Esto se debe a que los jugadores quedaron aislados entre los que tenían la nueva expansión y los que no.

Hace unos días se desató la polémica por que los jugadores de Destiny 2 que no habían adquirido la nueva expansión, la Maldición de Osiris, se vieron aisladas o segregadas del resto de jugadores, es decir, se dividió  a la comunidad según el tipo de contenido que poseyera cada usuario. No suficiente con eso, algunos jugadores reportaron también que les es imposible acceder a ciertos contenidos que antes si podían acceder. Por ejemplo, el evento The Prestige Nightfall el cual exige ahora un nivel para poder acceder a él, el cual sólo se puede obtener si has adquirido la expansión, puesto que el nivel máximo se ha aumentado con ésta. Por ello Bungie ha respondido y buscado soluciones, las cuales han presentado a través de su blog oficial.

Si bien la compañía comenta que su intención original era la mejora de la progresión tal como en el primer título, y notando que algunas actividades perdían relevancia respecto a otras, decidieron que en la secuela la raid Leviathan normal y Nightfall se mantuviesen a un nivel de poder accesible para todos. Con esto la compañía ha aceptado la equivocación y por ello han anunciado los siguientes cambios:

  • La Raid Leviathan en dificultad Prestige regresará el nivel de poder a 300 y las recompensas se adecuarán a la modificación para emparejar niveles requeridos. Todos los usuarios podrán jugar sin problemas. Éste cambio habilitará el logro que le corresponde.
  • Las pruebas de los Nueve solo requerirá la Maldición de Osiris cuando se trate de sesiones de juego en mapas de la expansión. En otras ocasiones todos los jugadores tendrán acceso
  • Nightfall normal solo requerirá la Maldición de Osiris cuando se trate de sesiones de juego en mapas de la expansión
  • Eventos de tiempo limitado como Iron Banner, Faction Rally y The Dawning serán accesibles para todos los jugadores

Todos estos cambios llegarán a partir de hoy para todos los jugadores de Destiny 2.