Vigor apuesta por la supervivencia y el crafteo para desmarcarse de los battle royale

Bohemia Interactive no son unos principiantes en esto de los videojuegos. Su saga ARMA es una de las más queridas en el mundo del PC por ser un auténtico simulador bélico. Hace relativamente poco que este estudio irrumpió en las consolas de Microsoft con DayZ que no salió del todo bien parado debido a algunos aspectos y asperezas imposibles de limar a estas alturas de la película. No es un mal juego, no nos engañemos, pero desde luego que está demasiado desfasado para los tiempos que corren y necesita un buen lavado de cara como bien os contábamos en nuestro análisis.

Nuestro refugio, nuestra última esperanza. Tendremos que echar un buen puñado de horas para mejorarlo al máximo.

Sin embargo Vigor es harina de otro costal. Bohemia Interactive ha querido hacer lo que más les gusta, un simulador bélico pero en un entorno absolutamente catastrófico donde la supervivencia prima por encima de todo. El juego tiene un fuerte componente de crafteo y nos lo deja muy claro desde su inicio. Un tutorial de apenas quince minutos basta para enseñarnos lo más básico del juego. Sus entornos están bien cuidados y pensados para que la exploración sea llevadera y tenga todos los recovecos necesarios donde ocultar materiales, armas y comida. Tras una guerra nuclear Europa queda devastada y Noruega se ha convertido en el último bastión donde poder sobrevivir e intentar evitar la radiación. Aparecemos como un forastero más en la región pero de nosotros depende en quien nos convirtamos.

Una ambientación estupenda hacen que la inmersión sea máxima si lo jugamos con cascos.

Puede que el mensaje haya sido el incorrecto y muchos, por desinformación, piensen que Vigor es otro battle royale clónico de PUBG pero ni mucho menos. Vigor es una propuesta muy distinta enfocada al multijugador pero con un fuerte componente en solitario ya que nuestro refugio es lo más importante. Para convertirlo en nuestro nuevo hogar tendremos que recolectar materiales, muchos materiales durante nuestras partidas y llevarlos de vuelta, tarea que no es para nada fácil.

En el campo de tiro probamos suerte con la puntería. El modo de apuntado en primera persona es opcional.

Tras pasar el tutorial Vigor nos deja en nuestro refugio y ahí es donde podremos buscar partida tanto en solitario como por pareja. De momento son los únicos modos disponibles para afrontar las contiendas aunque tampoco creo que necesite mucho más debido a su “forma de ser”. Mientras esperamos una partida podemos hacer puntería en el campo de tiro con cada una de las armas que vayamos consiguiendo ya sea por crafteo propio o por encontrarlas en alguna partida.

Las partidas en Vigor son intensas, muy intensas. Estamos ante un shooter exigente donde el ruido está a la orden del día y, un paso más fuerte que otro, puede delatarnos ante el enemigo. Algo muy interesante de Vigor es que los mapas no son demasiado grandes pero tienen muchos puntos de exploración y también muchos puntos de extracción por lo cuales, si creemos que ya hemos conseguido lo que necesitábamos, podremos usar para salir de la partida y así asegurarnos nuestro botín sin arriesgar. Pero claro, arriesgar es una de esas facetas que hay que tener en cuenta a la hora de jugar a Vigor porque, cuanto más tiempo estemos en el mapa, más posibilidades tenemos de conseguir uno de los cofres aéreos que caen de vez en cuando y por los que los demás jugadores se matarán sin dudarlo.

Antes de comenzar cada partida podremos invertir coronas para mejorar la cantidad de loot en el mapa por ejemplo.

En Vigor un tiroteo dura muy poco. Si una bala te alcanza en un mal sitio posiblemente caerás al segundo y se acabará la partida perdiendo todo lo que hayas recolectado. Aquí no hay que estar expuestos en ningún momento aunque no es nada fácil acertar un disparo si que es muy satisfactorio el uso de las armas. Unas sensaciones de pesadez y robustez que pocos juegos consiguen pero en esto Bohemia Interactive tiene ya bastante experiencia. La narrativa emergente está escondida por todos los rincones del mapa y cada partida de Vigor da para “montarte tu propia película” ya sea en solitario o por parejas.

