Slime-san Superslime Edition es un videojuego con mecánicas solidas y un fantástico diseño de niveles que parece no tener fin.

En el panorama actual hay un montón de videojuegos independientes tanto para nichos como aquellos que desean hacerse un huevo dentro de los géneros tradicionales y donde mayor competencia existe. Entre tanta variedad siempre es una grata sorpresa poder toparte con pequeñas joyas como Slime-san Superslime Edition que dentro de un género como lo son las plataformas sepa tomar inspiración de grandes exponentes pero también de crearse una identidad propia y otorgar una alta variedad de juego.

Muchas veces se dice que cantidad no es calidad pero por suerte este videojuego es la excepción y es que junto a unas mecánicas de juego sólidas le acompañan gran cantidad de niveles y extras que a continuación trataré de hacer énfasis en las que a mi parecer son más importantes, no todas y es que exprimir Slime-san Superslime Edition es una tarea que no solo robará tu tiempo sino que también hace necesaria bastante habilidad. Al jugar a Slime-san por primera vez uno de los títulos que viene a la mente de la época de Xbox 360 es Super Meat Boy, esto no lo digo por quitar el valor al videojuego del cual es el análisis sino más bien por dar mérito a Headup Games y es que el compararte con la obra del Team Meat ya es un logro de por sí. Ahora bien el hecho de despertarme sensaciones similares no significa que este videojuego se quede a la sombra de Super Meat Boy, todo lo contrario y a su propio estilo Slime-san logra destacar por valor propio.

Vamos con el contenido y es que en este aspecto son casi inexistentes las pegas que se le puedan sacar al título, contando con más de 150 niveles y 3 campañas que le dan pequeños giros de tuerca al cómo afrontamos el videojuego. Más allá de su núcleo que son las plataformas hay un variado abanico de posibilidades que nos otorga cada una de estas campañas, siendo difícil el decir si hay más niveles que extras y es que si con la parte de plataformeo el videojuego ya es excelente es cuando le sumas todos los añadidos que trae consigo que se convierte en un producto redondo.

No es broma lo de las posibilidades que da el videojuego, siendo estos extras desde nuevas apariencias para nuestro personaje y acompañante, accesorios, imágenes para personalizar los bordes de la pantalla, aspectos para el propio videojuego que llegan a emular la sensación de jugar en una elevisón de tubo, cambios en la paleta de colores e incluso una serie de mini juegos arcades a las que solo los jugadores con más destreza tendrán acceso. Un punto que no quiero que se me pase el mencionar es el hecho de que dentro de las configuraciones del videojuego se haya pensado en la accesibilidad, dando posibilidad de cambiar la distribución de los botones y contando con un modo para daltónicos, son pequeños añadidos que a veces son olvidados pero que sin duda dan la bienvenida a mucho más público.

Retornando al eje principal del videojuego que son su niveles de plataformas no te dejes engañar por los niveles iniciales y es que en Slime-san Superslime Edition no te encontrarás precisamente con un título dispuesto a llevarte de la mano, se nos enseñan las mecánicas de salto, el dash o impulso y la capacidad de atravesar algunas paredes para de allí en adelante dejarnos solos ante una serie de mundos que tanto por diseño como por enemigos están planteados para ponernos las cosas  difíciles. Este es un videojuego que exige habilidad a la hora de dar saltos que en algunas ocasiones tendrán que ser calculados con precisión pero también da cabida a algunos niveles en los que no serán tus manos las que demuestren habilidad sino tu cerebro el que lo haga.

Cada uno de los movimientos de nuestro Slime tiene un propósito que no solo tendremos que entrelazar en algunos niveles sino que también crea situaciones de juego en las que cada uno de estos toma protagonismo, como ejemplo me voy a la capacidad de atravesar paredes del mismo color de nuestro protagonista (verde) que es posible al pulsar LT pero que además nos permite ralentizar el tiempo, hay ocasiones en las que utilizaremos esta habilidad para alguna de estas dos opciones pero habrá niveles en los que por ejemplo estés cayendo haya una plataforma verde en medio y abajo una sustancia rosada que te matará, la meta se encuentra atravesando un pasillo en la parte de abajo hacia la derecha así que presionas LT para poder atravesar la plataforma que de otra manera no te dejaría avanzar, lo que ralentiza el tiempo y te permite dar un dash para atravesar el pasillo y salvarte de la sustancia rosada, tal vez parezca más fácil de lo que es peor verás que no es así una vez lo hagas por ti mismo. A parte de los retos del nivel también tendremos un tiempo limitado antes de que un líquido rosado u otro elemento empiece a cubrir la pantalla y así obligar al jugador a apurarse.

