Hoy, en domingos de Indie, Tunic

Domingo después de la E3, que mejor momento que este para hablar de un ausente como fue Tunic. Si bien el año anterior se mostró un tráiler mágico sobre esta propuesta de Finji, en esta ocasión parece que no pudo acudir a la cita. Por ende vamos a tener nuestro pequeño momento Tunic por nuestra cuenta. Al final la fiesta está donde se reúna la gente.

Tunic es una de esas aventuras íntimas que tanto me gustan. Pues combina gráficos cel shading, con juegos de luces realistas mientras usa una ambientación muy evocadora. Y todo con una magnífica cámara isométrica. Entre bosquejos y ruinas se sucede la aventura. Con todo esto es imposible no entrar en comparaciones con la reconocida saga The Legend of Zelda. Sin duda el protagonista de Tunic, un pequeño zorrito, es la viva imagen del Héroe de los ropajes verdes, además de que la propuesta al completo lleva referencias constantes al mismo. Desde la aparición en una isla sin más premisa a la exploración de esta pasando por conseguir una espada y un escudo para hacer frente a toda una suerte de enemigos.

Entre bosquejos y ruinas se sucede la aventura

Los puzzles y la lógica también acuden a esta cita. Asimismo Tunic dispone de una serie de mazmorras y situaciones a superar según las herramientas que tengamos a mano. Aunque no se puede deducir gran cosa con el material actual, viendo el tipo de menú y el mapeado podría elucubrar todo un cinturón de herramientas al más puro estilo Batman. Además de puertas cerradas que llevan a pensar en llaves de algún tipo. Como dato curioso, el juego dispone un idioma propio que el protagonista debe desentrañar para poder entender los escritos que se encuentre. Una idea muy original que lleva la aventura a otro nivel, aunque no sea pionero en ello.

La jugabilidad es parte importante en cualquier juego. Y por lo tanto Tunic no se queda solo en la interacción con objetos y dar tajos con la espada. De esta forma, tras mirar algún gameplay, puedo pensar que el título apuesta por un combate algo más intenso. Es decir, a parte de blandir el arma se puede bloquear con el escudo o esquivar. Además la muerte implica volver a un punto de control y repetir la sección. Estos puntos de control se activan manualmente al encender unas estatuas con braseros, donde quiero pensar que el héroe también se cura. Por otra parte se puede observar que al morir perdemos algo que podemos recuperar volviendo hasta el lugar de la derrota, el paralelismo con Dark Souls se deja ver claramente.

El juego dispone un idioma propio que el protagonista debe desentrañar

Sin duda Tunic es una propuesta muy original que sabe combinar conceptos de varios juegos populares en un envoltorio muy agradable. De esta forma el título apuesta por traer una idea diferente a nuestra plataforma favorita. Si bien no tenemos aun una fecha de estreno está claro que vale la pena esperar por algo así, el tiempo que haga falta.

En esta ocación, en vez del típico tráiler de hace un año, he preferido poneros este magnífico gameplay de 10 minutos que consiguió la web IGN.