Carrion te hace sentir como monstruo fuera de laboratorio.

Todos queremos a Ripley pero de seguro también habrá quien haya deseado ponerse en la piel del Xenomorfo, pero que nadie me mire a mí y es que quién querría ser una criatura tan horrorosa. La particular forma que tiene Devolver Digital de presentar sus próximos lanzamientos permitió a Carrion, lo nuevo de Phobia Game Studio tener un hueco durante su conferencia del E3 de 2019 y el más reciente Devolver Direct junto al mismísimo Phil Spencer. En todas sus apariciones el videojuego o mejor dicho, su particular protagonista, consiguieron el objetivo de generarme bastante desagrado, cosa que no digo en un buen sentido, y es que una vez más, no me niego a eso de ser el malo pero es que cuando se es tan feo…

Primer día de monstruo.

Todo monstruo tiene su corazoncito.

Tras echar unas cuantas horas de juego a Carrion debo decir que mis primeras impresiones se han quedado en un vago recuerdo y es que desde el minuto uno su cuidado diseño de niveles y un control bastante pulido enganchan bastante. En muchas aventuras solemos empezar como un don nadie que poco a poco va ganando poder para convertirse en una máquina de matar y que a través de las mecánicas de juego motivan cada vez más a jugar, Carrion no escapa de estas convenciones pero se permite hacer un ligero ajuste pue muy pronto se nos enseñará que no siempre basta con ser el más grandes, también tendremos que ser los más inteligentes… aunque ser más grandes nunca sentará mal.

En la parte superior de la pantalla se encuentra nuestra barra de salud y a los lados las diferentes habilidades de las que podemos hacer uso dependiendo del tamaño que tengamos, a Carrion le sobra cualquier otro añadido y deja por fuera mapa, árbol de habilidades u otros elementos que pudiesen desconectarnos del estar controlando a la criatura. Es tan gratificante controlar al monstruo que tiene que ser un delito no utilizar el gran poder que se nos ha dado para acabar con cuanto enemigo se atraviese en nuestro camino y es que Carrion no pretende que empaticemos con la criatura amorfa sino que nos convirtamos en ella, y vaya que lo consigue.

Solo se hace uso de textos en pantalla para indicarnos el uso de alguna habilidad o el botón que sirve para interactuar con algún elemento para dejar el resto de información en el escenario, desde luces verdes de “exit” que indican el camino a seguir o sutiles pistas junto a lugares en los que tendremos que realizar una determinada acción para avanzar, si de graduarse con honores se trata es que Carrion siempre nos hará sentir los más listos de la clase.

Los laberínticos pasillos de cada nivel, que por cierto se diferencian bastante unos de otros, contienen tres elementos muy importantes, el primero son los puntos de guardado que también servirán de centro de abastecimiento para recuperar biomasa, el segundo son bóvedas que conectan los niveles y que en función de lo avanzado que vayamos en la aventura nos pedirá un determinado número de puntos en los cuales interactuar para poder abrirlas, y el tercero son unas cápsulas que nuestra criatura romperá para obtener nuevas habilidades. Desde una extensión a nuestro cuerpo para alcanzar interruptores, un golpe fuerte para abrirnos paso por lugares a los que de otra forma no podríamos llegar o el hacernos invisibles, descubrir cada habilidad da un giro al cómo afrontamos las situaciones y anima a probar nuevas formas al momento de acabar con nuestros enemigos así como también ir atrás y acceder a lugares que antes no podíamos alcanzar.

Que nadie crea que esto es La malvada criatura en el país de las maravillas, y es que en nuestro intento por abrirnos paso entre nivel y nivel nos estarán esperando enemigos que poco a poco irán poniendo las cosas más difíciles, esto dará paso a que por ejemplo nos veamos en la obligación de reducir nuestra biomasa para perder habilidades a cambio de una mayor agilidad, o caso contrario hacernos más fuertes para encarar enemigos más poderosos. Diría que lo único que juega en contra de todo lo que hay por hacer y descubrir en cada nivel de estas gigantescas instalaciones es el hecho de que si no estamos muy atentos de la ruta que seguimos puede que demos varias vueltas por un mismo lugar sin saber claramente cuál es el camino a seguir, lo que por suerte no es demasiado molesto gracias a que ningún tiempo de carga dura más de 1 o 2 segundos.

Entra cuchillo, salen las tripas.

Carrion supone el segundo lanzamiento de Phobia Game Studio y si lo comparamos con su obra anterior, Butcher, vemos como su estética y planteamiento cargado de violencia se repiten en su nuevo videojuego pero esta vez con un apartado visual muchísimo más cuidado, al punto de que es una gozada descubrir cada nueva localización, esto junto a unas mecánicas de juego en las que si bien no estaremos al control de un arma y un personaje de toda la vida vaya que esto importa poco pues de principio a fin el videojuego nos hará sentir como monstruo fuera de laboratorio. Cierro con el comentario con el que daba inicio a este texto, vale completamente la pena jugar a Carrion y en el  caso de los miembros de Xbox Game Pass lo vale aún más debido a que el videojuego hace parte de la oferta de consola y PC. Tanto si eres de los jugadores comprometidos a la conservación de monstruos, quieres ver qué tan malvado eres en el fondo o simplemente deseas probar qué tan innovador es el panorama de desarrollo independiente, hazte un favor y no corras cuando el monstruo venga a por ti.

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