GROOVY.

Hoy quiero comenzar el retro-análisis confesando algo que no todo el mundo sabe. AMO, en mayúsculas, Evil Dead, la mítica franquicia de cine de terror del director Sam Raimi y el actor Bruce Campbell, que alcanzó el estatus de culto muchos años atrás. Y dentro de esto, me encanta todo el contenido que ha sido publicado relacionado con ella, ya sea el reboot cinematográfico del 2013, la parodia My Name is Bruce dirigida por el protagonista de las películas originales o la desternillante serie de televisión Ash vs Evil Dead (disponible en Netflix). Si has leído este último párrafo con cara de WTF!?, te sugiero encarecidamente que vayas a internet y busques información sobre Evil Dead ipso facto. Sólo para amantes del terror, humor y cine gore, eso sí.

Sin embargo, como fan enfervorecido, debo decir que en lo que respecta a los videojuegos la marca Evil Dead parece que nunca ha sido capaz de despegar. No hemos recibido ningún juego nuevo de Evil Dead en consolas desde Evil Dead: Regeneration en el año 2005 y eso no es para nada una buena noticia para los fans como yo.

Antes del juego que vamos a analizar hoy, hubo un par de juegos lanzados en videoconsola, como Evil Dead: A Fistful of Boomstick para Xbox en el año 2003, pero por desgracia no supieron ganarse ni a los fans ni a los críticos. Todos se basaron en la trilogía de películas original de los años 80. Sin embargo, debido a la naturaleza simple de las películas, todos terminaron siendo juegos que parecían un copia y pega, especialmente cuando hablábamos de aspectos como la jugabilidad. Y sí, este Evil Dead: Regeneration del año 2005 también fue un juego que estaba cortado por este mismo patrón, pero en esta ocasión la ejecución se mantuvo un nivel muy superior al visto anteriormente.

Lo que diferenciaba a Evil Dead: Regeneration de los anteriores es que fue incluido dentro de la serie principal de películas, entrando a formar parte del “canon”, ya que contaba una historia diferente a la de las películas, partiendo de lo visto en el final de la segunda. Aquí Ash (el protagonista) no es enviado atrás en el tiempo, como pasaba al final de la segunda película, si no que en su lugar se encuentra encerrado en un manicomio sin que nadie sea crea sus historias sobre las peleas que tuvo contra los demonios del inframundo. Por si fuera poco, el tutorial del juego tenía lugar en la mítica cabaña de las dos primeras películas, por lo que el fanservice además está servido.

Evil Dead: Regeneration era básicamente un beat’em up con pequeñas fases donde nos encontrábamos algún que otro puzzle. El tipo de género está muy bien escogido, ya que este es básicamente el modus operandi de Ash en casi todas las películas. Como el mismo dice en las películas: “Disparar primero, preguntar después”. Y con los deadites (los enemigos del juego) esto es una máxima que se llevará 100% en serio. Durante el juego iremos descubriendo diferentes armas para acabar con nuestros enemigos, pero sin duda alguna con la que más tiempo pasaremos será con la mítica motosierra, santo y seña de la serie.

El combate también sigue una premisa muy sencilla: golpear y machacar a todos los enemigos que vengan a nuestro encuentro. A medida que acabemos con estos enemigos, nuestro “medidor de ira” se irá llenando hasta que finalmente podamos entrar dentro de una especie de “modo berserker”. Con este, Ash se convertirá temporalmente en una máquina de matar imparable, mientras suelta sus típicos chascarrillos que nos sacarán más de una carcajada.

Evil Dead: Regeneration era un juego muy divertido y que sin duda gustó mucho a los fans de la franquicia. Es verdad que se hace bastante repetitivo cuando llevas ya unos 4 o 5 horas de juego, pero se nota que es un juego desarrollado con cierto mimo, ya que hasta el propio Bruce Campbell dobló a Ash en la versión original y tuvimos también a otros actores de las películas como Ted Raimi. El apartado gráfico también cumplía, con mención especial para los enemigos del juego, directamente sacados de las películas. El humor negro que elevó a la franquicia cinematográfica al estatus de culto también está presente y este es sin duda uno de los puntos estrella del título.

En esta entrega, la novedad más notoria fue la inclusión de un compañero para Ash llamado Sam. Este pequeño ser con aspecto de demonio es inmortal, por lo que nos era de gran ayuda para acabar con la ingente cantidad de enemigos que nos encontrábamos en el juego. También nos podía echar un cable para resolver ciertos puzzles del juego, que solo con Ash sería imposible de llevar a cabo.

No será el mejor juego de la historia, pero Evil Dead: Regeneration tiene un rincón dentro de mi corazón, además de ser uno de los favoritos de los fans de esta tremenda franquicia que tiene fans alrededor del mundo. Y si has llegado hasta aquí, pero no has visto todavía absolutamente nada relacionado con Evil Dead, ya tienes plan para hoy, mañana, pasado y mucho más

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