Érase una vez un tiempo en el que todo se antojaba maravilloso, un tiempo en el que por los ríos corría, acaudalado, vino del bueno, las nubes sabían a algodón de azúcar y los árboles daban gominolas por frutos. Aquellos eran buenos tiempos, o al menos eso querían creer aquellos que, incondicionales a algo que para nada les daba de comer y sumidos en una ceguera auto-inducida, se empeñaban en negar una realidad que a todos los efectos era innegable y altamente preocupante.

Aquella bomba latente detonaba, hace ya varios meses, con la noticia de que Quantum Break, el que hasta la fecha era el buque insignia de la compañía, con el que nos bombardearon a publicidad día sí y día también, al final llegaría con voces en inglés debido a una “naturaleza única” que sólo aquellos ciegos se empeñaron  en defender a capa y espada, mientras los “haters y herejes sin escrúpulos” como un servidor tachaban como lo que ahora ha demostrado ser, un globo sonda para tantear cómo les iría en un mercado que agonizaba insalvable. Si lo sacaban con voces en inglés y vendía mal, siempre habría tiempo de recular y doblarlo a posteriori, o presentarlo de verdad como algo “único” y doblar el resto de títulos que estuviesen por venir. Pero si por el contrario el título vendía como ellos preveían (en base a comentarios y feedbacks varios que van recogiendo, no creáis que son idiotas y no leen nada de lo que publicamos), poco importaría ya lo que unos pocos dijésemos, pues sus ventas no se resentirían, y sus ingresos serían aún mayores, pues la inversión en doblaje y localización a la lengua del país (creedme, no es para nada barato) no sería necesaria.

Dicho y hecho. Cuando la Legión de Zelotes que se Flagelan con Kinect comenzaron a emerger de sus oscuras y lúgubres cuevas, esgrimiendo verdades absolutas como “no hace falta que el juego venga doblado”, “en inglés se disfruta más” o “me da igual, eso no afectará a la experiencia de juego”, aderezado todo con la consabida coletilla “a mí me da igual, este cae de salida”, Microsoft tuvo clara la decisión que debía tomar, y no era otra que poner en práctica la operación “La Zorra y las Uvas”.

Para los que no estéis familiarizados con las fábulas populares, os resumiré dicho texto de la siguiente forma:

– “Una zorra caminaba por un sendero y a un lado vio una vid con unas jugosas uvas, pero estas estaban muy altas. Ella, deseosa de saborearlas, saltó y saltó cada vez más alto, pero ninguna de las veces consiguió alcanzarlas. Al final, decidió resolver la situación con la frase “bah, no importa, tampoco las quería” -.

El título vendió de forma espectacular, y ya nadie recordaba lo que supuso el hecho de no venir localizado con voces en nuestro idioma hasta los acontecimientos que, recientemente, han vuelto a sacudir los cimientos de la ya deteriorada comunidad de jugadores de Xbox en España, y no son otros que Recore y Forza Horizon 3, tampoco vendrán con voces en castellano, y sí lo harán, como ocurrió con anterioridad en el citado Quantum Break, doblado al “Español Neutro”.

La historia vuelve a repetirse con opiniones divididas entre “esto es una guarrada” y “no sé de qué os quejáis, con las pocas ventas que tiene Xbox en España es normal. ESTE CAE DE SALIDA”.

Es aquí donde citamos el título del artículo, y en el que intentaremos dilucidar quién es el culpable de la situación en la que se encuentra Xbox en España.

Por un lado tenemos a Xbox España. A ellos podemos culparlos de muchas cosas como por ejemplo de hacer unas campañas de marketing absolutamente desastrosas y desacertadas (además de casi inexistentes), mientras veían cómo su competidor directo les comía la tostada en toda la cara sin que ellos hiciesen absolutamente nada para arrebatársela de las manos. Podemos entender que las partidas presupuestarias están ahí y no puedes sobrepasarlas, pero si de verdad pretendéis que un servidor, diplomado en marketing, se crea que un anuncio en asociación con una conocida cadena de pizzerías y un absurdo acuerdo con una conocidísima cadena de videojuegos se lleva todo el presupuesto, una de dos, o no tenéis ni idea y os están timando de forma descarada, o bien no lo habéis hecho porque no habéis tenido las ganas necesarias para hacerlo. Vamos, que no cuela.

Pero seamos consecuentes, pues culparlos a ellos y acabar crucificándolos por la situación actual sería matar por placer al mensajero, y con ello buscar un chivo expiatorio que para nada tiene la culpa de un todo mucho más oscuro en esencia, así que cachetada, reprimenda y a correr.

