La franquicia de Capcom ha tenido sus luces y sombras, por lo que haremos un breve repaso de su historia.

En época de E3, donde la actualidad más rabiosa está en primera plana, me viene siempre a la mente una retrospectiva sobre el pasado y especialmente sobre títulos que han marcado mi vida gamer. Hoy le ha tocado el turno a Devil May Cry, una serie única por muchas razones. Esta saga comenzó como un intento de hacer un nuevo Resident Evil, pero rápidamente se convirtió en una nueva IP, una vez que el juego se orientó más a la acción, con una cámara que se movía sin restricciones de entornos pre-renderizados. Además de incluir claras influencias góticas, decidieron centrarse en combatir a los demonios en lugar de en los zombies. El resultado fue un juego de acción que pasaría a la historia, con una propuesta muy fresca y elegante que recibió críticas positivas y que se vendió muy bien, allá en 2001. De la mano de un tal Hideki Kamiya, y producido por el maestro Shinji Mikami, esto hizo que se creara su propia franquicia, y que continuaría durante otros siete años con cinco juegos canon, el último, Devil May Cry 5, recién salido casi del horno, y un reboot de la mano de Ninja Theory en 2013, que también recibió críticas positivas, aunque tuvo una acogida algo mixta.

devil may cry v

El primer Devil May Cry fue lanzado en 2001. Esta primera entrega era divertida, tenía un estilo de artístico y de juego llamativo, aunque era bastante difícil y gratificante a la par, lo que hizo que rápidamente se ganara un hueco en el corazón de muchos. Nos poníamos en la piel de Dante, un cazador de demonios empeñado en erradicar demonios después de que estos mataran a su madre y corrompieran a su hermano Vergil. El primer juego introdujo un sistema de estilo de combate, donde los combos se combinan y crean puntuaciones durante las batallas, incentivando a los jugadores a experimentar con el rápido juego de movimientos de Dante. Armándonos con armas de combate cuerpo a cuerpo, así como sus pistolas dobles Ebony & Ivory, podíamos encadenar con facilidad espectaculares combos, que llenaban la pantalla con bastante esplendor. Aunque el juego sólo duraba unas seis o siete horas, los aficionados dejaron claro que la breve experiencia valía muy, mucho la pena.

Desafortunadamente, no se puede decir lo mismo de su secuela, Devil May Cry 2. Salió a la venta dos años después del original, pero se considera el peor de la serie en casi todos los sentidos. Su dificultad había bajado un mundo, Dante no tenía el mismo carisma que nos había mostrado en el original y los gráficos sufrieron de un importante downgrade a favor de llevar el título a escenarios más abiertos. El arco argumental se cerraba, con Dante conduciendo su moto hacia las puertas del infierno, y no volvería a ser retomada hasta muchos años después. Los aficionados y la crítica destrozaron el juego, pero por suerte la serie volvería al lugar donde lo había elevado su primera entrega. 

La siguiente entrega, Devil May Cry 3: Dante’s Awakening fue lanzada en 2005. Este nuevo título era una precuela del primer Devil May Cry, donde nos enseñaba más sobre la relación antagónica de Dante con su hermano gemelo Vergil. En esta ocasión se aumentó la dificultad del original, así como la personalización y las opciones de realizar combos de combate, lo que lo hacía del título una experiencia total. Con Devil May Cry 3, la saga volvió al lugar donde lo había dejado el primero.

Todos estos juegos anteriores fueron lanzado en PlayStation 2, pero Capcom no tardaría mucho en llevar esta franquicia a Xbox 360 en 2008 con Devil May Cry 4. La historia del juego está ambientada entre Devil May Cry 2 y el original, poniendo a los jugadores en el lugar de Dante y del nuevo personaje Nero. En este nuevo título podíamos controlar a ambos personajes, donde jugamos con dos estilos lo suficientemente diferentes como para mantener la jugabilidad en un punto interesante. La edición especial añadió personajes clásicos al juego y les dio sus propias misiones jugables, incluyendo Vergil, Lucy y Trish. Dante y Nero empiezan el juego como enemigos, pero poco a poco se hacen amigos en el transcurso del juego por su necesidad de derrotar a los demonios que quieren acabar con ellos. El juego seguía conservando un alto nivel de dificultad y el combate seguía siendo sumamente fluido, por lo que muchos lo consideraron la cúspide de la franquicia. Recibió críticas positivas y sigue siendo el juego más vendido de la serie, con más de tres millones de unidades en todo el mundo.

Curiosamente, a pesar del gran éxito de Devil May Cry 4, Capcom dejó de lado esta franquicia durante algún tiempo. Sin embargo, en un movimiento que sorprendió a propios y extraños, la compañía nipona cedió la licencia al estudio Ninja Theory para reiniciar la franquicia con el título DmC: Devil May Cry. Lanzado en 2013 para Xbox 360, esta entrega trajo muchos cambios a la franquicia, especialmente el cambio más importante fue el rediseño de Dante, que fue objeto de críticas brutales antes de su lanzamiento. Sin embargo, cuando salió a la venta, recibió críticas positivas tanto por su jugabilidad como por su historia. Se desarrolla en un universo alternativo al de los clásicos juegos de Devil May Cry, pero este reinicio no supuso el inicio de una nueva era para la franquicia como Capcom esperaba. Se vendió bien, pero no tan bien como Devil May Cry 4. Tras esto, tuvimos muchos años sin nada referente a esta franquicia más allá del recopilatorio HD de los tres juegos originales, que hizo que los jugadores de Xbox One pudieran disfrutar de las primeras tres entregas, que hasta ahora solo habían salido en la consola de Sony. 

Tras esto volvemos al casi presente inmediato, con el lanzamiento de Devil May Cry 5 hace apenas unos meses. No hace falta que hablemos mucho de él, puesto que aquí puedes leer aquí nuestro opinión de Devil May Cry 5. Esta última entrega supuso la continuación de esta querida serie y que nos lleva a pensar que el futuro de la caza de demonios está asegurada.