas desarrolladas por los estudios de Microsoft, ninguna otra serie necesita un resurgimiento como la saga Fable. Ambientada en la rica y bella tierra de Albion, Fable es uno de esos títulos que llenó el vacío de los juegos de rol en la primera Xbox, una plataforma que, recordemos, en esa época era más conocida por ser LA consola de los shooters con juegos como Halo, Half Life o Call of Duty. Más que ninguna otra licencia, Fable ha conseguido combinar la aventura de fantasía con la progresión de una historia basada en decisiones que contaban con una tremenda identidad cohesiva. Lionhead Studios, con el amado y odiado Peter Molyneaux a la cabeza, fueron los principales responsables de la franquicia Fable. Ambos son considerados elementos fundamentales del éxito de la serie y, por desgracia, también de su caída.

Desde la tan comentada tercera entrega, los fans no han podido volver de aventura por las vastas tierras de Albion. Debido a errores creativos y problemas fiscales, Lionhead Studios sacó a la luz y condenó a su propia serie a la oscuridad. Pero a pesar de la mala gestión de la empresa, Fable sigue siendo la cúspide de lo que un exclusivo debe ser y su ausencia en Xbox One ha sido tremendamente notoria. Con numerosos rumores sobre el resurgimiento de la saga próximamente (con Playground Studio a la cabeza), hoy vamos a comenzar a comentar uno a uno todos los títulos de la serie y qué es lo que hizo que ser convirtiera en un auténtico fenómeno para los fans. Hoy empezaremos por la primera entrega y muy pronto tendréis la siguiente.

Fable (Xbox, 2004)

La primera entrega de Fable representó un hito para la Xbox original en 2004. Si no hubieran dado este tremendo salto creativo, parece que Microsoft habría seguido siendo una compañía atrincherada en el machacamiento de botones sin sentido de muchos shooters en primera persona de la época y los juegos de deportes que, mirándolo en retrospectiva, habrían estropeado totalmente su evolución. Ambientado en el mundo Albion, Fable comienza con el asesinato de la familia de un joven por unos bandidos después de que asaltaran el pequeño y encantador pueblo de Oakvalle. Durante el ataque de los bandidos, el joven, que finalmente se convierte en el protagonista del juego, es rescatado por un personaje llamado Maze, quien continúa entrenando a este joven para que se convierta en el próximo héroe de Albion. Así comienza el viaje del protagonista desde los ojos de un niño indefenso hasta convertirse en un auténtico héroe hecho y derecho. Mientras que el primer arco de la historia es bastante simple y su premisa insípida (algo que puede echar para atrás a más de uno), el juego avanza hacia una experiencia mucho más profunda, una que puede convertir a un jugador en un héroe o en un villano en el mundo de Albion.

El juego se desarrolla desde una perspectiva en tercera persona, con nuestro héroe interactuando con diferentes personajes y lugares dispersos por la tierra de Albion. Conocido simplemente como el “Héroe de Oakvalle”, los jugadores pueden mejorar sus puntos de habilidad, completar misiones secundarias, casarse o comprar nuevas armas a varios comerciantes. Utilizando principalmente armas de combate cuerpo a cuerpo y ballestas, la época a la que este primer título de Fable se asemeja es a la de un paisaje europeo medieval. Pero el factor clave que hacía único a Fable era la disyuntiva entre personajes buenos y malos. Como ya se ha dicho, en base a ciertas acciones y decisiones que el jugador tomaba, el protagonista puede asumir el papel de héroe o villano de Albion. Por ejemplo, si se decide matar o robar a alguien en el juego, el protagonista comienza a acumular puntos inclinándolo más hacia un rasgo maligno, muy similar al lado oscuro de la fuerza que vimos en el magnífico Star Wars: Caballeros de la Antigua República.

Tales decisiones no sólo cambiaban la forma en que los demás perciben a tu personaje, sino que también cambian la apariencia física y los poderes de nuestro personaje. Los ojos se tornarán rojos cual demonio, del cráneo pueden aparecer cuernos, y la piel palidece hasta parecerse a la de un cadáver. Tales motivos visuales dieron crédito al énfasis del desarrollador en la moralidad como la fuerza que guía detrás de la progresión de la historia de Fable. Con cada acción el jugador hace que la historia se impulse cada vez más hacia nuevas direcciones. Consecuencias y subtramas se convirtieron en el punto central de esta nueva franquicia de juegos de rol, a diferencia de otras series de juegos de rol de la época cuya exposición se desarrolló en una progresión lineal.

El planteamiento de este título era sin duda alguna una brillante decisión tomada por un estudio en la cima de su destreza creativa. Peter Molyneaux, el creador de Lionhead Studios, ha dejado constancia de su deseo de ofrecer a los jugadores una experiencia de juego de rol que fuera como una buena novela de fantasía. Fable cumplió en este punto, ya que el mundo de Albion se palpaba a la vez real y de fantasía por su marcada estética visual.

Fable recibió críticas positivas en todo el mundo durante su lanzamiento inicial y ayudó a poner a la Xbox original en el mapa como una consola capaz de contentar también a la base de fans de los juegos de rol. Molyneaux incluso utilizó al famoso y oscarizado compositor musical Danny Elfman, conocido por trabajar en series como Los Simpson o películas como Spider-Man, para crear el tema principal de Fable. Elfman incorporó un componente orquestal que dio al juego un tono aún más épico y que realzaba el rico paisaje de fantasía del producto. El resto de la fantástica banda sonora la realizó el compositor Russell Shawn. En todas sus largas extensiones de bosques profundos y zonas nevadas del norte, la banda sonora de Shawn se adaptaba de maravilla con cada cambio ambiental.

Con todo esto, Fable acabó vendiendo más de un millón y medio de copias en todo el mundo y fue la penúltima gran exclusiva para Xbox antes de la salida de Xbox 360, detrás de las series Halo y la mencionada Caballeros de la Antigua República. Algo más tarde, el juego llegó también a PC en una versión mejorada del mismo titulada Fable: The Lost Chapters, lanzado en 2005. Esta versión extendida incluía todos los contenidos descargables del juego original, además de nuevas armas y mapas.

Tal éxito supuso esta primera entrega de Fable que marcó la tendencia de re-lanzar juegos antiguos con todo el contenido descargable disponible, en lo que hoy se conoce como Edición del Juego del Año. En 2014 se lanzaría para Xbox 360 Fable Anniversary, que era una suerte de remaster del juego original y que suponía un lavado gráfico más que notorio. Sin embargo, el nombre de Fable no terminaría con la culminación del primer juego y una secuela le siguió poco después, esta vez en un sistema diferente. Pero eso, es otra historia que podréis leer próximamente. 

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