Por otro lado tenemos a la propia Microsoft. Este gigante de Redmond, que (no lo olvidemos) vive de quitarse de encima y devorar sin compasión a otras empresas del sector para eliminar competencia, y a otras que no tienen nada que ver por el mero hecho de sentir el placer que les proporciona ver el mundo arder, hace y deshace a su antojo y es, en última instancia, quien decide cómo y con qué acabados se lanzará un producto que lleve su sello. Por lo tanto, al ser la que decide si un título desarrollado por sus estudios o por terceros en asociación acaba doblado a uno u otro idioma podríamos decir que tenemos un claro ganador para el título de “Culpable del Año”, pero nada más lejos de la realidad.

Como hemos citado anteriormente, este gigante vive de devorar un mercado cada vez más segmentado, y si bien tiene toda la culpa del desastroso lanzamiento del que “disfrutó” Xbox ONE, y por consiguiente de poner en bandeja el mercado a sus competidores que presentaban al gran público una máquina sin tantas restricciones, más potente y 100€ más barata, no podemos culparlos por la situación actual, porque por mucho que nos pese y que yo sepa, “Microsoft Sin Fronteras” aún no se ha fundado, tiene como único objetivo seguir ganando dinero, y no parará a menos que nosotros lo detengamos.

Y esto nos lleva, finalizando el artículo, a revelar a los verdaderos culpables de la situación actual, y no son otros que todos aquello ciegos que mencionábamos al principio, aquellos que defendían (y siguen defendiendo) a capa y espada políticas de no doblaje, con los únicos objetivos de sentir un extraño placer haciendo lo que hacen (sin comentarios) o el afán de no admitir que se equivocaron al tomar la decisión de comprar un producto por 500€ que, sin decir que sea para nada un mal producto, al final no ha cumplido todas las expectativas que en él se tenían puestas, pues aún recuerdo al “gran salvador Phil Spencer” (objeto de oscura y enfermiza adoración por parte de un selecto y trufado sector de usuarios) regalándonos las palabras “tendréis Xbox ONE para, al menos, diez años más. No estamos pensando en sacar una nueva máquina al mercado”.

En esencia no mintió, pues menos de un año después no van a sacar una máquina nueva, sino dos. Eso no es mentir, sino omitir información.

Como consumidores tenemos una serie de derechos fundamentales que no deben ser vulnerados, en eso estamos de acuerdo, pero de lo que nadie habla, de lo que nadie quiere hacerse eco, es de que también tenemos la obligación de decir “basta” cuando sentimos que esos derechos no se están respetando, la obligación de decir “se acabó” cuando vemos que una empresa no nos está tratando de forma correcta a nivel de unos usuarios de marca que han pagado por un producto en base a una serie de prestaciones y/o promesas, porque para ser respetados, primero debemos respetarnos nosotros mismos, ya que si no lo hacemos, acabaremos viviendo en una “Naturaleza Única” permanente.

  • LezardVader

    Aquí no atacamos a la yugular si no se ataca antes 😉

    Sobre lo de la pataleta, te equivocas, para nada es así. Llevo mas de 25 años jugando y se de lo que hablo. El conformismo es lo que nos ha llevado a esta situación.

    Saludos.

  • Urawa

    @Xonbox Lo de los estudios españoles tampoco es que influya mucho, no hay mas que ver los juegos de Castlevania que hizo Mercury Steam. Que vale, seguro de haber sido por ellos seguro que lo habrían sacado en español, y fijo que fue por orden de Konami no hacerlo, pero con esto quiero decir que tampoco es que el origen del estudio tampoco sea un factor decisivo.Imagina además un estudio pequeño que quiera sacar un juego internacionalmente, y que sólo tenga dinero para hacer un doblaje, pues mal que nos pese lo lógico es que lo publicase en inglés para tener mas mercado. Por otra parte, es comprensible que si una compañía cree que no le va a salir rentable, no se gaste dinero en doblar un juego. Creo que el caso mas reciente de sinceridad sobre el tema este, es la nota que sacó CD Projekt sobré el doblaje de el The Witcher 3.Por desgracia en este país nunca se ha fomentado el aprender otros idiomas, y hay mucha gente que no tiene ni idea de inglés. En mi caso si que entiendo los juegos en inglés, pero tengo muchos amigos que no tienen ni idea, y tampoco tienen tiempo ni ganas de ponerse a aprender un idioma extranjero. Muy posiblemente yo en su lugar tampoco lo haría.Sobre Microsoft lo malo es que es la pescadilla que se muerde la cola, no los doblan por vender poco, y al no estar doblados las ventas no son como si lo estuvieran. Por desgracia es una situación que tiene difícil solución a día de hoy.