Vigor debería pasar a ser Free To Play durante este verano y, aunque tiene un sistema de micro transacciones, este no sirve más que para conseguir nuevas skins o ciertas ventajas en los encuentros que afectarán a todos los jugadores. Si aportamos nuestro granito de arena podremos tener en el enfrentamiento más loot en general así que, si todos ponen por ejemplo 30 coronas, en todo el mapa habrá más loot para todos. También hay un apartado donde podemos invertir coronas para que las ayudas aéreas que afectará también a los demás jugadores y, por último, podemos también conseguir una especie de “seguro” con el que, si morimos, no perderemos nada de lo conseguido durante la partida.

Mejorar el refugio no es tarea para impacientes. El árbol es extenso y algunas partes lleva horas hasta que se construyen.

Técnicamente luce muy bien, Vigor es una apuesta mucho más centrada por parte del estudio y que queda a años luz del aparatoso acabado técnico de DayZ para Xbox One. También es un juego con otra escala muy distinta, escenarios más pequeños pero que permiten un mayor grado de detalle. Aunque sigue siendo un juego de contrastes porque algunos modelos y texturas están muy bien trabajados y en cambio otros parecen salidos del vertedero de los 128 bits (ojo, que es una generación ambiciosa a la que adoro con toda mi alma). Los entornos son espectaculares y, por poner un ejemplo, las ventiscas nevadas pueden dificultar mucho nuestra aventura por algún que otro mapa.

Las coronas solo sirven para comprar cosméticos o ventajas para todos en las partidas.

Destellos y partículas son un poco más efímeras pero tampoco te da tiempo a centrarte en estas filigranas visuales. Vigor destaca por una ambientación muy lograda que gana enteros cuando lo jugamos con unos cascos. La inmersión es suprema y los efectos de sonido son los que se llevan la palma a la hora de sumergirnos en esta distopia bélica. Cierto es que nuestros propios pasos pueden llegar a asustarnos de vez en cuando pero es muy útil cuando hay un enemigo cerca pues nos ayuda a descubrir por donde va a aparecer.

Vigor es un juego online y, quitando la progresión y mejora de nuestro refugio, no tiene ningún recorrido para un solo jugador. Eso si, conseguir todo lo necesario para llevar nuestro refugio a lo más alto es sin duda tarea de muchísimas horas. Lo bueno que tiene su apartado online es que encuentra partidas con relativa facilidad (más en solitario que en equipo) y las partidas se alargan tanto como queramos arriesgar. Si por ejemplo llevamos ya quince minutos y hemos conseguido muchos materiales podemos salirnos siempre que alcancemos un punto de extracción aunque lo mejor es siempre esperar a que lleguen los suministros aéreos donde podemos conseguir muy buenos recursos y armas.

Jugar a Vigor con otras personas que no sean nuestros amigos a menudo es una buena experiencia. La cooperación y el sentido común se dan la mano dada la tensión de cada partida. Sin duda alguna es necesario para no acabar fiambre antes de tiempo. Eso si, si vemos que tenemos lo que queremos o que ya es suficiente, podemos irnos a un punto de extracción y que el siga por su cuenta. Sin rencores.

CONCLUSIONES

Vigor es entretenido sin ninguna duda. Lejos de ser un battle royale más su apuesta por la supervivencia y el crafteo le hacen único en su especie. La tensión que se genera en las partidas es sin duda uno de sus puntos fuertes y la ambientación hace que gran parte de esa tensión sea posible. Bohemia Interactive se ha marcado un tanto aunque algo de tapado y sigue habiendo muchos contrastes en algunos aspectos como en las texturas. Aún así, si te gusta la simulación bélica y la ambientación, seguramente Vigor te dará un buen puñado de horas. También hay que decir que mejorar el refugio es una chaladura y hay que invertir muchas horas para conseguir todo lo necesario ya que las coronas (su moneda de pago) solo nos sirven o para conseguir skins o para conseguir ciertas ventajas en cada partida.

Vigor

19,99 €
7.9

Gráficos

7.5/10

Sonido

8.5/10

Jugabilidad

7.5/10

Online/Diversión

8.0/10

Pros

  • Una ambientación estupenda.
  • Partidas entretenidas a una escala más privada (8 a 12 jugadores)
  • La construcción del refugio.
  • Hay un cubo de Rubik con el que podemos jugar.

Cons

  • Contrastes entre texturas.
  • Algún que otro bug puñetero.
  • Largas esperas para ver los resultados de nuestras mejoras en el refugio.

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