El título está disponible en Xbox Game Pass desde el pasado mes de julio.

Una semana más (tras un periodo de de espera más largo de lo esperado) volvemos con una entrega más de ‘Domingos de retro-análisis’. Esta vez lo hacemos con Crimson Skies: High Road to Revenge, un título que si bien no es uno de los juegos más reconocidos de la Xbox original, su estatus de culto le ha valido un lugar en la historia de los videojuegos.

Cuando el juego se lanzó por primera vez en 2003, nos encontrábamos en un momento extraño para la primera consola doméstica de Microsoft, sin duda. Con menos de un año y medio de vida, la Xbox había ya experimentado una serie de pequeños éxitos y fracasos significativos en su catálogo, a excepción de su shooter en primera persona estrella, Halo: Combat Evolved. Xbox necesitaba algo nuevo y atractivo de cara al público entre ese momento y la inevitable secuela de Halo. Pues bien, ese juego que rellenaría este hueco no fue otro que Crimson Skies: High Road to Revenge. Juego que además, está ya disponible en el catálogo de Xbox Game Pass, ya que en julio de este mismo año se añadió con motivo del 20 aniversario de la primera Xbox.

Ha pasado más de una década desde que esta aventura aérea aterrizó en nuestras pistas de aterrizaje y, sin embargo, aún hoy es conocida como uno de los mejores juegos de la Xbox original. Injustamente ignorado, incluso el productor original del juego, Mitch Gitelman, ha afirmado que el juego merecía una secuela propia. Aunque es posible que no volvamos a tener otra oportunidad de ver un juego de este tipo, siempre tendremos Crimson Skies: High Road to Revenge en nuestros corazones.

¿Listo para el despegue?

Cuando Crimson Skies: High Road to Revenge se lanzó por primera vez en 2003, no había nada parecido en el mundo de los videojuegos. Aunque el juego no era más que una aventura basada en los años 30 con toda esta temática del combate aéreo, su particular versión histórica alternativa del mundo era un espectáculo para la vista, apoyado también en un apartado gráfico que se sacaba músculo de los primeros años de Xbox.

Aunque Crimson Skies tiene lugar en un mundo muy alejado del nuestro, los jugadores siguen encontrándose en medio de una batalla entre la libertad y un régimen autoritario. Así pues, controlaremos a Nathan Zachary y su banda de piratas aéreos Fortune Hunters, esta vez en lucha contra el fascista Die Spinne. Aunque, como cabía esperar de un juego que se inspira tanto en las novelas de aventuras de antaño, el título del juego nos revela ya que Nathan quiere vengarse de la muerte de uno de sus amigos y miembros de la tripulación, lo que da a High Road to Revenge un tono mucho más oscuro que el material en el que se basa (un juego de mesa y una primera aventura lanzada en PC años atrás), más desenfadado.

Vuelos por todo lo alto.

Si la estética y el tono de High Road to Revenge fueron lo que atrajo a los jugadores, fue su modo de juego lo que ayudó a que el juego llegara a sus corazones. Mientras que el Crimson Skies que vimos en PC era un juego más lineal, estructurado por niveles, su secuela funcionaba de forma muy diferente, permitiendo a los jugadores recorrer entornos más grandes y abiertos, como la mayoría de los otros juegos de mundo abierto de la época.

Volar por primera vez en High Road to Revenge era una sensación liberadora, ya que los aviones podían ir a donde quisieran (como en Microsoft Flight Simulator), ya fuera para robar otros aviones para añadirlos a tu inventario, reparar los que estabas pilotando, participar en diversas actividades secundarias o progresar en la historia. En muchos aspectos, High Road to Revenge se parece a los GTA de la época, empleando un enfoque similar del diseño del mundo. Incluso hoy en día, pocos juegos pueden capturar la misma sensación de libertad del jugador, permitiéndonos volar en la dirección que queramos, haciendo lo que nos plazca, llevando la historia del juego a nuestro propio ritmo. En un momento dado, estaremos volando sobre un escondite de piratas en el trópico, mientras que al siguiente, estaremos luchando contra un robot gigante en una ciudad al estilo Nueva York.

La vida pirata es la vida mejor.

De todos los juegos de la Xbox original, Crimson Skies: High Road to Revenge es uno de los mejores, pero también uno de los más olvidados. High Road to Revenge además demostró que el estudio Fasa fue uno de los mejores desarrolladores de la primera Xbox. Aunque el estudio no superó su decepcionante shooter multijugador Shadowrun, High Road to Revenge se mantiene junto a MechAssault como uno de los mejores títulos de todo el catálogo de la primera Xbox. En el caso de High Road to Revenge en particular, está claro que merecía algo mejor de lo que obtuvo.

Como hemos dicho anteriormente, Crimson Skies: High Road to Revenge está ya disponible en el catálogo de Xbox Game Pass, ya que en julio de este mismo año se añadió con motivo del 20 aniversario de la primera Xbox. Así pues, no dudéis en darle una oportunidad y disfrutar de una vida de pirata surcando los cielos.

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