No le tengo gran estima a Halo 2, pero al final todo es Halo así que termino totalmente in love con él.

Hasta el, para mí, decepcionante Halo 5: Guardians, consideraba Halo 2 como la entrega más “floja” de toda la serie principal. Esto no quiere decir que sea un mal juego, ni mucho menos (que el Jefe Maestro nos pille confesados), pero es un juego que es incapaz de levantar la pesada losa que recayó sobre sus hombros tras el lanzamiento de la primera entrega y la magistral tercera parte.

Cuando Halo: The Master Chief Collection fue lanzado en el año 2014, los fans pudieron disfrutar de Halo 2: Anniversary, la versión mejorada del título original que se veía absolutamente impresionante y que le daba un lavado de cara brutal. Sin embargo, en esta ocasión nos vamos a centrar en el juego original lanzado en 2004, que fue el que pude disfrutar por primera vez y del que os traigo mis impresiones.

Comparativa entre Halo 2 y Halo 2: Anniversary. Espectacular.

Halo: Combat Evolved fue lanzado en el año 2001 cosechando gran éxito entre la crítica y los jugadores. Supuso además el despegue de la primera consola de Xbox, ya que se convirtió en un auténtico vendeconsolas. Viendo que había futuro con esta nueva IP, los desarrolladores de la mítica Bungie se pusieron manos a la obra y 3 años más tarde nos regalaron una secuela, que iba precedida de un hype tremendo de toda la fanitacada. 

En esta entrega, la historia profundizaba en el entramado social de la alianza alienígena de El Covenant, además de presentar muchos personajes y criaturas nuevas. Los personajes existentes también habían sido modificados y enemigos como los chacales se volvían bastante más difíciles de derribar de lo que vimos en el primer juego. Además, los flood había desarrollado la habilidad de resucitar a sus compañeros caídos durante las batallas. El gran añadido con respecto a la primera entrega fue sin duda el Inquisidor, el otro personaje con el que compartía protagonismo el Jefe Maestro en esta aventura. Como resultado de esto, nos encontrábamos dentro de una trama argumental que se separaba en dos caminos, pero que al final se unían. 

También se incorporaron nuevas armas, incluyendo mi favorita de toda la saga: la espada de energía de los Covenant. No solo se incorporaban nuevas armas, si no que en esta ocasión podíamos llevar dos armas a la vez, lo cual era un añadido de nivel. Como consecuencia de esto, algunas armas, como la pistola y la aguja pasaron a un segundo plano en cuanto al daño que hacían para que no fuéramos hiperchetados. También hubo otros ajustes en varias armas, como el lanzacohetes, que incorporaba un nuevo dispositivo de apuntado.

Probablemente la mayor diferencia que notábamos en Halo 2 era sin duda el número de vehículos disponibles, tanto humanos como de los Covenant. Esta vez por ejemplo podías conducir los míticos Wraith, saltar sobre vehículos en movimiento para darle al conductor un buen mamporro y subirnos a ellos. Esto favorecía la existencia de algunas misiones verdaderamente épicas, como derribar el poderoso escarabajo Covenant mientras lo persigues a través de Nueva Mombasa.

La interfaz de juego también fue remodelada en Halo 2, eliminando la barra de salud a favor de un escudo recargable. Esto significó la desaparición de los packs médicos que encontrábamos en los escenarios. Cuando nos disparaban varias veces y agotaban nuestro escudo, quedábamos a merced de los enemigos, ya que con dos disparos acababan con nosotros. Sin duda alguna, un elemento que añadió una capa de dificultad extra al paquete y que ha permanecido a lo largo de toda la saga.

La trama de Halo 2 era más compleja que la del primer juego, algo que los fans habían estado demandando, pero tristemente terminaba de una manera abrupta. No quiero entrar en spoilers, pero tanto el Jefe Maestro como nosotros también nos merecíamos algo mejor.

Sin embargo, un aspecto donde Halo 2 realmente lo petó fue en el multijugador. Eclipsó completamente lo que se ofrecía en el primer juego y también añadió la funcionalidad de Xbox Live. Había más mapas, armas y modos de juego que hicieron posible una experiencia multijugador que el original no tuvo tiempo de desarrollar por completo antes de su lanzamiento.

Una vez más, Martin O’Donnell (que luego participó también en Destiny y que fue despedido en 2014 de Bungie) y Michael Salvatori crearon una banda sonora sumamente épica. Digan lo que digan, la mejor banda sonora de esta entrega es sin duda la mejor de todas las que ha habido en un juego de la saga Halo. Os reto a rebatírmelo. 

El apartado gráfico también habían mejorado notablemente en Halo 2, desde los diseños de personajes, vehículos, enemigos y hasta el propio Jefe Maestro. Todo parecía más definido y colorido, con los colores morado, rojo y azul de los Covenant apareciendo por todo el campo de batalla. A Cortana también se le había dado un cambio de imagen muy acertado, dejando a las claras el tiempo que había pasado entre la primera y segunda entrega en el mundo del juego. 

Para mí, a pesar de todos los aspectos positivos de Halo 2, su argumento como digo no es tan bueno como el de los otros juegos de la serie. Como ocurre en Halo 5: Guardians, ser obligado a jugar como el Inquisidor en lugar de como el Jefe Maestro se convirtió en algo que al final cansaba y te hastiaba, ya que es la aventura del Jefe lo que realmente nos importaba a todos. Sin embargo, para que conste, las misiones del Inquisidor son mucho más entretenidas que las del Spartan Locke en Halo 5: Guardians. Esto también os reto a rebatirlo.

Otro aspecto negativo es la importancia que toman los Brutes en este juego, una especie de la cual tengo poco interés. La batalla final contra Tartarus, el Brute Yeti, es una pelea bastante mal llevada a cabo y que nos deja mal sabor de boca. No es ni la mitad de emocionante que lo visto en Halo y Halo 3.

Lo que Halo 2 hizo bien, sin embargo, fue expandir la franquicia, dándole espacio para crecer en el vasto universo que es hoy. Aunque comparativamente es uno de los más flojos del grupo, es posiblemente uno de los más importantes por lo que supuso. Halo 2 sigue siendo un gran juego y sale el Jefe Maestro, por lo que tampoco tenemos más excusas para disfrutar de él. 

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