Una firma de Wall Street piensa que las empresas de videojuegos deberían reducir el precio y la cantidad de los micropagos para aplacar las críticas de las usuarios

Tras la multitud de polémicas provocadas por las políticas de los micropagos, sería buen momento que las grandes distribuidoras o Publishers se replantearan reducir el impacto de estas microtransacciones en los usuarios. Al menos eso piensan en una firma de Wall Street, que ha observado el enfado de los jugadores con algunas firmas por sus políticas, que han repercutido negativamente en sus ventas.

Doug Creutz, analista de la firma Cowen, declaró lo siguiente en una entrevista concedida a la CNBC: “Los tiempos de desarrollo de los videojuegos son cada vez más largos y el coste de I+D están incrementándose a mayor ritmo que antes“. “Este negocio no es un monopolio y enfadar a tus clientes con malas microtransacciones sí importa“.

micropagos

El pasado año pudimos comprobar que juegos tales como Star War Battlefront II o La Tierra Media: Sombras de Guerra entre otros, eran duramente criticados por los usuarios con respecto a las cajas de botín y su influencia en el propio juego.

Otras compañías como Bungie y Activision, han reducido drásticamente sus beneficios con Destiny 2 por su criticado contenido y la manera de las compañías de venderles el producto. El analista también explicó que las acciones de la industria de los videojuegos podrían conllevar un fracaso por las altas expectativas de venta:

No es solo que los jugadores estén enfadados y se quejen, claramente ha habido consecuencias en las ventas para los juegos involucrados. Y en una industria donde cada empresa depende de un número relativamente pequeño de franquicias, esto importa“, aclaraba Creutz.

No parece que la industria del videojuego vaya a cambiar de la noche a la mañana, pero seguramente harán lo posible para tener el menor impacto sobre los futuros compradores de videojuegos. Esto se conseguiría rebajando estos micropagos, que es lo más probable, pero otras empresas del sector, anuncian antes del lanzamiento de sus futuros videojuegos que no optarán por “estas políticas abusivas”.