En una era en la que la información es tan accesible vía internet, el futuro de la convención debería ser replanteado.

Hubo un tiempo en el que conocer información sobre juegos nuevos o proyectos que llegarían en el futuro no era tarea fácil. En lugar de simplemente buscarlo en internet, como hacemos ahora, los jugadores sólo podían confiar en lo que se publicaba cada mes en las revistas especializadas de videojuegos. Así mismo, los estudios de videojuegos estaban limitados también, pues la única manera en que podían difundir la información sobre sus productos era a través de la prensa escrita, anuncios de televisión y presentaciones en persona con periodistas de la industria. La promoción de los videojuegos era costosa y consumía mucho tiempo, por lo que no se podía hacer en gran medida durante todo el año. Fue en esta situación en la que la Electronic Entertainment Expo surgió por primera vez y acudió como una especie de solución a este problema, que además también funcionó bastante bien.

En el primer E3 de 1995 se dieron a conocer todas las grandes noticias de sobre los videojuegos de por aquel entonces y, básicamente, se establecieron las expectativas de todo el mundo para el próximo año. No sólo se hacía algo necesario este evento, si no que era increíblemente importante. Sin embargo, es posible que ese ya no sea el caso.

E3 1995

A medida que internet se ha convertido en la plataforma de información principal de casi todo el mundo, los eventos como el E3 se han vuelto mucho menos necesarios que antes. Los trailers de los juegos pueden ser vistos día sí y día también en plataformas como YouTube, así como que la mayoría de estos reciben una cobertura casi diaría durante todo el año con noticias. La información fluye constantemente, por lo que ya no hay tanta necesidad de realizar una feria en la que solo se den anuncios, noticias y trailers. El E3 en particular no es ni siquiera una oportunidad única para que los miembros de la prensa del videojuego puedan tocar nuevos juegos, ya que convenciones como Gamescom y PAX lo siguen sólo un par de meses después. Tampoco ayuda que el E3 en su conjunto tienda a tener una cobertura negativa cada año, independientemente de lo que se anuncie o no. Con todos estos factores en contra, no es tan sorprendente que los creadores de juegos hayan empezado a tratar el programa de forma diferente.

Sin embargo, el E3 sigue siendo una época importante del año para todos los que aman a los videojuegos. El evento ha sido una parte significativa de la industria por más de veinte años, una cualidad que todavía lo valida como punto de clave del marketing. Después de todo, el mundo de los videojuegos ha estado básicamente condicionado a esperar grandes anuncios en el E3, por lo que ahorra a los creadores de juegos algunos problemas a la hora de decidir cuándo hacer públicos sus anuncios más potentes. Todavía existe el peligro de perderse en el mar de noticias que inunda la red esos días, pero ese riesgo se remedia con el hecho de que los jugadores están buscando noticias mucho más activamente mientras el E3 está en marcha.

También, dentro del mundillo, sigue siendo útil como una oportunidad para establecer contactos entre los miembros de la comunidad de desarrollo. Mientras que la mayor parte de promoción y el marketing pueden realizarse electrónicamente en estos días, todavía no hay sustituto para reunirse con los compañeros cara a cara. Siendo el E3 lo que es, sigue siendo quizás la mejor oportunidad para que los desarrolladores hablen de trabajo y hagan conexiones con personas influyentes.

El E3 probablemente no continuará con su formato actual, dado que poco a poco las conferencias de prensa en directo y las demostraciones de acceso limitado se están quedando cada vez más obsoletas. Sin embargo, todavía hay cosas que necesitan seguir siendo así. Por ejemplo, sigue siendo el momento del año de las noticias de juegos y sigue siendo una gran oportunidad para los creadores de videojuegos y los miembros de la comunidad por igual. Ya no es algo esencial como antes, pero eso tampoco significa que el E3 deba convertirse en algo del pasado. Quizás el E3, al igual que la industria a la que sirve, sólo necesita seguir creciendo y avanzando en respuesta a las necesidades de sus consumidores. Su esencia y utilidad no necesitan ser alteradas irrevocablemente, sólo la forma en la que se desarrolla. Si el E3 y sus organizadores pueden hacer eso, entonces el mayor evento de juegos del año puede seguir siéndolo durante mucho tiempo.