En Slime-san constantemente se nos obliga a afrontar los niveles de diferentes maneras y si bien habrá algunas ocasiones en las que muramos más de lo deseado el frenetismo que otorgan sus mecánicas hace que no sea molesto y que instantáneamente ya estés listo para intentarlo una vez más. Si durante la primera partida no sientes que haya habido demasiado reto te será posible afrontarlo una vez más gracias al nuevo juego+ que se desbloquea una vez nos pasamos la aventura entera. Slime-san no solo es una compra asegurada para el jugador que busque un plataformas desafiante sino que también los amantes de los coleccionables podrán perderse en un mundo repleto de secretos y objetivos por completar a parte del principal que es llegar a la meta. Más allá de los niveles de plataformas cada mundo tiene consigo un jefe final que aunque nunca llegará a ponernos las cosas demasiado difíciles se permiten fases más variadas y que ponen al jugador en estado de concentración máxima a la hora de calcular sus movimientos.

Argumentalmente el videojuego no es demasiado ambiciosos y a mi parecer el haberse apoyada en este aspecto hubiese entorpecido la experiencia, es cierto que al inicio de cada campaña y entre medio nos encontraremos con alguna que otra cinemática más esto no es la tónica e inteligentemente el videojuego sabe apoyarse en sus dos fortalezas principales, las plataformas y un montón de extras que alargan su duración. Es anecdótico pero sí que llegamos a encontrarnos de vez en cuando con algún personaje que nos soltaran algún diálogo pero nunca nada demasiado importante.

Gráficamente es donde el videojuego posee una mayor identidad y permite hacer bromas como el que tenga una estética de “5 bits” debido al uso de solo cinco colores. Ciertamente su estética ayuda bastante a que nos enfoquemos exclusivamente en lo que es importante y que no tengamos ningún tipo de distractor y junto a un original diseño de personajes siempre resulta agradable el volver a Slime-san. En donde el videojuego no destaca demasiado es en su apartado sonoro, llegando a ser poco probable que nos lleguemos a quedar con algunas de estas composiciones en nuestra cabeza por lo que lo mejor que tengo por decir es que si bien no destaca tampoco llega a entorpecer la jugabilidad.

En conclusión y con la facilidad de por lo menos en mi caso sobrepasar las 8 horas de juego y aún quedándome un montón por exprimir de Slime-san Superslime Edition es cierto que el videojuego podría haberse apoyado solo en los niveles de plataformas y aún así ser un buen producto más la decisión de aumentar las horas de diversión con un montón de añadidos es la cereza en el pastel que en caso de buscar una aventuras que exija de tu habilidad hay pocas opciones que sean más recomendables que este título. Y una vez acabada su campaña no creas que hay punto final y es que gracias al modo de juego de speedrun Slime-san se convierte en un videojuego al cual volver con bastante frecuencia y en el cual desafiarte a ti mismo con su fantástico diseño de niveles.

Slime-san Superslime Edition

14,99 €
Slime-san Superslime Edition
8

Gráficos

7.0 /10

Jugabilidad

9.0 /10

Sonido/Idioma

7.0 /10

Duración/Diversión

8.9 /10

Pros

  • Fantástico diseño de niveles
  • Un montón de extras que alargan significativamente la aventura
  • Un videojuego al cual cuesta poco volver con frecuencia
  • El videojuego exige habilidad y concentración
  • El modo speedrun es perfecto para una segunda vuelta

Cons

  • La banda sonora no destaca demasiado
  • Su estilo visual lo amas o lo odias.
  • El videojuego no esta traducido al castellano