Ambas compañías desarrolladoras colaboraron juntas para lanzar sus shooter en primera persona al mercado. La calidad de ambos juegos habla por sí sola.

En muchas ocasiones pensamos que las compañías dedicadas a los videojuegos viven en una rivalidad y competitividad constante, intentando siempre superar al rival para que su juego se haga con la victoria y venda el mayor número de copias. Bueno, pues esto no es verdad. Hoy nos hemos enterado de una forma de actuar de dos de los mejores estudios actuales en videojuegos que tendría que servir de ejemplo a muchas otras: nos referimos a ID Software y Machine Games.

De ID Software no hace falta ni hablar. Padres, o ya abuelos del género shooter que vieron nacer grandes clásicos como Doom, Quake o Wolfenstein. Precisamente con Wolfenstein, siguieron desarrollando títulos para la franquicia hasta que Bethesda decidió que otra de las compañías que respaldaba, Machine Games, fuera la encargada de desarrollar los nuevos títulos hasta la fecha. De las manos de Machine Games han salido el último Wofenstein II: The New Colossus, así como Wolfentein: The New Order, juegazos indiscutibles y obras maestras contemporáneas…aunque esto no hubiese sido posible sin el feedback de la propia ID Software, que lejos de abandonar a su suerte al nuevo estudio, decidió apoyarlo en sus nuevos trabajos.

Según información extraída de una entrevista a un miembro de Machines Games, el estudio ID Software cedió líneas de código y todo su apoyo para la realización de Wolfenstein: The New Order. Por otro lado, Machines Games ayudó a la veterana compañía en otros ámbitos como el apartado artístico de Doom. Un tráfico de favores que ha hecho que sus obras, las dos siendo shooters en primera persona, hayan tenido el reconocimiento que se merecían. Al final, que los estudios estén bajo la protección y el paraguas de una gran empresa como Bethesda puede conducir a este tipo de acciones donde el mayor beneficiado de todo esto es el usuario.