La Temporada 2 de Apex Legends finalmente está aquí.

Desde abril no me sentaba a escribir acerca de Apex Legends, en parte debido a que no había tenido mucho motivación por jugar al battle royale de Respawn Entertainment. Tras el evento The Legendary Hunt y seguir el EA Play 2019 mi curiosidad por Apex aumentó lo suficiente para que al igual que muchos otros jugadores el inicio de la Temporada 2 haya sido la excusa perfecta para regresar a un videojuego que finalmente ha conseguido emprender marcha y dejar un poco más claro el tipo de contenido que debemos esperar periódicamente.

Tanto los jugadores como Electronic Arts y sus millones de dólares en publicidad fuimos culpables de que la burbuja de Apex estallara, tanto por las comparaciones de si veríamos la caída del battle royale de Epic Games como un gran altavoz hacia un videojuego escaso de contenido llevaron a la crisis por la que durante las últimos semanas había estado pasando. Y vaya, digo crisis para un videojuego que logró mantenerse dentro del top diez de los más jugados en Xbox One, pero lo que sí era evidente es que Apex estaba empezando a caer y pedía a gritos algo nuevo por ver.

La discusión de si Apex Legends triunfaría sobre Fortnite está más que superada y dudo que vuelva a suceder tal cosa como que Apex se sitúe en la primera posición de los más jugados. Esto no es demasiado importante y es que Apex ahora apunta a ser otra cosa, a llamar a su propio público, uno que ante las novedades que ha traído la Temporada 2 ha respondido de maravilla y demostrado que lo único que aquí ocurrió fue un error de planificación y sus mecánicas tiene la solidez necesaria para continuar siendo atractivas.

Gracias a la información proporcionada por parte de TrueAchievmeents sabemos que Apex ha logrado ubicarse como el tercer videojuego más jugado en Xbox One, pasando así de la sexta posición en la que se encontraba antes del lanzamiento de su nueva temporada. Ahora que tanto Respawn como Electronic Arts saben que allí afuera hay un montón de jugadores ansiosos por encontrar una excusa para lanzarse a Kings Canyon el reto será mantener el interés actual y alargar el momentum tanto como se pueda hasta la llegada de la siguiente temporada en septiembre u octubre de este año.

Lo que ha demostrado la llegada de esta Temporada 2 ha sido que en  el videojuego pedía a gritos los rangos de clasificación, una dinámica de juego que permite tomarse cada partida más en serio y competir contra jugadores de nuestro mismo nivel (un saludo a todos los compañeros en el rango de bronce) o si estamos aquí solo por las risas aventurarnos en una partida de toda la vida y dejar todo al azar. Fui uno de los que permaneció escéptico frente al impacto que traería este sistema y francamente me alegra que junto a los retos diarios sea ese empujoncito que jugadores como yo necesitábamos para tener la curiosidad de jugar con regularidad a Apex.

Ahora que se ha quitado la presión de si Respawn sabría traer novedades de peso al juego es que el equipo se puede poner más experimental y dar paso a nuevos eventos por tiempo limitado y demás contenido que haga más atractiva la experiencia de juego. Desafortunadamente con lo que tenía en mi monedero esta vez preferí irme por Mirage y no comprar a Wattson así que me queda como tarea el dar mis impresiones con el nuevo personaje, aunque sí que me ha tocado jugar con este como parte del escuadrón y debo decir que el componente defensivo que aporta es bastante diferente a lo que los otros dos personajes de esta clase podían ofrecer y da paso a colaboraciones entre los miembros del equipo muy diferentes a lo que se hacía antes.

No todo son flores y nuevamente Apex Legends para mi gusto vuelve a fallar con su pase de batalla, los alicientes son un poco mejores que en la temporada pasada pero debo decir que no me suponen ningún interés para pasar por caja. Esto es especialmente grave al tratarse de un free to play que debería vivir del contenido cosmético que los jugadores compren y para mi pesar el hecho de que este no se haga atractivo y tratándose de EA solo hace mal pensar acerca de las tácticas poco amigables con el jugador que puedan implementarse para que pasemos por caja, aunque espero que esto solo sea una superstición.

Apex Legends finalmente no será un fenómeno de masa transmedia pero dentro del mundillo del videojuego si que aporta una jugabilidad que no hay en ningún otro lugar y que para los jugadores que amamos el shooter en el cual no preocuparse por construir y disputar un cara a cara o en este caso arma a arma estoy más que seguro que seguirá siendo un referente durante los meses por venir. De cara a su futuro los principales retos serán que tan bien se comportan las nuevas adiciones al plantel de leyendas y el plan que tengan desde Respawn para responder a los nuevos videojuegos multijugador que llegarán a finales de año y que como es costumbre durante esas épocas será una batalla por llamar la atención de la gran masa de jugadores.